"The truth is, politics and morality are inseparable. And as morality's foundation is religion, religion and politics are necessarily related. We need religion as a guide."
Ronald Reagan

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El “nuevo ateísmo” y el que vendrá

Publicado por Guillermo Elizalde Monroset el 22 de Marzo de 2007 en American Review.
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La revista Wired nació en 1993 para divulgar el impacto social de la tecnología. Su tono libertario, excéntrico y tecno-utópico, ha logrado fidelizar a cientos de miles de suscriptores. El pasado noviembre, Wired mostraba en su portada una estrella brillando en la tiniebla del espacio: “El Nuevo Ateísmo. No hay cielo. No hay infierno. Sólo ciencia. Dentro de la cruzada contra la religión”.

El artículo, firmado por Gary Wolf, quiere investigar la situación del “nuevo ateísmo” en EEUU. ¿Qué es un “nuevo ateo”? El ateo de toda la vida, que no sólo condena la creencia en Dios, sino el respeto por dicha creencia. Encabeza el movimiento Richard Dawkins, de cuyo último superventas (The God delusion, 2006) dio buena cuenta hace poco el físico Stephen Barr en First Things. Para el biólogo de Oxford, cualquier creencia sobrenatural sería fundamentalismo. Además, Dawkins está convencido de que en EEUU hay cerca de 30 millones de irreligiosos. Ahora bien, “la gente altamente inteligente es mayoritariamente atea”; por consiguiente, no cuadra el hecho de que ningún miembro del Congreso admita serlo: “o son estúpidos, o mienten”. En realidad, para Dawkins los ateos estarían en una situación muy parecida a la de los homosexuales hace unas décadas: sólo haría falta que empezaran a salir del armario. El primer paso de esta estrategia se habría dado en 2003, con la sustitución de la desagradable palabra ateo por una bella invención: bright, brillante.Gary Wolf visita en su artículo a otros líderes del movimiento ateo. El neurocientífico Sam Harris, autor de The end of faith (2004), dice que la civilización desaparecerá a menos que el hombre rechace las creencias religiosas. Al final, Harris cree que sucederá como con la esclavitud: “habrá tanta presión que simplemente será demasiado embarazoso creer en Dios”; entonces llegará la “religión de la razón”. Está también el pobre filósofo ateo Daniel Dennett, que se harta de mandar callar a los niños que se acercan a él confundiendo su larga barba blanca con la de Santa Claus. Y el cantante de la banda punk Bad Religion, “frustrado” porque en su investigación doctoral muy pocos científicos consideraban incompatible la ciencia y la religión. Y un nonagenario “misionero de los no creyentes”, que pasa su tiempo enviando cartas a la gente para saber si cree en Dios. En fin, la investigación de Wolf es superficial pero sirve para ilustrar el nuevo movimiento ateo.

Aunque Wired recomienda la gnosis relativista, no oculta la pujanza del cristianismo en EEUU, donde los ateos son jubilados solitarios y el jefe del Proyecto Genoma Humano defiende que nada en la ciencia prohíbe la creencia. A pesar de ello, el secularismo ateo quiere convertir la religión en delito. Harris, por ejemplo, compara la religión con la esclavitud, y hasta con la violación. Dawkins recomienda no tolerar ninguna religión, e incluso restringir la libertad de los padres “para imponer sus creencias a sus hijos”: el estado debería impedir “que se eduque a los niños para que crean en manifiestas falsedades”. ¿No avanzan en línea similar los experimentos pedagógicos de la España zapatera?.

Es significativo que el propio articulista rechace finalmente el “nuevo ateísmo” por presentarse con un “tono de certidumbre” y “lenguaje profético” demasiado religiosos. Y es que al relativismo, religión y ateísmo le parecen demasiado “fundamentalistas”. Ahora bien, escribió el cardenal Ratzinger que no hay diferencia práctica entre el ateo y el agnóstico, pues ambos viven como si Dios no existiera. Tal vez llegue el día en que uno y otro descubran su íntima proximidad, y se una el agnóstico al ateo en un mismo programa: la expulsión del cristianismo de la vida pública. Lo cual no será posible mientras los cristianos demuestren con su vida que Dios existe.

Publicado por Guillermo Elizalde Monroset el 22-03-2007 en www.a-r.es

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