"The ten most dangerous words in english language are: I´m from the government and I´m here to help you"
Ronald Reagan

Suscríbase al boletín:

El caso del PP catalán

Publicado por Guillermo Elizalde Monroset el 4 de Noviembre de 2008 en Política y Sociedad.
Enviar el artículo por email
Imprimir este articulo

El caso del PP catalán
Guillermo Elizalde Monroset
Hace ahora cinco noviembres que CiU perdió el gobierno de Cataluña. El Pacto del Tinell leproseó al PP y colocó en la Plaza de (…)

El caso del PP catalán

Guillermo Elizalde Monroset

Hace ahora cinco noviembres que CiU perdió el gobierno de Cataluña. El Pacto del Tinell leproseó al PP y colocó en la Plaza de San Jaime al gabinete más radical de la administración española, el tripartito de socialistas, independentistas y comunistas. CiU quedaba ideológicamente anulada por su bastardo republicano, y el PSC descubría su verdadero rostro nacionalista. Muchos pensaron entonces que los populares no tendrían mejor oportunidad para marcar su territorio y aumentar su escuálida parroquia. No obstante, después de cinco años el PPC cuenta menos que nunca en el mapa político catalán. ¿Qué ha pasado?.

Desde los años 80 la sola cosa que ha juntado al voto del Partido Popular catalán, más allá del perfil liberal o conservador, ha sido la convicción de que el nacionalismo era un mal camino para Cataluña y toda España. Sin embargo, los dirigentes del PP no lo han tenido tan claro como sus votantes catalanes. Por un lado, Génova utiliza al PPC para pactar con CiU un desleal “Cataluña para ti y España para mí”; a cambio, algunos sazatorniles del PPC pueden cumplir su sueño y ocupar escaño en la capital del reino. Por otro lado, la calle Urgell desconcierta a sus votantes alternando épocas de claridad ideológica y coherencia estratégica frente al nacionalismo con períodos de ambigüedad y difuminación catalanista. En este baile Madrid-Barcelona y nacionalismo-antinacionalismo, lo único permanente en el PPC es la estructura burocrática controlada por los hermanos Fernández Díaz, verdaderos dueños del partido y sus 800 compromisarios.

El votante del PPC ha padecido esta dinámica desde la fundación del partido en 1989. El intrépido Vidal Quadras no temió definir a CiU como adversario, convencido de que sólo el cara a cara con el nacionalismo permitiría derrotarlo. Pero cuando convino pactar con CiU en Madrid Aznar lo descabezó, y el descabezado entregó su testa sin gemir demasiado, quizás más harto de luchar contra el aparato del PPC que contra los nacionalistas. El sustituto fue precisamente un apparatchik y modelo de político profesional, Alberto Fernández Díaz. El eficacísimo concejal controlaba el partido, pero desdibujó el perfil antinacionalista del PPC y sostuvo a CiU en la Generalidad a cambio de nada. Después llegó Piqué, que ni quería irse de Madrid, ni dominaba el aparato, ni apetecía la confrontación con el catalanismo. Tal vez por eso no supo aprovechar la crisis de CiU en 2003 y fue incapaz de articular una oposición clara al nuevo Estatuto. La huida con Rato por los túneles del metro barcelonés mientras miles de peperos se manifestaban contra el 11-M simboliza la orfandad de los populares catalanes en este período; 40.000 de ellos se pasaron a Ciudadanos en las autonómicas de 2006.

