"Existe un amor a la patria que tiene su fuente principal en ese sentimiento irreflexivo, desinteresado e indefinible que ata el corazón del hombre al lugar de su nacimiento."
Alexis de Tocqueville

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Como frenar a Hilary Clinton

Publicado por Jorge Soley Climent el 26 de Junio de 2006 en Cultura y Libros.
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Reseña del libro Whats the matter with America, en el que Thomas Frank, afamado colaborador de Le Monde Diplomatique y Harper´s Magacine explica las claves del éxito del pensamiento conservador en la América de hoy.

Cómo frenar a Hillary ClintonDetenerla; éste es el objetivo declarado del último libro del conocido columnista conservador John Podhoretz, en su día redactor de discursos en la administración Reagan y en la actualidad analista en la cadena Fox. Un libro que además tiene el mérito de alertar de una previsible candidata a la presidencia de los Estados Unidos minusvalorada, según nuestro autor, por quienes no comparten sus tesis. De hecho, Hillary tiene en su contra el ser percibida como demasiado escorada hacia la izquierda como consecuencia de algunos de sus posicionamientos. Pero, alerta Podhoretz, Hillary lleva varios años limando aristas y trabajando por presentar una imagen mucho menos polémica y que pueda sumar apoyos más moderados. Además, continúa, Hilary posee algunos de los rasgos que todo candidato con expectativas de éxito debe poseer: inteligencia, capacidad para recaudar fondos, y sobre todo notoriedad.

Las recetas que da Podhoretz para frenar la ascensión de Hillary son dignas de estudio y de reflexión también por parte de quienes se dedican al análisis electoral por estos lares. En primer lugar dejarla al descubierto, forzarla a que se manifieste respecto de temas conflictivos para de este modo extremar su imagen. En Estados Unidos existe un modo de hacerlo, considerando la condición de senadora de Hillary Clinton y la amplia libertad de voto de la que gozan los senadores: forzarla a votar. Con varios centenares de votos al año, es muy difícil mantenerse siempre coherente y las posibilidades de un resbalón que después pueda ser explotado para desacreditar al candidato no es nada imposible. Algunos de los puntos en los que puede fallar son especialmente sensibles: no apoyar ciertos recortes de impuestos le podría hacer perder apoyos decisivos en el decisivo estado de Florida; sus planes en lo que se refiere a la sanidad son muy impopulares y ya han sido tildados de socialistas, uno de los peores epítetos que se pueden cosechar en Estados Unidos. Lo mismo sucede con la cuestión del papel de la ONU: muchos norteamericanos no apoyan el papel de Estados Unidos como gendarme universal, pero son incluso más los que desconfían de una ONU con poder real. El debate en torno a Iraq favorece a los demócratas, el debate en torno a la ONU a los republicanos.

Otras recomendaciones se centran más en el momento de la verdad: la campaña del 2008. Dar protagonismo a su esposo, William Clinton, difícilmente controlable, puede ser una buena estrategia para los republicanos. Y oponerle un buen candidato: para Podhoretz el candidato debería ser Rudy Giulani, no John McCain. ¿Por qué? Por su popularidad, por haber actuado como conservador en un entorno extremadamente liberal y porque no forma parte del establishment de Washington. Por el contrario, los coqueteos de McCain con algunos liberales pueden quebrar el Partido Republicano. El resto de posibles candidatos son descartados por diferentes motivos: Allen, que sería un buen presidente, por su escasa notoriedad, Romney por ser mormón, Rice porque nunca ha sido votada para ningún cargo y Jeb Bush porque le confesó al propio Podhoretz que no se iba a presentar.

Publicado por Jordi Soley Climent el 26-06-2006 en American Review

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