"La superstición es la religión de los espíritus débiles."
Edmund Burke

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El Estado no funciona; solución: más Estado

Publicado por Yulen Ariza Rossy el 25 de Noviembre de 2007 en Política y Sociedad.
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Un gobierno suficientemente grande para darte todo lo que quieras es también suficientemente grande para quitártelo todo.

Quizás inconscientemente, un sector de la derecha española se ha prestado al quintacolumnismo en pro de la megalómana construcción de un Estado omnipotente. Asustados ante la beligerancia y agresividad que presentan las hordas progresistas en su batalla contra el orden social tradicional, los supuestos conservadores adoptan, para guiar sus pasos políticos, la irónica máxima que recientemente leíamos en la bitácora Embajador en el Infierno: “El Estado no funciona. Solución: Más Estado”. En su esfuerzo por defender, dentro de esta tan demagógica batalla cultural, conceptos tan genéricos como ambiguos (igualdad, conciliación, familia, mujer, infancia, etc.) propugnan la creación de un Ministerio de la Familia. Iniciativas como ésta ponen de manifiesto que, por desgracia, el buenismo zapateril ha empezado a contagiar preocupantemente a todo el arco político español.El problema de un hipotético Ministerio de la Familia no sólo es que supone más gasto y, por tanto, más metida de mano en el bolsillo de las ya constreñidas clases medias. Sino que conllevaría todavía mayores competencias de Estado, que es lo que verdaderamente debería generar alarma. Son dos problemas, lo lamento por los promotores de la genial idea, consustanciales a su propuesta de solución.

Deberíamos huir de que el Estado regule algo tan importante como la familia, que brilla por su papel de contrapeso al poder del propio Estado. Sobretodo en estos días en que la defunción de Montesquieu ha sido certificada (si es que alguna vez existió una aplicación práctica parecida a su pensamiento político en nuestras civilizadas naciones postmodernas) y, para más inri, los cuerpos intermedios de nuestra mermada sociedad van perdiendo posiciones en su desesperada resistencia.

Pero incluso aceptando la premisa de que un hipotético Ministerio de la Familia debiera ser sufragado con el sudor de todos, y de que su actuación en materia familiar pudiera ser coyunturalmente favorable en ciertas ocasiones, el beneficio reportado por dichos resultados caducaría inmediatamente con la aparición de nuevas noticias del tipo de la acaecida esta semana: Carme Porta, lesbiana militante, dirige la Secretaría de Familia e Infancia de la Generalitat de Cataluña.

Bueno, ya se sabe; la Generalitat, la Izquierda, la progresía… pensarán algunos. Habría que recordarles a aquello que decía Barry Goldwater: que un gobierno suficientemente grande para darte todo lo que quieras es también suficientemente grande para quitártelo todo.

Publicado por Yulen Ariza Rossy el 25-11-2007 en www.elsemanaldigital.com

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