"To be conservative is to prefer the familiar to the unknown, to prefer the tried to the untried, fact to the mistery, the actual to the possible, the limited to the unbounden, the near to the distant, the sufficient to the superabundant, the convenient to the perfect, present laughter to utopian bliss."
Michael Oakeshott

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Occidente terminal

Publicado por Rafael L. Bardají el 22 de Octubre de 2008 en Política y Sociedad.
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Pero Occidente no morirá por su economía ni por sus burbujas. Eso sólo nos empobrecerá y disminuirá nuestro peso en el mundo. De morir será por una cultura que se complace con el suicidio asistido.

 

 

Decía el historiador británico Arnold Toynbee que las civilizaciones, contrariamente a lo que se cree, no mueren por amenazas externas, sino por suicidio. Occidente no parece, lamentablemente, ser una excepción. Hace unos años se puso de moda la tesis de que los imperios acababan por una suerte de “estiramiento estratégico”, esto es, básicamente un excesivo gasto militar con el que intentar asegurar sus dominios de ultramar. Sin embargo la actual crisis de nuestro mundo refuta dicha idea. Los gastos de defensa, por abultados que parezcan, representan una porción ínfima del PIB. Incluso Estados Unidos, con su medio billón de dólares para el Pentágono, gasta muy por debajo que durante la guerra fría. Por no hablar de Europa y España, donde el gasto en defensa nunca ha dejado de ser ridículo (y por lo tanto, en contra del criterio socialista, incapaz de afectar a la crisis económica, ni sus recortes salvarnos de ella).

Igualmente y en contra de lo que airean por Internet los islamistas radicales, Occidente no es presa fácil de Al Qaeda y afiliados. Sus atentados, por dramáticos que hayan sido, no han logrado poner en jaque a nuestro sistema, aunque lo hayan vuelto mucho más incómodo e intrusivo. Y también temeroso. A pesar de los shocks sufridos en Nueva York, Madrid y Londres, por citar tres casos, nuestras sociedades aguantaron con entereza y ninguna función vital se vio en riesgo. Aquí alterarían las elecciones, pero no acabaron con la democracia que teníamos. Sólo si atacasen con un arma de destrucción masiva el peligro rozaría lo apocalíptico, pero este es un escenario que se puede evitar si se adoptan las medidas policiales, de inteligencia y militares adecuadas.

No, la crisis no viene de fuera. Hoy nos come la financiera y económica y todo el mundo habla del final de capitalismo. Pero dudo mucho de que sea así. Es posible que los mercados sean incapaces de autorregularse e impotentes para salvar esta economía, pero no hay otra alternativa más que el libre mercado. Moscú y Pekín también lo saben, aunque intenten imponer una versión autocrática del mismo. Pero Occidente no morirá por su economía ni por sus burbujas. Eso sólo nos empobrecerá y disminuirá nuestro peso en el mundo. De morir será por una cultura que se complace con el suicidio asistido.

Somos nosotros solitos quienes hemos decidido, voluntaria o involuntariamente, renunciar a los valores que precisamente inspiraron el nacimiento y desarrollo de nuestra cultura, de la religión a la iniciativa individual, pasando por el sentido de la responsabilidad y el deber para con los demás y la sociedad. Al igual que pasó con Roma, los bárbaros sólo dieron el empujón final, pero el sistema se descompuso por su corrupción interna. Ahora bien, Calígula se sonreía ante la caída de su imperio, nosotros, aunque abunden muchos calígulas en nuestra sociedad, no tenemos por qué contentarnos con nuestra decadencia. No es inexorable. Aunque para evitarla antes tengamos que dar con los líderes que quieran luchar contra ella.

Publicado en Expansión.

  1. 2 comentarios a “Occidente terminal”

  2. By frid on Oct 28, 2008 | Responder

    Gracias por un artículo que comparto. Occidente se suicida porque “pierde la esperanza”, al no creer en nada y “creer” que esa “increencia” y un régimen de aurea medicritas va a dar paz… camina, “sencillamente” a la paz de los cementerios. Ahí entre cadáveres, no hay discusión… no tienen ya alma.

  3. By rafael on Oct 30, 2008 | Responder

    Realmente es sobrecogedor el escenario que nos plantea, pero no por ello menos cierto. Lamentablemente toda esta situación está coincidiendo con unos lideres munidales mediocres y sin convicciones (incluyo EEUU e Israel, una conjunción que nunca se había dado de lideres incompetentes); y los pocos que parecen tener algo las ideas claras, como Sarkozy en algún momento, desbarran y se dejen llevar por la demagogia las mas de la veces. Este es efectivamente el problema, como apunta el autor.

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