Obama: su lado oscuro
Dejando de lado su familia, padre y madre poco o nada convencionales, de los que él no es responsable aunque haya mamado su peculiar forma de vida, ideas y valores, Obama tiene un lado muy oscuro: sus peligrosas amistades.
El candidato demócrata, Barack Hussein Obama, sigue despertando pasiones y alimentando esperanzas entre los europeos. Quizá y sobre todo entre los europeos. Al otro lado del Atlántico le conocen mejor y son capaces de un escrutinio más severo. No quiero decir que no tenga seguidores, que los tiene y muchos, demasiados para mi gusto, sino que la campaña oficial aún no ha comenzado y es a partir de ahora cuando los focos, positivos y negativos, se centrarán sobre él. Ya, de hecho, levanta serias dudas. Ganarle a la Clinton no es lo mismo que ser un buen presidente.
Si el refranero español, es decir, el sentido común popular, nos sirviera de guía, el “dime con quién andas y te diré quien eres” resultaría altamente inquietante en el caso del senador demócrata por Illinois. Dejando de lado su familia, padre y madre poco o nada convencionales, de los que él no es responsable aunque haya mamado su peculiar forma de vida, ideas y valores, Obama tiene un lado muy oscuro: sus peligrosas amistades. Su primer acto para recaudar fondos en su entonces incipiente carrera tuvo lugar en la casa de Bill. Ayer y Bernardine Dohan, pareja y ambos acusados y convictos de actos de terrorismo, con bomba contra el Pentágono y todo. Con todo, su relación no acabó cuando fueron a dar con sus huesos en la cárcel, sino que ha seguido hasta fecha muy reciente. Lo peor, que nunca se arrepintieron de sus crímenes. Al contrario, en una reunión con sus antiguos compañeros, el año pasado, se jactaron de sus atentados y denunciaron a América como el gran mal de nuestro tiempo.
Por el lado religioso, Barack Obama no lo tiene mejor: su pastor por décadas, el reverendo Jeremias Right, se ha mostrado tan radical y racista que ha tenido que distanciarse públicamente de sus consejos. Al igual que le ha ocurrido con otro de sus guías espirituales, el reverendo Michael Pfleger. Cierto, lo importante es lo que piense Obama, pero la pregunta aquí es ¿por qué no se ha apartado de ellos mucho antes? ¿Qué se le ha podido pegar de más de dos décadas de sermones extremistas?
En lo profesional y económico, las cuentas tampoco están muy claras: Uno de quienes más consistentemente ha apoyado financieramente al senador demócrata está ahora en prisión, el especulador inmobiliario Tony Rezko, americano de origen sirio y lince para los negocios del pelotazo. Está acusado de haber conseguido contratos públicos por prevaricación con la ayuda de sus amigos políticos y autoridades locales en un Chicago que es una maraña de centros oficiales y donde abunda la corrupción. Por otra parte, hace pocos días, el que fuera el jefe de la campaña de Obama para buscar a su candidato a la vicepresidencia se vio forzado a dimitir al descubrirse los términos preferenciales de su hipoteca, si no ilegales, al menos moral y políticamente reprobables. Con amigos así, no es de extrañar la pregunta: ¿Es Obama Luther Martin King o Malcom-X?
Publicado en Expansión

Cargando...





1 comentario a “Obama: su lado oscuro”
By Ricardo Escudero - Perù on Jun 26, 2008 | Responder
Las mejores radiografìas de los candidatos son “sus amigos”. No es muy claro el temperamento de alguien que predica contra los principios y valores que deberìan caracterizar su lenguaje y conducta. La naciòn que se construyò como los Estados Unidos de Amèrica, no necesita de lideres con posiciones poco claras, sino de verdaderos lìderes que auspician, fomentan y defienden la libertad y la democracia en su màs amplio sentido. En verdad, ocasiona temores y dudas que un probable Presidente de los Estados Unidos converse con Chàvez, se sienta obligado a escuchar a los Sirios o a Kadhafi sin antes, exigir los respetos y salvaguardias que el mundo exige.