Y llegamos a julio de 2007, cuando Génova impone a Daniel Sirera para salvaguardar la coherencia del PP en las elecciones de 2008. Sirera era un antiguo rival de Alberto Fernández en los tiempos de Nuevas Generaciones, así que tenía los días contados. Mientras tanto Montserrat Nebrera, “recomendada” de Acebes en la lista de Piqué, intensifica su vida propia y empieza a conformar una alternativa al margen del aparato. Su discurso regeneracionista pro-valores y contra poltronas y aguinaldos atrae a muchos; pero no se le escucha la decidida oposición al nacionalismo que ansía el votante. Así las cosas, el último congreso regional del PPC gana interés: por un lado el aparato del partido, encabezado por Alberto Fernández; por otro la regeneración de la afuerina Nebrera; y finalmente Alicia Sánchez Camacho, la paracaidista de Génova que pacta con Fernández para que las cosas se queden como están. Nada nuevo, salvo la votación, en la que el 32% de los compromisarios de Sánchez decide no votarle, y aúpa a Nebrera hasta el 43% de los sufragios. Primer aviso a Rajoy.

De noviembre de 2003 a noviembre de 2008, cinco años perdidos para el PPC. Por consiguiente también para el PP nacional, cuya versión marianista parece inspirada en el modelo catalán: vacilación ideológica, sumisión a la dictadura del consenso, falta de confianza en los propios valores, ausencia de claridad moral, miedo a tomar la iniciativa, carencia de creatividad en el activismo cultural, y abandono de la calle por los despachos. Es decir, predominio del sultanismo sobre el dinamismo de los principios, de los apparatchiks sobre los líderes, del servilismo sobre el mérito. El congreso nacional de Valencia y los congresos regionales de los últimos meses han ratificado la “vía Rajoy. A finales de noviembre se celebrarán los congresos provinciales del PP catalán y es probable que veamos repetida la partida de julio, esta vez entre el oficialista Antoni Bosch y el renovador Santiago Gotor. Atentos al clarín, porque quizás Barcelona le envíe un segundo aviso a Rajoy antes de que las elecciones gallegas se lo lleven al corral.

  1. 2 comentarios a “El caso del PP catalán”

  2. By Javier on Jun 27, 2009 | Responder

    Lamento decirle, señor Elizalde, que no tiene ni idea del PPC. Para empezar, no sabe ni le fecha de fundación del partido, ubicándola usted en 1989. No tiene ni idea. Yo en el año 1981, en febrero, ya fui compromisario en el II Congreso regional del partido. A partir de este dato que usted desconoce debemos presumir que del resto tampoco tiene ni idea. Ya ha visto que en el Congreso Provincial el señor Gotor no pudo ni presentarse por no tener ni el mínimo de avales necesarios para hacerlo, pese a que su aspirante a secretario general, el señor Tejedor, robó en la sede del partido los listados de todos los compromisarios para poder presionarles directamente. El PPC está más unido que nunca, pese a gente como usted, el PPC tiene las ideas claras, el PPC dispone de soluciones para salir de la crisis, y el PPC es una alternativa clara de gobierno en Catalunya frente al PSC y a una Convergencia independentista. Por cierto, ese a quien usted califica de profesional de la política tiene una profesión que es la abogacía y que ha ejercido durante años antes de volcarse en sus responsabilidades como regideor electo ante sus votantes y todos los barceloneses. ¿Trabaja usted de algo?

  3. By con Elizalde on Nov 23, 2010 | Responder

    En todo caso usted sería compromisario de AP. Y yo que me pensaba que ustedes solamente reclamaban la herencia de la UCD (al fin y al cabo es donde militaba Jorge con el resto de oportunistas, por lo menos Martín Villa era competente como para que lo quisieran fichar en el sector privado). Ejercicio de la abogacía, perdone usted que me reía… ja ja ja ja. No hay más ciego que el que no quiere ver, usted responde a un análisis con una soflama de partido. Siga usted en el holliganismo, siga usted siendo del PP como quien es del Barça, siga usted tragando, otros nos casamos con las ideas: las ideas conservadoras y de derecha, y lo decimos bien claro, estamos orgulloso de ello, porque podemos decirlo y nuestro modus vivendi no depende del catalán en la intimidad ni del giro al centro. ¿Y usted de qué trabaja, de administrativo en la calle Urgel o de consejero municipal?

Envíe un comentario