Acerca de las bajas americanas en Irak y Afganistán
Un balance a cinco y tres años
Escribo estas líneas el 26 de septiembre, es decir, rozando octubre de 2006. La liberación de Afganistán comenzó en otro octubre, el de 2001, mientras que la de Irak se puso en marcha en marzo de 2003. A pesar de la ayuda de aliados fieles (como Australia en ambos frentes y Polonia sólo en Irak) y no tan fieles (Francia en Afganistán y, lamentablemente, lo esperable de España), la inmensa mayor parte de las bajas en combate ha caído del lado estadounidense: 2.695 muertos y 19.910 heridos en Irak (118 muertos del Reino Unido), y 339 muertos y 901 heridos en Afganistán (40 muertos del Reino Unido). Todo esto se lo habrían ahorrado si Alejandro Magno no hubiese muerto tan pronto y hubiese habido tiempo suficiente para que se helenizase todo su frágil imperio. Desafortunadamente no fue así, y esos vastos territorios mayoritariamente indoeuropeos sufrieron una involución cultural con la llegada del Islam. Seguimos en eso aún hoy día.Hay quien dice que 2.695 muertos son muchos muertos para los Estados Unidos, y lo dice con una sonrisa de satisfacción. Pues bien, esa cifra alcanzada en tres años y medio es notoriamente inferior a los muertos en Normandía en sólo unas horas. Con todo, el principal problema de los americanos es que la OTAN ayuda más bien poco, normal teniendo en cuenta que países como Holanda y Bélgica apenas tienen ejército (¿para qué, si la defensa de su sistema de vida lo pagaban los americanos con sus bases en la República Federal Alemana?). Téngase en cuenta que el presupuesto de defensa de los EE.UU. (algo así como diez veces el de Francia y cuarenta el de España) se usa principalmente en armamento de tecnología punta (como aviones indetectables con que Europa, de momento, sólo sueña), porque el ejército se compone de sólo un millón y medio de hombres para una población de casi trescientos millones. Recuérdese que, según la doctrina OTAN, los países miembros deben tener un ejército compuesto por el 1% de la población del país, pagado con el 2′5% del presupuesto. Lo primero nadie lo cumple, y lo segundo unos pocos. Ya imaginamos quienes, y que España no está entre ellos (pero sí Grecia, y de sobras: 1′5% y 5′5%, respectivamente).
Pero analicemos ahora quienes han caído en combate por la libertad, lo que de verdad importa (no la paz, recordemos) y a qué cuerpos pertenecían. No podemos entrar en detalles acerca de los actos heroicos y otros asuntos que se han dado en ambos escenarios, porque entonces el artículo se nos haría interminable. Apuntemos sólo que las cifras reflejarán a los caídos en general, no sólo a los muertos en combate (de hecho, éstos constituyen el 80% del total).
Así, por lo que hace a los americanos en Irak:
1) El mes con menos muertos fue febrero de 2004, con 20 muertos, mientras que el mes con más muertos fue noviembre de 2004, con 137.
2) El Estado con menos muertos es el Distrito de Columbia, con 3 (si descartamos los Estados Federados de Micronesia, con 2), y el que más es California, con 275 (¿pero California no era progre?).
3) La estadística de muertos según la procedencia racial es: 73′84% blancos, 9′81% negros y 11′27% hispanos, repartiéndose el resto entre otras.
4) La estadística de muertos según el mando al cual servían es: 1.368 del Ejército de Tierra, 689 de la Infantería de Marina, 24 de la Fuerza Aérea y 43 de la Marina.
5) Los americanos han perdido a 60 mujeres, el 2′22% del total de muertos.
Por lo que se refiere a Afganistán:
1) Los Estados con menos muertos son Samoa, Delaware, Hawai, Iowa, Massachussets y Vermont con 1, y el que más es de nuevo California, con 26.
2) Por lo que se refiere a los heridos, se reparten de la siguiente manera: Ejército de Tierra, 750; Marines, 91; Fuerza Aérea, 51; y Marina, 9.
Cabe señalar que, en ambos frentes, los aliados han perdido muy pocos aviones pero al menos 30 helicópteros, siendo más de la mitad americanos. Los aparatos han caído, claro, por diferentes causas, desde derribos por impacto directo hasta supuestos accidentes a causa de hipotéticos vientos. Esperemos que, de ahora en adelante, Eolo sople a favor para que varios millones de personas puedan vivir, en dos países asiáticos, en algo lo más parecido posible a una democracia de corte occidental.
Se me olvidaba. La última baja confirmada por el Departamento de Defensa es el Cabo Howard S. March Jr., de sólo 20 años, nacido en Buffalo (Nueva York). Murió el domingo 24 de septiembre luchando en la provincia de Al Anbar contra los que quieren conquistar Roma (según declaraciones propias) mientras los romanos huyen del frente. Pertenecía al 2º Batallón, 8º Regimiento de Marines, 2ª División de Marines, II Fuerza Expedicionaria de Marines, con base en Camp Lejeune, Carolina del Norte. Descanse en paz.
Publicado por Francesc Passani el 29-09-2006 en www.a-r.es

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