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McCain inaugura la campaña presidencial

Publicado por Jorge Soley Climent el 1 de Junio de 2006 en American Review.
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Aunque las presidenciales norteamericanas del 2008 queden lejos y haya que superar aún varios hitos electorales, algunos candidatos ya han empezado a posicionarse y a actuar en clave pre-electoral.

Aunque las presidenciales norteamericanas del 2008 queden lejos y haya que superar aún varios hitos electorales, algunos candidatos ya han empezado a posicionarse y a actuar en clave pre-electoral. En el campo demócrata es Hillary Clinton quien más se ha movido en este sentido, mientras que en el campo republicano McCain (http://mccain.senate.gov/) tampoco se ha quedado sentado esperando la nominación. De hecho, su último movimiento ha sorprendido a propios y extraños y sólo puede entenderse como parte de una compleja estrategia electoral.La sorpresa ha consistido en la aparición de McCain en la Liberty University de Virginia junto al fundador y gran canciller de la Universidad, su antaño enemigo el reverendo Jerry Falwell, pronunciando el discurso de la graduación de este año. Un poco de historia nos ayudará a comprender lo importante de esta “reconciliación”. Cuando hace seis años John McCain le disputaba la nominación republicana a George W. Bush no dudó en denunciar al telepredicador evangelista Falwell como uno de los peores “agentes de la intolerancia” en América. Las posiciones de McCain han marcado siempre distancias respecto de las posturas conservadoras, con su rechazo a apoyar una enmienda constitucional que prohíba el matrimonio homosexual y un escaso fervor pro-vida. Falwell, por su parte, ha continuado manteniendo sus posiciones, algunas de ellas muy polémicas, como cuando tras los atentados del 11-S afirmó que las medidas a favor del aborto y de los homosexuales habían enojado a Dios y que éste, a su vez, había permitido ese tremendo castigo. Pero ahora, seis años después de su intento, McCain ya no es el rebelde outsider, sino que es el candidato de gran parte del establishment republicano; ya no es el archienemigo de la derecha religiosa, sino que se sienta junto a Falwell.

Muchos no han entendido este movimiento, pero hay que considerar primero que McCain no es aún el candidato republicano, sino uno más de los contendientes en las futuras primarias republicanas. Muchos creen que Hillary Clinton puede ganar las primarias demócratas con facilidad pero que el rechazo que provoca entre gran parte del electorado le complicará la victoria en las presidenciales caso de que llegue a concurrir a las mismas. El caso de McCain es el contrario: su capacidad para captar voto indeciso o incluso demócrata le podría facilitar una victoria en unas hipotéticas presidenciales, pero lo tendrá mucho más difícil en unas primarias frente a candidatos mucho mejor considerados por las bases conservadoras del Partido Republicano. Como ya hemos señalado, la desconfianza hacia McCain persiste entre quienes con su apoyo dieron la última y holgada victoria a George W. Bush, pero también es cierto que si logra presentarse como el único capacitado para frenar el acceso de Hillary Clinton a la Casa Blanca tendrá mucho ganado. La aceptación de McCain por parte de Falwell puede ser un primer paso hacia la conquista del apoyo conservador, si no entusiasta, al menos suficiente para no derrapar en la carrera por la nominación republicana.

Quedan muchos obstáculos en el camino de McCain, entre ellos y no el menor su edad (tendrá 72 en 2008, más que Ronald Reagan cuando fue elegido en 1980). Tampoco será fácil mantener el equilibrio entre la prensa liberal, que siempre le ha tratado bien, y la derecha religiosa; pero en cualquier caso McCain ha apostado por la segunda, al menos por ahora, a sabiendas de que con la nominación en la mano habrá tiempo de sobras para recomponer sus apoyos menos conservadores, ¿o no?

Publicado por Jorge Soley Climent el 01-06-2006 en American Review

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