"El poder del hombre para hacer de sí mismo lo que le plazca significa el poder de algunos hombres para hacer de otros lo que les place."
C.S. Lewis

Suscríbase al boletín:

Las presiones a la COPE. Una derrota del catolicismo social

Publicado por Fundación Burke el 15 de Abril de 2009 en Política y Sociedad.
Enviar el artículo por email
Imprimir este articulo

Conjeturar cuáles pueden ser los efectos y consecuencias de las decisiones que se toman resulta siempre un ejercicio de alto riesgo, máxime cuando tales decisiones se toman en el ámbito de lo público. Y sin embargo es un ejercicio que no puede dejar de hacerse. Por ello, una valoración acerca de la decisión adoptada por la cadena COPE de prescindir de quien hasta hoy es su principal activo como director de La Mañana: Federico Jiménez Losantos, se hace ineludible.

 Es obvio que a nadie que no esté en el ámbito de la decisión, de las innumerables particularidades y circunstancias que con toda seguridad han coadyuvado a esta drástica medida, le compete entrar a valorar la conciencia o las motivaciones de las personas que la han tomado. Pero lo que sí debe hacerse es una valoración prudencial acerca de las posibles consecuencias sociales y políticas que necesariamente acarreará, quizás de mayor calado de lo que a primera vista pudiera parecer.

Indudablemente, Losantos es, hoy por hoy, el comunicador mediático más influyente de la derecha española. Y lo es porque, además de sus aptitudes personales para la comunicación -y esto merece subrayarse, en estos tiempos de indigencia-, tiene cosas que comunicar y posee un discurso coherente, sustentado en una amplia cultura vital e intelectual.

Este discurso es liberal, sí, pero de un liberalismo que él, con toda conciencia, ha querido integrar dentro de un planteamiento político (es decir, de acción moral y práctica) más amplio, que incorpora y abarca al grueso fundamental de la derecha española. Federico Jiménez Losantos ha procurado el acercamiento a un amplio sector de población coincidente en un núcleo fundamental de ideas básicas, a saber: la defensa y promoción activa de un concepto de España, la protección de instituciones básicas de la sociedad (fundamentalmente, la familia y la libertad subsiguiente que ésta tiene en justicia para educar a sus hijos), la defensa de la vida humana y de su dignidad insoslayable, junto a principios políticos esenciales como el de legalidad y el de limitación del poder político. La salvaguarda de estos valores la ha llevado a cabo frente a un Estado autonómicamente elefantiásico que cada día que pasa más se convierte en una máquina trituradora de cualquier libertad fundamental. Un Estado que, mediante un imperialismo ideológico y práctico avasallador, amenaza con dejar a la sociedad española absolutamente inerte, si es que no indefinidamente muerta.

No cabe duda de que Jiménez Losantos ha obtenido un éxito notable en sus objetivos, sustentado en parte, justo es decirlo, en la cualidad del medio desde el que ha transmitido su discurso: nada menos que la radio oficial de los católicos.

Además, la presencia de Federico en una radio oficialmente católica expresaba de un modo paradigmático un aspecto particularmente interesante que se está produciendo en las últimas décadas: el acercamiento progresivo entre el mundo laico y liberal, que se halla en el proceso de abandonar viejos resabios antirreligiosos, y el mundo católico, que, ante la presencia casi hegemónica en los ámbitos cultural y político de fuerzas infinitamente más nihilistas y totalitarias, comienza a no identificar al liberalismo como su enemigo. Este acercamiento no es el resultado de una confusión en los principios o de renuncias a la identidad de cada uno, sino una cooperación fructífera y necesaria en lo político (es decir, insistimos, en la acción, la movilización y la consecución de logros comunes). Basta leer el prólogo que el papa Benedicto XVI ha escrito para la última obra del que fuera presidente del Senado italiano Marcello Pera para darse cuenta del calado e importancia de este acercamiento.

