"La libertad abstracta al igual que otras simples abstracciones, no puede ser encontrada."
Edmund Burke

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Señales de vida

Publicado por Thomas Sowell el 11 de Diciembre de 2006 en American Review.
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A pesar de años de estar a dieta rígida de actitudes “neutras” gracias a nuestro sistema educativo y de los medios de comunicación, aún no hemos perdido nuestro sentido de lo que está bien y lo que está mal.

A pesar de años de estar a dieta rígida de actitudes “neutras” gracias a nuestro sistema educativo y de los medios de comunicación, aún no hemos perdido nuestro sentido de lo que está bien y lo que está mal.Puede que nuestras élites lo hayan perdido, lo cual explicaría que a alguien se le pueda ocurrir que el libro de O.J. Simpson sobre el asesinato de su ex esposa y de su amigo pudiera ser aceptado por el público. Parece ser que la gente listilla que preparó este arreglo pensó que un poco de palabrería aplacaría cualquier objeción seria y quizá las pocas voces denunciando la afrenta serían suficientes como para producir publicidad gratuita para el libro.

Han abusado tan frecuentemente de nosotros que es comprensible que algunos pensaran que habíamos llegado al punto de que aguantaríamos cualquier cosa.

Después de todo, los padres han llegado a aceptar la idea de que las escuelas se encarguen de hablar de sexo con sus hijos - a la edad que sea, de la forma que sea, a menudo crudamente, podría ponerse de moda en los círculos educativos.

Como contribuyentes, hemos aceptado calladamente que nuestros impuestos se gasten para pagar enormes sumas de dinero por cualquier tipo de metal feo y retorcido, que nos lo pongan enfrente o dentro de los edificios públicos, en nombre del “arte” - arte que obviamente nunca fue para dar disfrute al público sino que a menudo es como la carcajada del artista burlándose del público.

Nos hemos sometido a los pequeños totalitarios como la llamada Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) que cada año intenta erradicar más y más símbolos navideños. Incluso han llegado a intimidar a muchas escuelas y negocios para que cambien el nombre de sus “vacaciones navideñas” por el de “descanso invernal”. Algunas tiendas han sido intimidadas para que retiren la frase “Feliz Navidad”.

No obstante, de vez en cuando las ovejas nos rebelamos. El tema puede ser grande o pequeño pero, en cualquier caso, permitimos que la gente listilla sepa que no siempre nos tragamos su sagacidad.

Durante años, los neutros sofisticados argumentaban que Pete Rose debería estar en el Salón de la Fama del Béisbol. No importaba las reglas que hubiera violado, lo que importaba era su historial, según decían ellos.

Usando esta forma de pensar, “Shoeless” Joe Jackson también debería estar en Salón de la Fama del Béisbol a pesar de su papel dejándose ganar la World Series de 1919. Después de todo, “Shoeless” Joe bateó .408 en el apogeo de su carrera y tuvo un promedio de bateo de .356 en toda su carrera. Son números para el Salón de la Fama.

Mark McGwire, en 1998 alcanzó los 70 cuadrangulares, tuvo una temporada mucho mejor de la que alguna vez tuvo Pete Rose, de modo que se podría pensar que los que escriben de béisbol, que son los que votan en esas cosas, también estarían totalmente a favor de ponerlo en el Salón de la Fama del Béisbol, a pesar del escándalo de los esteroides y de que McGwire se acogiera a la Quinta Enmienda cuando fue interrogado en el Congreso sobre su consumo de esteroides.

Pero casi tres cuartos de los periodistas encuestados dicen que no votarán por él aunque no se haya logrado probar nada contra él. Nada se logró probar en un tribunal contra los jugadores acusados de dejarse ganar en la World Series de 1919, no obstante a todos les prohibieron volver a jugar béisbol de por vida.

El hecho de que uno es presuntamente inocente hasta que un tribunal demuestre que sí es culpable, no significa que aquellos de nosotros que no estamos ante un tribunal tengamos que hacer la misma presunción. Es parte de una necia repetición de palabras en nuestros días que tanta gente no pueda notar esta diferencia básica.

El congresista Alcee L. Hastings no fue condenado en un tribunal por aceptar sobornos cuando era juez federal en los años 80. Pero despertó sospechas en sus compañeros jueces, sus colegas del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes lo impugnaron y los demócratas que controlaban el Senado lo destituyeron como juez federal.

Los miembros del Congreso no estaban votando si enviaban a prisión o no a Alcee L. Hastings sino si era un riesgo demasiado grande dejarlo en un tribunal con todos los poderes de un juez federal. Aparentemente la futura presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, estaba dispuesta a arriesgar y poner a ese hombre con su turbio pasado a cargo del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes. Pero la indignación del público, incluyendo a algunos en los medios progres, mostraron que la actitud “neutra” todavía no ha logrado eliminar el sentido común y la decencia.

Aún quedan destellos de esperanza.

©2006 Creators Syndicate, Inc.

©2006 Traducido por Miryam Lindberg

Publicado por Thomas Sowell el 11-12-2006 en www.a-r.es

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