De lo que es muy difícil convencernos
La ley de la “amnesia” histórica es una pequeña muestra de lo ficticia que se ha vuelto nuestra legislación, de cómo desde un despacho se pretende recrear la historia y el recuerdo.
Leer hoy en día algunos periódicos de información general puede resultar tremendamente divertido, tanto como si estuviésemos ante la más imaginativa de las novelas de ciencia-ficción. En éstas nos cuentan historias de cómo el hombre se encuentra con alienígenas, de teletransportaciones, de viajes en el tiempo… Toda clase de aventuras en las que las fronteras entre lo real y lo irreal quedan desdibujadas. Sorprendentemente, las narraciones de ficción no llegan a los límites de lo pasmoso que, de un tiempo a esta parte, sí alcanzan los periódicos, más concretamente las páginas que cubren la política nacional.En el espacio informativo del panorama español llevamos unos años asistiendo al más difícil todavía, a la vuelta de tuerca imposible… De tal modo que nuestra capacidad de asombro y estupor anda cercana al agotamiento. Cada día nos llegan noticias a cada cual más estrafalaria, y aunque nuestro análisis podría ser sarcástico, incluso divertido, no podemos por menos de comenzar a alarmarnos. Es obvio de qué estamos hablando; cuando se subvierte el orden natural de las cosas, cuando se destruyen los pilares básicos de la convivencia pacífica de un pueblo a través de toda una suerte de políticas que obedecen a principios más propios de la ingeniería social que del servicio a la comunidad, la novela de ciencia ficción se convierte en una historia de terror. Resulta fácil ilustrar esta explicación con dos de las leyes que últimamente han entrado en vigor; la ley que permite el cambio de género sin más justificación que la declaración ante el juez encargado del Registro Civil, o la “Ley de Memoria Histórica”, que en su último desarrollo anda muy cerca de impedir que recordemos a nuestros caídos en el ámbito de lo religioso -cada vez más limitado, por cierto. Podríamos poner otros ejemplos jurídicos que por común denominador tienen la búsqueda del alejamiento de aquello que le es más propio a la naturaleza y a la memoria del hombre.
La ley de la “amnesia” histórica es una pequeña muestra de lo ficticia que se ha vuelto nuestra legislación, de cómo desde un despacho se pretende recrear la historia y el recuerdo. La actividad política, sobre todo la de algunos políticos, se ha convertido en el continuo invento de la legislación más atrevida e innovadora posible para cooperar hacia la construcción de un mundo nuevo.
No sé a ustedes, pero a mí todo esto me empieza a dar miedo…
Publicado por Francisco Javier López Atanes el 22-10-2007 en www.elsemanaldigital.com

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1 comentario a “De lo que es muy difícil convencernos”
By Pablo Urcelay on Dic 16, 2009 | Responder
La verdad es que sí que asusta un poco… Efectivamente, esto que ocurre hoy día en España (y que viene de hace décadas) no se trata ni mucho menos de una alocada improvicación política en materia de lo social, ni mucho menos la bien intencionada obra de unos pobres equivocados… todo lo contrario. Y es que dicen que “a veces lo más inteligente es hacerse el tonto”.