Para algunos, sin embargo, esta presencia de Jiménez Losantos en un medio oficialmente católico ha sido una fuente constante de irritación. ¿Por qué un agnóstico (o un protestante) tiene que aprovecharse de un medio que le es ajeno? Algunos se han enquistado en esta objeción. Otros, por el contrario, hemos visto lo que se daba de positivo en este hecho; Jiménez Losantos, en su calidad de no acomplejado por la izquierda cultural y mediática, ponía de manifiesto lo atractivo que puede llegar a ser un discurso de derechas cuando éste se presenta con la suficiente claridad y frescura.

Lejos de considerarlo como un competidor molesto y un extraño, desde nuestro planteamiento conservador y tradicional -y, por ello, no liberal- vemos en él una fuente de estímulo para desear hacer, al menos con igual frescura y desparpajo, un discurso de derechas que sea a la vez renovador y tradicional.

Esta confluencia es la que ha protagonizado la respuesta cívica de la derecha española más importante de las últimas décadas, frente al Gobierno más sectario y radical que existe hoy en Europa. Respuesta cívica, por cierto, en la que Jiménez Losantos ha desempeñado un papel transcendental que es necesario reconocerle.

En cualquier caso, creemos que se puede reflexionar algo más sobre la objeción realizada ante el credo particular de un comunicador. Y creemos que es una reflexión relevante en términos de lo que un medio de comunicación católico de masas puede y debe hacer. Ciertamente, la esfera propia de la Iglesia es la evangelización, pero en tanto que propietaria de un medio de comunicación social, es ese medio de comunicación el que está llamado a juzgar y opinar sobre la realidad global de lo que sucede en un país, y no puede abstraerse de tomar partido en cuestiones cuya categoría es de una naturaleza distinta a la evangelización. Ser católico implica también una moralidad ante la realidad de las cosas. Un compromiso con las verdades particulares en todos sus órdenes.

Veamos un ejemplo. En las elecciones norteamericanas de 2004 compitieron un protestante conservador, partidario de la libertad de educación y antiabortista: Bush, y un devoto católico estatalista y defensor del aborto: Kerry. ¿Debía condicionar el credo particular de cada candidato el voto de cualquier católico sensato y congruente? Como ejemplo patrio sirva el hecho de que, salvo alguna honrosa excepción previa -Ricardo de la Cierva-, hayan tenido que llegar algunos historiadores no católicos -los más conocidos, César Vidal y Pío Moa- para romper el silencio que amplísimos sectores católicos, otrora influyentes, sostenían sobre lo que realmente fue la guerra civil española.

Si los católicos queremos hacer un juicio sobre la realidad completa hemos de ver que hay una dimensión religiosa y una dimensión política y cultural que conviene distinguir; no separar, pero sí distinguir. Hay una dimensión accesible a toda persona no ideologizada, con independencia de sus creencias, que ayuda a edificar una forma mentis conservadora, de lucha por la libertad, a favor de la virtud y de la defensa de las estructuras naturales y contra el progresismo totalitario. De un modo inteligente y constructivo, con sentido integrador de todo lo que hay enfrente del sectarismo izquierdista, se hace necesario luchar por la libertad de educación, por la familia, por la regeneración de lo que hoy ya es un estercolero manejado a patadas por el capricho de una oligarquía política y económica. Por ejemplo, ¿acaso se puede abstraer el catolicismo social de lo que supone esta decisión en términos de libertad de expresión? Como católicos, y en términos de lo que supone el ejercicio crítico de un medio de comunicación (es decir, de una naturaleza distinta a la estrictamente eclesial), nos sentimos mucho más cerca de un Jiménez Losantos que de innumerables grupos y sectores del catolicismo progresista o nacionalista.

En la vida de cada cual, las decisiones no se toman jamás entre lo que se tiene y lo que se quisiera tener. ¿Cuál es la potencia creativa real de un catolicismo social español para generar Losantos católicos? Si por circunstancias históricas o coyunturales no se ha generado nada así, ¿debemos por ello renunciar (en este caso dinamitar) a construir un espacio público de libertad y de regeneración social? ¿No es acaso esto mucho más católico?

El catolicismo social no puede renunciar a tener criterios claros sobre lo que pasa políticamente en España. Tal vez alguien en el mundo católico tenga que repensar cuál es el régimen político real en el que vivimos. Tal vez algunos sectores de la Iglesia deban reflexionar si se quiere seguir siendo un actor más en el gran juego del consenso político -que no social- español. Con la singularidad añadida de ser el único actor que juega contra sus propios intereses, quizás porque no se han enterado aún de cuáles son las reglas de este consenso.

