"Ningún grupo puede actuar con eficacia si falta el concierto, ningún grupo puede actuar en concierto si falta la confianza, ningún grupo puede actuar con confianza sino se halla ligado por opiniones comunes, afectos comunes e interes comunes."
Edmund Burke

Suscríbase al boletín:

4 de noviembre de 2008: un mal día para la vida y la libertad

Publicado por Carlos Segade el 10 de Noviembre de 2008 en American Review.
Enviar el artículo por email
Imprimir este articulo

Desde el día de las elecciones hasta el día de su coronación, Obama gozará del favor de la prensa progre, de la izquierda europea en su casi totalidad y de (…)

Desde el día de las elecciones hasta el día de su coronación, Obama gozará del favor de la prensa progre, de la izquierda europea en su casi totalidad y de la derecha acomplejada. Pero si se repasan los principales puntos programáticos de su campaña no hay margen para darle ninguna confianza al presidente número 44 ni siquiera durante los consensuados cien primeros días de gobierno.

Al igual que sus predecesores del siglo XX, Teddy Roosevelt, Wilson, Franklin Roosevelt, Truman, Kennedy, Johnson, Carter y Clinton, Obama apuesta por un modelo de gobierno total, “big government”, donde se achique la iniciativa privada y se favorezca la economía mixta, donde desaparezca paulatinamente la división de poderes y el presidente asuma el rol de mesías nacional, como le calificaban en la prensa servil estos días.

El que antes de su victoria electoral defendía ataques contra la vida y la libertad seguirá defendiéndolos cuando asuma totalmente el oficio. Por ejemplo, recordemos que se opone al cheque escolar y que quiere imponer la “educación sexual” en las escuelas desde la guardería, sexualidad que pasa por la financiación pública de la pornografía, la adopción por parte de homosexuales, y financiación pública del aborto. Por supuesto se opone a las rebajas de impuestos para los que tengan seguros médicos privados, a la financiación de organizaciones de caridad confesionales, y  a que los padres tengan derecho a saber si sus hijas han abortado.

El caso de la esclavitud del aborto es todavía más sangrante. Obama, que recibe masivamente el apoyo de la población negra, sabe que el 35% de los abortos practicados en EEUU son de mujeres negras, convirtiéndolas en verdaderas esclavizadoras de la vida humana. El drama del aborto, que desde su legalización en 1973 se ha cobrado más de 43 millones de vidas americanas no verá su fin con este presidente. Esto es solo parte del programa de Obama, la flamante nueva era de la muerte.

El presidente Wilson en su libro de 1908 The Constitutional Government in the United States afirmó que Montesquieu tenía que ser superado y que el único poder real del Estado era el del presidente. A partir de ahí se inició una deriva de la democracia americana hacia la unificación de los poderes del Estado en el Presidente y que desde entonces y a partir de su ejemplo, fueron continuando todos los presidentes demócratas. Por supuesto esta doctrina también está en el programa de Obama. Mientras que McCain apoyaba que los jueces del Tribunal Supremo fuesen estrictos intérpretes de la Constitución, Obama ha declarado que hará una selección en función de su apoyo a causas como la homosexual y el aborto. O sea, los jueces no solo deben ser nombrados por el presidente sino que además deben compartir su ideología. Algo incomprensible para los fundadores de su país. Además, toda esta intervención hay que sumarla a la unificación en el gobierno federal de los servicios de salud, por lo que no habrá recorte de impuestos federales, además también de lo dicho sobre la intromisión del Estado en los centros educativos y la merma en la libertad de educación.

Los viejos republicanos, viejos no por edad sino porque tienen claro que la división de poderes se retrotrae al fundamento de su país y su constitución, no están de enhorabuena. Según una encuesta postelectoral, las personas con principios morales débiles o que no tienen relación con ninguna confesión religiosa, bajo nivel educativo, pocos ingresos pero con subvenciones estatales, y jóvenes sin experiencia profesional suficiente ni inversiones propias, todos ellos junto con una magníficamente bien orquestada operación de mercadotecnia han dado la victoria al candidato mulato que se dirigió a los blancos con argumentos de raza para ganar su voto y echar una cortina de humo sobre su programa estatalista. La izquierda, como siempre, genial en sus campañas de imagen a pesar de la vaciedad y peligrosidad de sus ideas.

Como no tengo ninguna obligación de acatarle como Presidente, aunque respete su cargo, puedo afirmar que a pesar de la campaña de imagen, la admiración del mundo entero y la fascinación interesada que ejerce sobre algunos, la elección de Obama es un varapalo para la defensa de la vida, de la libertad y de la doctrina de la separación de poderes.

  1. 2 comentarios a “4 de noviembre de 2008: un mal día para la vida y la libertad”

  2. By massimo bonaca on Nov 11, 2008 | Responder

    comparto al 100% el articulo, “spes ultima dea” pero mucho temo que con el tal OBAMA
    tocaremos fondo … y mi tia FLORENCE - hija de un senador Republicano de Boston -
    estará temblando en su tumba en el cementerio de Firenze.

    No quiero ser partidario del TANTO PEGGIO TANTO MEGLIO, pero la HISTORIA necesita
    un cambio de 180º, en todo el mundo, será muy muy duro.

    REGINA HISTORIAE - ORA PRO NOBIS.

  3. By frid on Nov 16, 2008 | Responder

    Algo desanima cuando vemos cómo en el mundo, los “más peligrosos” acaban gobernando y controlandolo todo. Sólo después de muchas lágrimas y, también, sangre, hay periodos de luz. Pero esta tierra es “valle de lágrimas”… algunas no se dejan ver porque les matamos antes de nacer, otras se van viendo cuando tanto Europa como USA avanzan a modelos “que no funcionan” como la “socialdemocracia” y la imposición de sistemas sin valores morales en “pro de la paz”, como si la inmoralidad generase bondad, el aborto humanidad y el divorcio paz familiar… y la Educación en el sexo fácil continencia…

    El progresismo apaga el fuego con fuego… y tiene razón. Una vez quemado todo ¿qué queda?

Envíe un comentario