"To be conservative is to prefer the familiar to the unknown, to prefer the tried to the untried, fact to the mistery, the actual to the possible, the limited to the unbounden, the near to the distant, the sufficient to the superabundant, the convenient to the perfect, present laughter to utopian bliss."
Michael Oakeshott

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La pobreza del progresismo

Publicado por Thomas Sowell el 11 de Enero de 2007 en American Review.
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La gente de los medios de comunicación, del mundo académico y de la intelectualidad en general que viven obsesionados con las “desigualdades” de los ingresos y la riqueza por lo general no muestran el mínimo interés en saber cómo se producen esos ingresos y esa riqueza en primer lugar.

La gente de los medios de comunicación, del mundo académico y de la intelectualidad en general que viven obsesionados con las “desigualdades” de los ingresos y la riqueza por lo general no muestran el mínimo interés en saber cómo se producen esos ingresos y esa riqueza en primer lugar.Les encanta redistribuir los ingresos y la riqueza existentes pero parecen desconocer completamente que la forma cómo lo produzca hoy, puede afectar cuántos ingresos y riqueza se producirá mañana. Gracias a una gran variedad de disposiciones para redistribuir la riqueza lo que se ha logrado es acabar redistribuyendo pobreza en una serie de países.

Los “progresistas” de los medios de comunicación, del mundo académico y de la intelectualidad afirman estar interesados en acabar con la pobreza pero la producción de más artículos es la única forma de acabar con la pobreza para millones de personas.

No sólo puede hacerse, es que ya se ha hecho en muchos países y son todos esos países que alguna vez fueron muy pobres según los estándares de hoy. Pero la mayoría de los autoproclamados progres muestran virtualmente un interés nulo en historia económica o en la economía en general.

Incluso en Estados Unidos, la mayor parte de la gente no tenía un teléfono o una refrigeradora a finales de los años 30. Hoy, la mayor parte de los americanos que viven por debajo del umbral de la pobreza no sólo tienen esas cosas sino que también tienen televisión a color, aire acondicionado, microondas y un vehículo motorizado.

¿Cómo sucedió esto? La intelectualidad progre no muestra interés alguno en esta pregunta.

Incluso países históricamente golpeados por la pobreza como India y China, repetidamente azotados por hambrunas masivas, han adoptado políticas económicas distintas en las dos últimas décadas que han sacado a una enorme cantidad de personas de la pobreza más desesperante.

Aproximadamente unos 20 millones de personas en la India salieron de esa indigencia en sólo una década y más de un millón de chinos salen de la pobreza cada mes. Sin embargo, ¿ha escuchado usted a cualquier intelectual progre explicando cómo ha podido producirse un cambio tan impresionante para bien?

El negocio progre consiste en la queja y la denuncia como preludio a la búsqueda de amplísimos poderes para controlar la vida de otras personas en aras de curar los males de la sociedad.

La última cosa que ellos quieren es descubrir y discutir cómo millones de personas han salido de la pobreza con métodos completamente distintos, a menudo gracias a la liberalización de las economías fuera del control de gente con amplísimos poderes para controlar la vida de otras personas.

La pobreza y las disparidades económicas son las materias primas con las cuales la izquierda política fabrica una sensación de superioridad moral, arrogancia y poder político.

Contra ese trasfondo, es comprensible que se esfuercen en mantener vivo el tema de la pobreza, incluso cuando afirmen que quieren acabar con la pobreza jugando a ser dadivosos con los pobres.

Incluso cuando definen la anormalidad a la baja, mucha de la intelectualidad progre define la pobreza al alza, así la gente con comodidades que las clases medias luchaban por conseguir hace dos generaciones, siguen siendo llamados “los pobres” o los “desposeídos”.

Excepto por la gente que no puede trabajar o que no quiere trabajar, hay muy poca pobreza real en Estados Unidos en la actualidad, excepto entre gente que viene de países azotados por la pobreza y traen su pobreza consigo.

Hablar de los “trabajadores pobres” aún repercute en política pero la mayoría de la gente comprendida en el 20% de los niveles más bajos de los hogares americanos no trabajan jornada completa todo el año. Hay más jefes de familia que trabajan todo el año y a jornada completa entre el 5% de jefes de familia de la escala más alta que entre los de los niveles inferiores del 20%.

La izquierda ha luchado denodadamente para que ya no sea necesario trabajar para tener derecho a una parte de lo que otros han producido, sea ésta una parte de la riqueza de “la nación” o “del mundo”.

También han luchado denodadamente para inflar el número de gente que parece pobre contando entre los pobres a los jóvenes en trabajos para principiantes que están atravesando la época de los tramos de ingresos más bajos al inicio de sus carreras, a pesar de que la mayor parte de esos jóvenes tendrá ingresos por encima de la media nacional cuando sean mayores.

La verdadera obsesión de la izquierda es ganar el poder o, al menos, dedicarse al exhibicionismo moral.

©2007 Creators Syndicate, Inc.

©2007 Traducido por Miryam Lindberg

Publicado por Thomas Sowell el 11-01-2007 en www.a-r.es

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