  1. 18 comentarios a “Las presiones a la COPE. Una derrota del catolicismo social”

  2. By Carlos on Abr 15, 2009 | Responder

    Está clarísimo en este artículo. No cambiemos lo que va bien. Los oyente de la Cope, se suelen quedar en ella el resto del día, ¿y qué hay el resto del día? Muchos contenidos de moral católica, que de alguna manera, van poniendo al día al que ha “desconectado” de la Iglesia o va afianzando en sus argumentos a los prácticantes que ya no reciben educación cristiana.
    Este es el gran papel de la Cadena, y va a perder a muchísimos valientes que se atreven a decir las cosas frente a la izquierda totalitaria, sin los complejos de la derecha tradicional.

  3. By frid on Abr 16, 2009 | Responder

    Si la COPE fuese mi casa y estuviese en la intimidad de mi hogar, la operación de elegir otro “decorador” y “electricista” no sería una cuestión pública. Y el tal Lossantos, mi tocayo, sería reeemplazado sin ningún derecho de opinar por alguien ajeno, con eso de “con su pan se lo coman”.

    Pero la COPE es un medio de comunicación, un organismo de acción pública, peculiar al ser “católico” y peculiar “porque no es órgano oficial del catolicismo” salvo las cuñas publicitarias de la Conferencia Episcopal

    Si fuese medio de comunicación oficial, es razonable buscar en el comunicador una sintonía grande con las lineas de la Iglesia. Y en ese caso “Radio Católica” en vez de COPE haría bien en sustituir a Federico por otro con más afinidad.

    Al no ser medio de comunicación católico oficial cabe mantener a mi tocayo. Pero si la COPE, como la Iglesia, se abre a todos los oyentes o a todos los creyentes, vuenve a darse un problema. ¿Puede haber católicos en el socialismo? ¿Federico atacando al PSOE y al PP, apostando por Rosa Díez, cumple con la linea editorial de la COPE? ¿Los oyentes a cualquier precio? Aquí también estaría en debilidad el argumento de mantener a Losantos.

    La pregunta principal, sin embargo, sería ¿Don Imprescindible? Creo que no. Pero, inmediatamente salta otra pregunta ¿Algún sustituto? Y pienso que tampoco.

    ¿Cabría Losantos con otro discurso menos molesto a sus patronos?

    Creo que aquí cabe mejor la sabiduría china: “sentarse a la puerta y ver pasar el cortejo”… veremos si el cortejo es de un funeral o de una boda, si hay luto o fiesta.

  4. By rilke on Abr 16, 2009 | Responder

    No es coherente que alguien que lleva el nombre de Burke objete al liberalismo y al catolicismo yendo juntos. Para Burke, un liberal-conservador, y hombre de profunda moral religiosa con educación protestante y católica, nunca una acción política se puede desenteder de la moral ni de la acción política. Les recomiendo el libro de Juan Manuel de Prada,” la nueva tiranía” en la que recoge tan bien como su artículo, la objección a las fuerzas de la moderna tiranía, que él denomina el matrix progre, para ver que es lo que está en juego.

    Por otra parte, un tírón de orejas a Jiménez Losantos es necesario, pq es un liberal desbocado que está jugando a la política, y por ejemplo, él y P.J. ( que no es liberal, pq es un jacobino ilustrado) han aupado al Partido de Rosa Diez, que no tiene nada de derechas, ni de liberal, ni de moral y religioso, solo pq en el PP no se pliegan a sus demandas.

    Además los liberales, y los católicos sabemos por muchos años de historia, milenios y por nuestras doctrinas, que el fin no justifica los medios, y que tanto las batallas como las victorias tienen que ser superiores moralmente.

    Muchas gracias por su espacio.

