"La superstición es la religión de los espíritus débiles."
Edmund Burke

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Presidenciales: ¿dónde estamos?

Publicado por Jorge Soley Climent el 15 de Octubre de 2008 en American Review.
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A estas alturas, pocos creen seriamente en las posibilidades reales de John McCain de convertirse en el próximo presidente de los Estados Unidos.

 A estas alturas, pocos creen seriamente en las posibilidades reales de John McCain de convertirse en el próximo presidente de los Estados Unidos. Algunas de las causas del actual estado de la campaña son:

  • - McCain partía desde una posición de desventaja. Por mucho que se presente como un maverick independiente, es el candidato del partido Republicano y el posible sucesor de George W. Bush, un presidente con índices de aprobación muy bajos en esta fase final de su mandato.
  • - Su campaña tuvo un momento álgido durante la Convención republicana, coincidiendo con la nominación de Sarah Palin como candidata a vicepresidente. La jugada maestra aseguraba los votos del ala conservadora, reactivaba la militancia conservadora y conseguía superar en intención a Obama por primera vez en la campaña. Los estrategas demócratas no pudieron ocultar sus nervios.
  • - La crisis financiera ha sido un mazazo para la candidatura de McCain:
  • o McCain no ha sido capaz de explicar el origen de la crisis ni su estrategia de salida.
  • o Su intento de suspender la campaña y posterior marcha atrás transmitió una imagen impropia de un presidente.
  • o McCain es experto en cuestiones internacionales, Palin es convincente en cuestiones de “valores”, ninguno de los dos se siente cómodo hablando de economía… pero la campaña ha virado de modo dramático hacia la economía.
  • - Obama, por su parte, ha visto como la crisis financiera le permitía recuperar el liderazgo en las encuestas sin necesidad de asumir riesgos. Su campaña en este tramo final está siendo inteligente: no arriesgarse pues sabe que lleva la delantera y que si no comete ningún fallo grave las elecciones son suyas.
  • - McCain ha empezado tarde y tímidamente su estrategia de acoso personal hacia Obama. Frente a quienes, desde la prensa europea, advertían de unos republicanos malvados y calumniadores, McCain se está mostrando excesivamente caballeroso frente a quien tiene muchos aspectos que ocultar. Las bases republicanas están exigiendo una actitud más beligerante, pero es probable que ni McCain tenga el temperamento ni que haya ya tiempo para ello.
  • - No hay que olvidar que las elecciones presidenciales norteamericanas son en realidad 50 elecciones. Si pasamos al análisis de algunos de los estados que pueden oscilar entre los dos candidatos, lo que vemos tampoco es muy halagüeño para McCain:
  • o Michigan, con 17 escaños y habiendo sido uno de los estados boicoteados por Obama durante las Primarias demócratas, ha sido abandonado por McCain. McCain quiere de este modo concentrar recursos en estados que hace no mucho eran considerados claramente republicanos, como Florida e Indiana, pero el mensaje de debilidad es evidente (y así se lo hizo saber Sarah Palin, disconforme con la decisión).
  • o Si Obama consigue mantener los estados que votaron por Kerry hace cuatro años le bastaría con ganar Ohio para proclamarse presidente. Pero las cosas en Ohio se están poniendo particularmente feas, con una tasa de paro creciente (ha pasado del 5,3% al 7,8% en un año) y un impacto de la crisis inmobiliaria especialmente fuerte (el precio medio de una casa ha pasado de 103.000 $ en 2000 a 60.00 $ en 2008). A pesar de que Bush derrotó a Kerry en Ohio por un resultado de 59 a 41, las últimas encuestas dan una ventaja de 8 puntos para Obama.
  • o Pero no todo está perdido, o al menos eso es lo que piensan los estrategas republicanos. El hecho de que McCain esté haciendo campaña en Pennsylvania (21 escaños), Wisconsin (10 escaños) y Minnesota (10 escaños), todos ellos estados que votaron demócrata en 2004, indica que los republicanos no los dan por perdidos.

En cualquier caso, la tendencia actual es favorable a Obama y parece difícil revertirla. Si Obama continúa manteniéndose prudente y no comete ningún errar grave, si McCain no consigue provocar ese fallo ni entusiasmar a los votantes, las únicas esperanzas republicanas son la aparición de un factor externo imprevisible que alterase el actual estado de cosas o confiar en que las encuestas estén sesgadas por el miedo a mostrar el rechazo a un candidato negro. Pocas esperanzas pues, y cada vez más remotas, pero a poco menos de un mes aún hay partido.

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