"El pueblo no renuncia nunca a sus libertades sino bajo el engaño de una ilusión"
Edmund Burke

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La República de Azaña, de Juan Carlos Girauta

Publicado por Juan Hernández el 9 de Enero de 2007 en Cultura y Libros.
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Gracias a esa sensibilidad estética y a ese sentido de la continuidad histórica, en el país que encarnó la defensa del cristianismo se conservan muchos más monumentos árabes que en casi cualquier otro sitio

la-republica-de-azana.jpgTenemos la suerte de que, en los últimos años, están apareciendo libros que sin prejuicios históricos muestran la realidad del periodo republicano y las verdaderas causas de la Guerra Civil.Contrastan estos estudios con lo que se ha venido estudiando desde hace años en los libros de texto de la secundaria y los eslóganes ideológicos propagados por todas partes con la mayor impunidad intelectual.

A Pío Moa, que prologa el presente estudio, le debemos el rescate histórico de la implicación del PSOE en el desencadenamiento de la contienda nacional y otras verdades demasiado evidentes y contrastadas pero extrañamente olvidadas.

El estudio de Juan Carlos Girauta se sitúa en esa misma dirección, pero con una intención particular. Al tiempo que se trata de descubrir al verdadero Azaña, y su personalidad, oculta bajo el espectro de múltiples personajes y demasiado bien tratado por sus biógrafos, se trazan los paralelismos entre su época y la nuestra.

De alguna manera Manuel Azaña es el hombre de la República, hasta el punto de identificarse ambos. Ese hecho ha llevado a que incluso, no hace muchos años, la derecha española lo reivindicara y buscara en él un referente intelectual. Por suerte esa fiebre duró poco tiempo.

Azaña era fundamentalmente republicano; su partido se situaba en una especie de centro izquierda burguesa cuyos antecedentes cabría buscar en el espíritu de la Revolución Francesa. En España, como siempre, el reloj marca otra hora.

Azaña era el hombre del discurso tolerante (no siempre) que, sin embargo, acabó en manos de la izquierda más radical y de la Esquerra nacionalista. En sus elucubraciones sobre el papel de la inteligencia acabó generando auténticos monstruos.

Pretendía controlarlo todo cuando era la revolución, avalada por el comunismo internacional, quien lo había convertido en mero hombre de paja. Su soberbia y la incapacidad para atender a la España real lo acabaron convirtiendo en el aprendiz de brujo que abrió la caja de los truenos y desencadenó el episodio más sangriento de la historia de la España reciente.

Durante mucho tiempo Azaña sólo tuvo beatificadores y admiradores en el campo de la historiografía. El rescate de la documentación y la lectura pausada de sus hechos y palabras nos descubren al personaje frívolo sediento de poder y excusado en pretendidas buenas intenciones que jugó un papel decisivo en la época republicana.

Atendiendo al dato, Girauta nos revela las tremendas injusticias de la época, la anteposición del criterio revolucionario al proceso democrático que operó en España desde 1931 hasta 1936. Después estalló la Revolución pura y dura escondida tras la cortina de la Guerra Civil.

Al atender a las leyes contra la Iglesia, a la impunidad de los huelguistas y revolucionarios, a la discriminación judicial entre los hombres de derecha y de izquierda, a los sucesivos atentados contra la legitimidad operados desde las fuerzas radicales de la izquierda, Girauta nos descubre el verdadero rostro de quien quería ser maestro de ceremonias de una nueva época y lo único que consiguió es abocar la República al desastre.

En un epílogo urgente el autor muestra extraños paralelismos entre algunos sucesos de la República y acontecimientos actuales. Sobresale, más allá de algunas coincidencias como el Estatuto Catalán o el intento de marginar a los partidos de derecha relegándolos al hades de la no-democracia, esa negación sistemática de la realidad española para encajarle por la fuerza de la propaganda un esquema que ni corresponde a su historia ni es buscado por la mayoría de sus habitantes.

Es por ello que este libro resulta iluminador, no sólo sobre Azaña y la época en que jugó un papel determinante, sino también para encontrar los criterios interpretativos de lo que estamos viviendo.

LA REPÚBLICA DE AZAÑA

Juan Carlos Girauta

Ciudadela

288 páginas

Publicado por Juan Hernández el 09-01-2007 en

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