  5. By Juan on Abr 16, 2009 | Responder

    Sin llegar a profundizar en el tema, sólo quiero decir, que en el supuesto que “despidan” a Federico, César, y por supuesto los que se irán acompañándoles, me marcharé buscando los medios de comunicación donde estos señores “prediquen” con libertad. ¿Se doblega la Iglesia española a los poderes del “zapaterismo”, “rajoysmo” y demás?. Pues conmigo no cuenten.
    Buscaré la libertad de poder expresarse allí donde estos señores vayan.

  6. By Juan on Abr 16, 2009 | Responder

    Con todos mis respetos…me alegro de que la COPE despida a Losantos.

    El artículo comete algunos errores, no se si intencionados o no.

    No me puedo olvidar de cuando este señor, dijo que el estaba a favor del aborto libre. Tampoco me puedo olvidar, de la ingente cantidad de insultos a todo aquel que no conciba la derecha como el la concibe (curioso, viniendo del que fuera un izquierdista casi radical). Y hablo, no de insultos a gente como el infame alcalde de Madrid…hablo también de aquella desconsideración con la que trató y se refirió a un partido socialcristiano como AES (al partido y a su dirigente).

    Tampoco me olvido de sus manifiestas tendencias ateas (que no agnósticas). Tampoco de como se cebó el otro día con los obispos. Tampoco como hizo competencia desleal a la cadena que le da de comer, junto a su fiel amiguísimo Pedro J.

    Por otra parte, hay muchos tipos de “liberalismos”…y el que defiende este señor, dista mucho del liberalismo que Su Santidad el Papa, entiende como fiel a la Doctrina Social de la Iglesia y al propio dogma católico…por favor, no nos engañemos.

    Qué no, que este artículo no convence a nadie. La misión de la COPE, es evangelizar, no tener éxito mediático a toda costa…los católicos no nos vendemos al mejor postor. Quién no está de acuerdo, creo que no tiene muy claro lo que significa ser católico.

    ¿Perderá audiencia? es posible, pero al menos, se mantendrá fiel a su Fe.

  7. By Smith on Abr 16, 2009 | Responder

    No se puede decir ni mejor ni más claro. Además, el futuro ideológico de la COPE, durante los meses que subsista, será un decrépito y casposo conservadurismo en el que tendrá perfecta cabida gente como Nacho Villa o Cristina L. S., pero del que se desengancharán muchííísimos oyentes. Sin duda.

  8. By Espectador on Abr 16, 2009 | Responder

    Desgraciadamente, no ya las razones éticas, sino ni siquiera las económicas, han sido suficientes para frenar las presiones de quienes no podían soportar las voces valientes e independientes de Federico y Cesar.

    Los mismos que consideran que los problemas morales como el aborto o la eutanasia no están en las preocupaciones de los españoles (Rajoy dixit), se escandalizan farisaicamente cuando Federico se confiesa agnóstico, aunque respetuoso con el catolicismo, y Cesar protestante, o se rasgan las vestiduras cuando les echan en cara su traición al ideario de sus votantes (Rajoy y Gallardón, entre otros muchos).

    Pero no importa demasiado; los oyentes de ambos comunicadores les seguirán a donde vayan, y la COPE volverá a tener la relevancia (mínima) que tenía antes de ellos. En la indignación del primer momento más de uno hemos pensado en dejar de marcar este año la casilla de la Iglesia Católica en la Declaración de la Renta. El propio Federico ha salido al paso recomendando que no se haga esto, pero es un primer aviso; a partir de ahora miraremos con lupa el compromiso de la jerarquía. Muchos que no somos especialmente clericales les hemos apoyado como valladar contra la barbarie masónica zapaterina, pero si dejan de serlo, no merecerá la pena. Como la monarquía, parte de la jerarquía católica parece considerar que el apoyo de los afines lo tiene garantizado, y se dedica a halagar a los contrarios. Ambos están equivocados; casi ninguna adhesión es inquebrantable, y el respeto hay que seguir ganándolo día a día.

    En cuanto al nuevo PP marianogallardonita, para el viaje de cambiar simplemente de logia no hacen falta alforjas.

  9. By Francisco on Abr 16, 2009 | Responder

    Estoy totalmente de acuerdo con este articulo,extraordinario.

