Libro de la semana: America’s coming war with China
La región asiática del Pacífico es cada vez más peligrosa. En otoño de 2002 Corea del Norte retomó su programa nuclear. Tras las pruebas del pasado octubre, es probable que cuente ya con armamento atómico. Sin embargo, el contencioso entre China y Taiwan tal vez sea una amenaza mayor para la paz mundial.
Año 2013. La liga entre el Partido Democrático Progresista y la Unión de Solidaridad de Taiwan consigue el poder en la isla. La hasta entonces República China cambia su nombre por el de República de Taiwan. China responde a la provocación independentista vendiendo masivamente bonos del tesoro de EEUU, principal valedor de Taiwan. El dólar y Wall Street se desploman. Pekín se adueña de las islas del estrecho y bloquea Taiwan. Varias oleadas de misiles caen sobre Taipei, mientras algunos portaaviones de EEUU acuden al estrecho. China inutiliza los sistemas electrónicos estadounidenses y hunde el USS Ronald Reagan. Washington, temerosa de un bombardeo nuclear sobre Norteamérica, rehuye la escalada militar. Empieza una guerra fría entre EEUU y China, de duración incierta.Así, con la humillación de EEUU, culminaría un posible conflicto entre China y Taiwan. O eso teme Ted Galen Carpenter, encargado de los asuntos de defensa y política exterior del Cato Institute. Carpenter ya meditó sobre los problemas asiáticos de EEUU en su anterior trabajo (The Korean Conundrum, 2004). Allí pedía la retirada de las tropas estadounidenses en la región, y se atrevía a proponer la proliferación nuclear en Japón y Corea del Sur para atajar las ambiciones de sus vecinos chinos y norcoreanos. En esta ocasión, Carpenter insiste en la cuestión asiática y desarrolla la triangulación China-EEUU-Taiwan, esbozada ya en su informe La embrollada política del presidente Bush sobre Taiwan (marzo 2004): ¿Cómo podría producirse una guerra entre China y EEUU por causa de Taiwan? ¿Cómo debería evitarse?.
Carpenter analiza primero las raíces históricas del contencioso. Repasa la ocupación nipona de Taiwan tras la guerra chino-japonesa por Corea (1895), la guerra entre el Kuomintang y el Partido Comunista Chino, la victoria de Mao y el encastillamiento de Chiang Kai-Chek en Taiwan (1949), y las tres taquicárdicas crisis del estrecho (1954, 1958, 1995). A continuación, el autor explora la “zigzagueante política” de EEUU en la querella chino-taiwanesa: por un lado, el compromiso de protección y venta de armas defensivas al gobierno democrático de la isla; por otro, el deseo de preservar los 200.000 millones de dólares anuales que reporta la relación con Pekín, y el reconocimiento de “una sola China” de la que Taiwan forma parte. Esta “ambigüedad estratégica” invita a errores de cálculo, y podría arrastrar a EEUU a una guerra indeseada.
Carpenter expone después las tendencias que apuntan a un conflicto cercano. Taiwan avanza en la separación cultural de China, apoya a los partidos soberanistas y defiende la fórmula “un país, dos estados”. Por su parte, China ve en Taiwan el vestigio de un pasado humillante y el icono de un nacionalismo renacido, que puede sustituir al comunismo como factor unificador. La separación definitiva de Taipei sería un precedente intolerable que podría estimular la rebelión del Tibet, Xinjiang o Mongolia interior. De ahí que Pekín se esfuerce en dejar claro que la única fórmula aceptable es “una China, dos sistemas”, y que no consentirá dilaciones en la reunificación. En caso de guerra, la superioridad actual de Taiwan no parece sostenible en el futuro. Y China cuenta con dos docenas de misiles capaces de cruzar el Pacífico.
¿Qué debe hacer EEUU para evitar una guerra con China a propósito de Taiwan? Lo primero, abandonar la política de “ambigüedad estratégica”. Después, desconfiar del éxito de una política de disuasión sobre un asunto que es vital para China, pero irrelevante para EEUU. Finalmente, retirar expresamente la garantía de seguridad a Taiwan, pero venderle armas si lo solicita. En resumen, la receta de Carpenter -que podríamos llamar “realista”- es una vuelta al aislacionismo. Es posible que el fracaso de Iraq, Irán y Corea del Norte invite también a un repliegue. En cualquier caso, un número cada vez mayor de analistas parece asumir que se avecinan guerras en Oriente que EEUU no debe arriesgarse a impedir. Los tiempos de paz han terminado.
CARPENTER, Ted Galen: America’s coming war with China: A collision course over Taiwan. Palgrave MacMillan, Nueva York, 2006, ISBN 1-4039-6841-1, 216 págs.
Publicado por Guillermo Elizalde Monroset el 20-11-2006 en www.a-r.es

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