"El poder del hombre para hacer de sí mismo lo que le plazca significa el poder de algunos hombres para hacer de otros lo que les place."
C.S. Lewis

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Boicot demócrata a la Fox

Publicado por Jorge Soley Climent el 29 de Marzo de 2007 en American Review.
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En estos tiempos de boicot a Telemadrid y al grupo Prisa nos llegan también noticias de prácticas similares por parte de los demócratas norteamericanos, en este caso con la Fox.

El caso es que un debate televisivo entre los candidatos demócratas a las elecciones primarias que debía realizarse en la cadena Fox ha sido suspendido debido a la tendencia conservadora de dicha cadena (por cierto, un modelo de pluralidad en comparación con las cadenas españolas, muy especialmente las que pagamos entre todos los contribuyentes). En realidad, el boicot obedece a la tensión existente entre el ala izquierda del partido demócrata y la cadena televisiva que ha roto de hecho el monopolio izquierdista en materia televisiva.Aunque también puede leerse como el enésimo pulso entre una dirección demócrata “washingtoniana”, más realista y que intenta conseguir votos más allá de sus bases izquierdistas mediante un mensaje más moderado y el ejército de bloggers que rechaza cualquier compromiso, por nimio que sea, con la derecha a la que demonizan. Estos bloggers, a los que se conoce por el nombre de netroots, articulan a una base de militantes muy radicalizada y que se moviliza a través de Internet. Su existencia se remonta a 2004, cuando se movilizaron en apoyo de la candidatura de Howard Dean, y alcanzaron su más sonada victoria el verano pasado, cuando consiguieron derrotar en las primarias demócratas de Connecticut a todo un candidato a presidente de los Estados Unidos, Joe Lieberman, aupando a un político poco conocido pero que se había posicionado como muy contrario a la guerra de Iraq, Ned Lamont. Esta es la primera parte de la historia, la que nos habla de la capacidad de los netroots para hacer ganar primarias demócratas, la segunda parte es igualmente significativa y nos habla de su incapacidad ara hacer ganar elecciones. De hecho, finalmente Lieberman, que se presentó a las elecciones como independiente, derrotó a Lamont (lo mismo que le ocurrió a Dean en su día), demostrando que los netroots son un fenómeno poderoso pero muy alejado del país real. Pero a pesar de todo, lo cierto es que los netroots cuentan cada día más entre las filas demócratas, jugando un papel que algunos equiparan al de la derecha religiosa dentro del partido republicano.

Pero volvamos al debate de la Fox. Organizado de acuerdo con los líderes del partido demócrata, debía de haberse realizado en Reno, Nevada, el estado de Harry Rid, el líder demócrata del Senado, y su formato no contemplaba intervención por parte de los periodistas de la cadena, sino sencillamente un debate libre entre los candidatos demócratas, sin intermediarios. Pero entonces aparecieron los netrrots, Moveos, DailyKos y MyDD, inundando de mails los buzones demócratas y pidiendo la cancelación de un debate que entendían como colaboracionista con el enemigo de la Fox; mostrando de este modo cuál es su modo real de entender la democracia. Como explicaba uno de los propulsores de la campaña, se trata de que “la Fox no se convierta en una fuente de información legítima”.

Los dirigentes demócratas resistieron unos pocos días e incluso algunos dirigentes utilizaron también Internet para explicar porqué sería positivo llevar ese debate demócrata a la Fox, pero no sirvió de nada. El primero en dar un paso al frente ha sido John Edwards, quien ha anunciado que no piensa poner los pies en la Fox y ha aprovechado para criticarla con especial dureza (hay que recordar que hace un mes la Fox aireó un embarazoso vídeo de Edwards en el que se podía ver durante dos larguísimos minutos al político, delante de un espejo y armado de laca, obsesionado con su tupé de estilo kennedyano. El siguiente en desertar ha sido Bill Richardson, el gobernador de madre hispana a quien todos auguran un gran porvenir como ticket para la vicepresidencia. Ni Hillary ni Obama han tenido que dar ninguna explicación, ha sido el propio partido demócrata el que no ha resistido las presiones de las bases y ha decidido anunciar que cancelaba el debate previsto. Toda una victoria para los netroots que veremos si augura una derrota cuando, superada la fase de los propios, los candidatos deban apelar a la totalidad del pueblo norteamericano. Por de pronto, las audiencias de la Fox parecen confirmar que, por fortuna, el país real norteamericano va por otros derroteros.

Publicado por Jorge Soley Climent el 29-03-2007 en www.a-r.es

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