  10. By Miguel on Abr 17, 2009 | Responder

    El problema de Jiménez Losantos no es que no sea católico, es que no actúa ni predica como un católico. El liberalismo equivalente a libertad en cuanto a capacidad de autodeterminarse hacia el bien es correcto doctrinal y moralmente. Pero para actuar bien debemos hacerlo según nuestro creador, cuanto más nos identifiquemos con Él, mayor perfección del ser creado que obtiene su naturaleza de Dios.
    La Iglesia Católica como depositaria de la revelación verdadera que se demuestra en sus preceptos siempre totalmente acorde al orden natural de la creación, discierne entre el bien y el mal guiando al mundo. Jiménez Losantos, que tiene razón en muchísimas cosas, desconoce absolutamente la realidad de la Iglesia y sus predicamentos. Sitúa al hombre como centro de todas las cosas y no actúa ni habla como un hijo de Dios sino del humanismo racional voluntarioso todopoderoso. Lamentablemente eso no tiene nada que ver con el cristianismo y con el crucificado.

  11. By Jacobo Barellas Barbot on Abr 18, 2009 | Responder

    Sin Jimenez LoSantos y Cesar Vidal, adios a la Cope. En cuanto a la Iglesia, como institución formada por hombres y mujeres, que decir. Ahí esta la Historia para saber de sus aciertos y desaciertos. Mi adiós a la Cope sería porque, en mi opinión, cometen una equivocación. Soy cristiano y creo en Dios, oyendo la Cope o la BBC, y así como elijo iglesia a donde acudo, elijo la emisora que quiero sintonizar. No le he oído nunca nada a ninguno de los dos que atente contra mis creencias religiosas. Criticar a un Cardenal u obispo, siempre que esté justificado, y menos a un partido político no afecta para nada a mis creencias.

  12. By Jesús Herrera on Abr 19, 2009 | Responder

    Podríamos rellenar páginas y páginas discutiendo sobre la relación liberalismo-catolicismo y sobre el amarillismo de PJR y su relación con el locutor turolense.

    Pero creo que en este momento la cuestión es otra. ¿Qué prentede la COPE echando a Losantos? ¿Recuperar, con un periodista católico y de ideología puramente conservadora (y, por tanto, no liberal) el énfasis en cuestiones como el aborto o el laicismo? ¿O, por el contrario, quitar de en medio al que ya se estaba convirtiendo en una muy molestosa china en el nuevo, sexy y progre PP de Rajoy, Soraya y Gallardón?

    Estaremos atentos al curso de los acontecimientos.

  13. By Antero on Abr 19, 2009 | Responder

    Estoy prácticamente de acuerdo con el artículo, o acaso los oyentes de Cope en su mayoría católicos, debemos estar al márgen de la situación política en la España de hoy?
    Creo que los enemigos de la Iglesia y de los católicos que somos practicantes, se frotarán las manos si la Cope despide a Federico y Cesar. Es lamentable, que porque haya presiones (políticas), la dirección de Cope, ceda a esas presiones. Por supuesto que muchos oyentes, seguirán a Federico adonde quiera que vaya.
    Mi pregunta es si la Cope, que, será despues una cadena descafeinada, que la oirá muy poca gente, porque claro, radios católicas, hay alguna, que yo escucho con mucha atención. Otra pregunta, ¿No será que, devaluada la cadena, ,con la marcha de Cesar y Federico, haya alguién en la trastienda, para comprársela a la CCE, a precio de saldo?En fin ,medítenlo sres directivos de la cadena, soy un humilde seglar, practicante católico y me dolería enormemente, que se prescindiera de estos dos profesionales, como la copa de un pino. Un cordial saludo.

  14. By Efren on Abr 19, 2009 | Responder

    Posiblemente, el problema sea que los llamados medios católicos han estado en las últimas décadas en manos de cristianos muy cercanos al liberalismo o a posiciones democrata-cristianas.
    Y si hay católicos sin complejos en política, estos son los tradicionalistas.
    ¿Qué tal si se les empieza a abrir las puertas de los medios de comunicación social?
    ¿No será un bien para todos?

