Dios bendiga a Sarah Palin
En definitiva, Sarah Palin es una auténtica representante del Heartland America capaz de consolidar la Derecha religiosa y el gran universo antiabortista, sectores clave de la Right Nation.
Ha sido todo un acierto la elección por parte de McCain (y de sus asesores) de Sarah Palin para la vicepresidencia. Enhorabuena a McCain y enhorabuena también a la Palin. Ex reina de certámenes de belleza, ex estrella deportiva, miss portada Vogue, una joven prometedora del Norte más Norte de Estados Unidos, guapa y con clase, alcalde a los treinta años de la villa Wasilla, además de aficionada entusiasta de la caza, pesca y hamburguesas de alce. La mujer que ha sabido consolidar en torno a McCain amplísimos sectores de aquélla Derecha que veía con mucho recelo al senador de Arizona por sus posturas cuando menos ambiguas en temas como el aborto, la inmigración o las dimensiones del gobierno entre otros (una suerte de Rajoy y/o Gallardón con barras y estrellas…). Ella, de hecho, es una de ellos, una conservadora con todas las de la ley. No inútilmente toda la patulea progresista empezando por el comunista, seguidor de la “teología de la liberación” en salsa afroamericana (y con fuertes elementos racistas antiblancos), partidario del aborto libre, amigo de terroristas, empresarios corruptos y criminales, odiador profesional de las raíces cristianas de Occidente, Barak Hussein Obama, y su vice el seudocatólico Joe Biden, seguidos por todos los medios de comunicación progresistas y los actores de Hollywood, se han lanzado a la yugular de la bella Palin. Y es que no soportan que la América profunda, la Europa americana fiel a sus raíces cristianas, sea representada como Dios manda por una guapa y fuerte cristiana pentecostal de 44 años que frecuenta las Asambleas de Dios y que fue bautizada católica antes que sus familiares cambiaran parroquia y la educaran de forma distinta (para un católico como el que suscribe es una pena pero Dios juzgará y, de lo que podemos estar seguros, es que el Señor no cejará en su empeño de traerla de vuelta al redil del único y verdadero Pastor, Pedro).
De la Alaska conservadora y virtualmente exenta de criminalidad Sarah Louise Palin es gobernadora desde diciembre de 2006, cuando derrotó en las primarias al gobernador saliente, el republicano Frank Murkowski, y luego al demócrata, Tony Knowies. Nacida en Sandpoint en Idaho el 11 de febrero de 1964, siguió a la familia a Alaska cuando todavía era una niña. Es un símbolo vivo de la América profunda. Ahí arriba en la última Thule americana intentó, en 2002, ser elegida lieutenant governor, algo así como Secretario de Estado de Alaska, pero fracasó. El gobernador Murkowski la nombró jefe de la Alaska Oil and Gas Conservation Commission y de su comité ético de control. Desde ese cargo demostró de qué palo estaba hecha: empezó sin miedos ni complejos de ningún tipo a tocar las narices a todos, acusando de intereses privados en asuntos públicos y de corrupción a los jeritalfes locales del Partido Republicano, que era el suyo, ganándoles el pulso y obligándoles a dimitir y a multas saladísimas. Lo cual explica las últimas manipulaciones acerca de un supuesto abuso de poder cuando era gobernadora, montadas por hombres del equipo de Obama y por ex colaboradores rebotados.
Junto a éstos, Sarah Palin tiene muchos otros méritos. Por ejemplo es una coherente y convencida provida. A sus 44 años es madre de cinco hijos generados con su marido Todd Mitchell Palin, su novio de los tiempos del liceo con el cual Sarah en 1988, ambos tenían 24 años, escapó para coronar una historia de amor que nadie entendía. Se casaron y trajeron al mundo como Dios manda los dos varones Track y Trig Paxson (el mayor y el menor), y las hijas Bristol, Willow y Piper Indy. Track (ojo al dato) salió para Iraq con el ejército de Estados Unidos el 11 de septiembre de este año. El pequeño Trig tiene el síndrome Down (daba gusto ver a Sarah Palin en la convención republicana, como también en otras imágenes en sus oficinas de Alaska, acurrucar y besar con auténtico amor de madre a Trig, dando así todo un ejemplo gráfico de la belleza de la maternidad y de la dignidad de todo ser humano independientemente de sus capacidades).
