Las luchas fratricidas en Al Qaeda como detonante del ataque a las tropas españolas
Entre los bastidores de lo que está ocurriendo en el Líbano y en Palestina hay un enfrentamiento interno en Al Qaeda entre los hombres de Ben Laden y los de su vice egipcio Zawahiri.
Escribe Massimo Introvigne: „Entre los bastidores de lo que está ocurriendo en el Líbano y en Palestina hay un enfrentamiento interno en Al Qaeda entre los hombres de Ben Laden y los de su vice egipcio Zawahiri. De ello están convencidos muchos analistas estadounidenses e israelíes, encontrando confirmación en el último número de la publicación clandestina de Al Qaeda, El eco del Jihad, donde se ha publicado un largo artículo firmado por el ideólogo saudí Akram Hijazi con el título: «El enfrentamiento decisivo entre los salafitas yihadistas y los Hermanos Musulmanes». No sólo Hijazi es muy próximo a Osama Ben Laden, sino que la inteligencia israelí tiene conocimiento de un nuevo vídeo del número uno de Al Qaeda, que circula entre las células terroristas y pronto será hecho público.«El artículo de Hijazi responde a una serie de comunicados de Zawahiri donde se afirma que, no obstante las discrepancias, Al Qaeda nunca tomará las armas contra otras formaciones sunníes que luchan contra los «cruzados» americanos y los «judíos» israelíes. En concreto, Zawahiri invita a los militantes de Al Qaeda que empiezan a tener una presencia consistente en Gaza a no atacar a Hamás, y a los terroristas iraquíes a perdonar las vidas en sus atentados a los políticos y a las milicias sunníes próximas a los Hermanos Musulmanes, que a pesar de todo colaboran con el gobierno de Bagdad. Zawahiri no es ciertamente partidario de una línea blanda para con los Hermanos Musulmanes. Al contrario, es el autor de Caballeros bajo la bandera del Profeta, que sigue siendo un libro de referencia para todo “buen” militante de Al Qaeda. El texto denuncia como revisionista la línea elegida por los Hermanos Musulmanes, la matriz del fundamentalismo internacional que en los últimos años ha manifestado dudas y perplejidades sobre formas espectaculares de yihad global como las del 11-S, prefiriendo volcarse en escenarios locales, donde actúa con pragmatismo alternando la violencia a la participación a las elecciones y a la vida parlamentaria, como ocurre en Iraq o en Jordania. Zawahiri ha criticado también muchas veces al ramo palestino de los Hermanos Musulmanes, Hamás. Pero no ha invitado a golpearla con los atentados.
“Ahora Hijazi - aunque todo indica que por orden de Ben Laden - asume una postura más dura. Afirma que hacia los Hermanos Musulmanes y sus derivaciones se ha acabado el tiempo de la crítica ideológica y ha comenzado el de las condenas a muerte. Éstas, asegura, serán ejecutadas contra los exponentes de los Hermanos que se sientan en el parlamento de Bagdad, pero también contra los dirigentes de Hamás «que no son mejores de los apóstatas de Fatah» y que según Hijazi se prepararían a proponer a Israel un alto el fuego o al menos una larga tregua en el frente de los atentados suicidas. Tampoco granjean simpatías de Hijazi y del ala dura de Al Qaeda los grupos libaneses que no se toman en serio el llamamiento - difundido por el mismo Zawahiri - a desencadenar un ataque armado contra las tropas del Unifil, que en efecto está comenzando estos días.
“No pasa inadvertida en el artículo de Hijazi la extrema cautela para con los Hizbolá. Si muchos exponentes de la denominada segunda generación de Al Qaeda - que sin embargo Ben Laden maniobra contra Zawahiri - consideran a todos los chiíes no musulmanes, la cúpula sabe muy bien que sin el Irán chií y sin los Hizbolá chiíes en El Líbano es difícil suministrar las armas a los terroristas, y por ello, se abstiene de atacarles. Para ganar la partida contra la línea Zawahiri - y contra los Hermanos Musulmanes - Ben Laden necesita sin embargo atentados espectaculares. Las tropas italianas en el Líbano quedan avisadas” (1).
Ahora bien, si éstas son algunas de las razones de fondo por las que se empezó a atacar a las tropas Unifil en el Líbano, resulta inevitable formular algunas preguntas, esto es, ¿por qué se eligió como primer objetivo a España cuando hay tropas de otros países más involucradas en la guerra al terrorismo islámico? ¿Es pura casualidad? ¿Eran un objetivo fácil teniendo en cuenta las informaciones que empezamos a tener sobre el estado lamentable de nuestras tropas en otros escenarios de guerra como Afganistán donde, por ejemplo, por orden de la superioridad (léase Ministerio de Defensa, esto es, gobierno) nuestros soldados son reconocibles por no llevar el cargador puesto? O en cambio, ¿se trató de empezar por el eslabón más débil de la Fuerza Unifil con la intención de recrear el «efecto Iraq», esto es, «mira cómo escapa un español»? ¿Guarda relación con la «Alianza de Civilizaciones» y las pretensiones musulmanas sobre nuestra nación frente a las cuales estamos demostrando una condescendencia y una cobardía absolutas? ¿Tiene algo que ver con el fin de la falsa tregua de ETA? ¿O con el final del juicio por el 11-M?
Podríamos seguir, pero considero que con estas preguntas sería suficiente para que la clase política (si no el gobierno sí la oposición, si no fuera que ésta sigue aquejada del síndrome de leal oposición de Su Majestad Zapatero) y los medios de comunicación (los auténticamente independientes) analizaran las posibles respuestas y sus posibles conexiones.
Publicado por Ángel Expósito Correa el 09-07-2007 en www.fundacionburke.org

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