  15. By David del Fresno on Abr 20, 2009 | Responder

    Me parece que en los tiempos que corren, poca o ninguna cabida tienen -en una cadena propiedad de la Conferencia Episcopal- quienes defienden el aborto libre. Ni quienes insultan. Ni quienes atacan a la Jerarquía. Ni quienes muerden la mano que les da de comer. Ni quienes ofrecen micrófonos a los abogados del lobby gay.

    ¿Perderá audiencia la COPE? es posible, aunque, por lo que a mí respecta, me recuperará como oyente. En los tiempos que corren, no caben medias tintas. Prefiero una pequeña manzana sana, que una gran manzana en proceso de putrefacción.

  16. By Jaime on Abr 23, 2009 | Responder

    Simplemente añadir a los más puristas de la Santa Madre Iglesia que si de verdad creen que la COPE está para evangelizar, por favor protesten un poco por la publicidad que les da de comer. No sé si os habéis parado a pensar en los anuncios de “ya has acabado la faena”, o la empresa de apuestas, o la venta del libro de Boris Izaguirre, o todos los anuncios para mejorar la imagen, … Para eso les recomiendo Radio María.

    Evidentemente, un mundo gobernado por Losantos, y su ideario de la España de 1812 (que por otro lado, menuda falta de memoria por su parte) sería un desastre, pero es necesario y justo saber que la derecha española estaba muerta y este personaje la ha levantado. Cuando entras en guerra, necesitas todo tipo de aliados, y el bien político (público), que hace este señor es indudable. Coincido con el artículo que es bueno distinguir sin separar a la hora de poder hacer juicios sobre la realidad, ya que sabemos que ésta se conforma según un todo.

    Un saludo

  17. By Ricardo on Abr 24, 2009 | Responder

    La COPE pertenece a la Iglesia, pero su comportamiento dista mucho, a veces de ser cristiano. Basta, por poner un pequeño ejemplo, con esa publicidad de “productos milagro” con supuestos testimonios de usuarios satisfechos leídos por locutores profesionales en un estudio (”No dirás falso testimonio ni mentirás” ¿se acuerda alguien?) , lo de la empresa de apuestas o lo del libro de Boris Izaguirre sencillamente clama al cielo (y nunca mejor dicho)

    La COPE se ha hecho con un gran número de emisoras en estos últimos años. No sólo mediante la obtención de nuevas concesiones, sino también por la compra de emisoras locales, que sustituían su programación propia por la de la cadena episcopal. Esto provocaba que dichos profesionales de las emisoras locales quedsen en el paro, algo que en la calle Alfonso XII les traía sin cuidado, todo un ejemplo de “dar de comer al hambriento y de beber al sediento”.

    No es que Losantos sea derechista, es que es maníqueo. Para él, todo lo que sea derecha y liberal es fantástico; y todo lo que sea izquierda y social es repugnante. Aparte de la ignorancia del mensaje social de la Iglesia que tal actitud conlleva; ello también significa un desprecio hacia los católicos no derechistas. Porque sí, los que profesamos la fe católica, y al mismo tiempo tenemos una ideología izquierdista o progresistas también , al igual que Teruel, existimos. Hay incluso algún partido cristiano de izquierdas, el Sain, que incluso tiene publicado un manifiesto titulado “rechazamos el aborto porque somos de izquierdas. Sain, junto con AES, Familia y Vida y Comunión Carlista suscribieron de cara a las pasadas elecciones un documento en el que “respetando sus legítimas diferencias ideológicas” se adherían punto por punto al Magisterio de la Iglesia.

    El mensaje de Cristo no es un mensaje político. “Mi reino no es de este mundo” le dijo a Pilatos. Por ello en la Iglesia cabemos creyentes de distintas ideologías.Pero además el mensaje de Cristo es de paz, amor y piedad; justo las antípodas del insulto y el exabrupto que constituyen la seña de identidad de Losantos.