Sarah es además miembro de las Feminists for Life, una organización surgida en 1972, grandiosa, compuesta por mujeres y madres a menudo en carrera y famosas (como la actora Patricia Heaton y Margaret Colin, presidentas honorarias) que libran batallas civiles, conservadurismo social y antiabortismo decidido en la mejor tradición americana de los orígenes. Su colega en la FFL es la católica Jane Marie Sullivan, mujer del presidente de la Corte Suprema (la misma que en 1973 legalizó el aborto), el católico John G. Roberts, nombrado por Bush y luego confirmado por el Senado en septiembre de 2005 que eligiéndole a él y al católico Samuel A. Alito jr. ha decretado la mayoría católica en la Corte Suprema. Imagínense qué podría ocurrir en tema de aborto si la Palin llegara a sentarse en la vicepresidencia de Estados Unidos: de seguro sería un paso decisivo para la abolición del genocidio de inocentes.
La Palin es asimismo partidaria de la pena de muerte (en ello diferenciándose de las colegas de la FFL), además de afiliada de la American Rifle Association, la mayor organización para la licencia y el uso personal de armas conforme a la Constitución federal, presidida durante años por el mítico Charlton Heston. Simpatizante entusiasta, incluso en la actualidad, del Alaskan Independence Party (fue elegida como alcalde de Wasilla como miembro del mismo). En 1996 apoyó la candidatura republicana del paleoconservador Patrick J. Buchanan (que a su vez en un artículo escrito hace unas semanas defendió el conservadurismo genuigo de la Palin - definiéndolo incluso como tradicionalista - contrapuesto a lo que él considera como falso conservadurismo, esto es, el neoconservadurismo). Asimismo es partidaria de las perforaciones en nuevas zonas de Alaska en búsqueda de oro negro fundamental como nunca para los Estados Unidos que cada vez más exigen energía y quieren ser independientes de las importaciones, exactamente como desea McCain y como quiere el todavía presidente Bush.
En definitiva, Sarah Palin es una auténtica representante del Heartland America capaz de consolidar la Derecha religiosa y el gran universo antiabortista, sectores clave de la Right Nation que ahora sabe por quién votar en noviembre. Al contrario, por cierto, de lo que ocurre en España donde el partido “de la oposición” en lugar de representar y dar voz a los muchos millones de españoles que todavía creen en valores no negociables como la familia formada por un hombre y una mujer, la libertad de educación y la defensa de la vida desde el inicio hasta el ocaso (junto a la justa y sagrada defensa de la unidad nacional), se suben al carro de la ideocracia socialcomunista imperante configurándose cada vez más como un zapaterismo de signo contrario en lugar de todo lo contrario del zapaterismo, entendido este último como expresión gráfica de la ideología socialcomunista reconfigurada en su núcleo por la revolución cultural del 68. No nos extraña, por tanto, que dirigentes del Partido Popular (inclusive algún que otro padre fundador) se decanten por Obama ya que, en el fondo, ¿no se trata de un “Zapatero” arropado con la bandera americana?
Sea como fuere, a la espera de que también en España surja una Sarah Palin que represente el ethos genuino de nuestra nación, confiemos en el sentido común de la gran nación americana el día 4 ya que en ello nos va mucho más que unas simples elecciones en un país de Occidente (aunque el más importante), puesto que en ellas nos jugamos la futura identidad de la Magna Europa, esto es, del mundo surgido en todos los continentes a raíz de la expansión del hombre cristiano.

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1 comentario a “Dios bendiga a Sarah Palin”
By frid on Oct 31, 2008 | Responder
Quizá esta vez gane las elecciones americanas Obama, quizá América retroceda en la defensa de los derechos del no nacido, pero que existan personas como Sarah Palin es “aire fresco”, además desde un cristianismo no católico pero tampoco acomplejado.
Nosotros, conocedores de magníficos argumentos y concluyentes argumentos por la vida, miramos a otro lado y ¡votamos! la cultura de la muerte que representa la izquierda obsoleta y sin ideas de Zp, tanto es así que sólo tienen imaginación y meros sentimientos… y nos va mal.