  18. By Hurtis on May 10, 2009 | Responder

    Yo creo que en una emisora generalista hay que ser flexibles; no olvidemos que Losantos a parte de liberal es culturalmente cristiano y eso promueve. Es normal que use el tono que usa y él mismo lo justifica: mensajes sencillos y verdaderos para estimular a la gente frente al progresismo soez. A mí el tono no me importa si es para llegar a más gente y provocar polémicas de las cuales vengan futuras luchas por la Cruz de Cristo y su mensaje. Hay que combinar todo; más publicidad es más dinero para la COPE y lo puede invertir en lo que le plazca. Yo como cristiano no me siento ofendido por Losantos, y menos por César Vidal. ¿Por qué no leen el libro sobre la Cope que publicó Losantos? Así se entienden muchas cosas. Y respecto al aborto, yo como provida… me situo de frente a Losantos si defiende dicha aberración y crimen, pero… no lo he oído nunca justificar el aborto libre. Sí que leí unas declaraciones suyas en un chat de Libertad Digital en las cuales decía que no se podía usar como método anticonceptivo. El mismo Federico da voz en sus medios digitales a muchos provida y católicos, no lo olvidemos. Y… “quien esté libre de pecado…” Un saludo cordial y conservador. Fuerza para la Fundación Burke.

  19. By Pedro Fernández on Ago 10, 2009 | Responder

    El liberalismo es -enemigo de Catolicismo- el catolicismo liberal o liberal catolicismo no es aceptable para un católico.
    Es una contradicción afirmar que se es católico y liberal a la vez. Les recomiendo escuchar las conferencias:

    - La democracia como fuente de subversión (Julián Gil de Sagredo)

    http://download390.mediafire.com/jk4tw4gpy3dg/asic4mhnyrv/La+democracia+como+fuente+de+subversi%C3%B3n.mp3

    y

    - Liberalismo reto de la razón contra Dios (Julián Gil de Sagredo)

    http://download392.mediafire.com/yb2umdm2zyjg/32y2dydljtz/Liberalismo%2C+reto+de+la+razon+contra+Dios.mp3

    Y leer el siguiente artículo:

    http://clamareneldesierto.blogspot.com/2009/01/el-liberalismo-no-est-condenado-por-la.html

    (Extracto)
    “papas tales como Gregorio XVI (encíclica “Mirari vos”, 1832), Pío IX (encíclica “Quanta Cura”, 1864, y el “Syllabus” que la acompañaba como documento condenatorio), León XIII (encíclicas “Immortali Dei”, 1885, y “Libertas”, 1888); San Pío X (encíclica “Pascendi”, 1907), Pío XI, y Pío XII, que condenaron siempre a los liberales como los peores enemigos de la Iglesia por su forma dañina de actuar, sibilina y desde dentro de la propia Iglesia (no como el comunismo, enemigo claramente identificable y, por ello, más fácil de combatir).”

    Está claro que el liberalismo ha sido ampliamente condenado por la Iglesia. Puede entenderse el gravísimo daño que hizo la imposición totalitaria en el Vaticano II de las tesis modernistas (liberales) segun las cuales, por ejemplo: la Iglesia católica deja de ser la única fuente de salvación contradiciendo la misma palabra de Nuestro señor que dijo:

    “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mi” y para eso fundó su Iglesia para que fuese depositaria y transmisora de la doctrina, no para que la cambiase adaptándose a las épocas, al mundo y o las diferentes mentalidades.
    Después de Vaticano II sie eres protestante y eres buena persona y no has conocido la Iglesia Católica te puedes salvar -ecumenismo, ceremonias interreligiosas- tanto vale el budismo como elcatolicismo: lo importante para ellos es se fiel a tu propia conciencia (liberalismo puro condenado aompliamente por la Iglesia) -una terrible herejía-.
    Si la Jeraquía modernista-liberal de la Iglesia española traga con obispos y sacerdotes proetarras y encumbra a separatistas catalanes como Martínez Sistach -el que ha echado a D.Federico de la COPE- es porque no son fieles los principios católicos: ni a la doctrina ni a la tradición -sino al liberalismo que les ha corrompido moralmente hasta los tuétanos-.
    Para el clero modernista-liberal tanto vale D. Federico como cualquier impresentable dispuesto a decir amén a zETAp. Usarán uno u otro “según aconseje la jugada”.

    Los liberales son los peores enemigos por su forma sibilina de dañar a la Iglesia desde dentro de la Iglesia y ser difícilmente identificables. LOS PEORES ENEMIGOS -LOS LIBERALES-.

Envíe un comentario