"La superstición es la religión de los espíritus débiles."
Edmund Burke

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Los muertos de primera y segunda clase

Publicado por Ramón Pérez Maura el 8 de Julio de 2009 en American Review.
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Muy interesante el presidente Obama ayer en Moscú en una nueva de sus prédicas planetarias sobre cómo por fin los Estados Unidos son buenos -no como antes.

 Juzgó que la Nueva Escuela de Economía de Moscú era un lugar adecuado para defender la Presidencia del depuesto Manuel Zelaya con el argumento de que «no lo hacemos porque estemos de acuerdo con él. Lo hacemos porque respetamos el principio universal de que el pueblo debe escoger a sus líderes». Es decir, una vez elegido, carta blanca para violar la Constitución y todas las formas democráticas. El que el Congreso casi a la unanimidad -salvo cuatro votos- le destituyese y el que el Poder Judicial ordenara su expulsión al Ejército da igual. La democracia la encarna Zelaya y sólo Zelaya, no las instituciones.

En cambio, desde Moscú, el presidente Obama olvidó hablar con algún detalle de lo que ocurre mucho más cerca, al otro lado del único punto en que las fronteras de Rusia y China tocan -casi simbólicamente. En Xinjiang la masacre es atroz. Los datos oficiales del domingo hablaban de una represión que afectaba a más de la mitad de los participantes en una manifestación. Casi inverosímil. Pero de eso no se comenta. Hablamos de Zelaya y sus demócratas: Chávez, Correa, Morales y otros compañeros mártires que están defendiendo la legitimidad que deniegan todas las instituciones democráticas de Honduras.

Pero del pueblo uigur y de las razones que puedan haber llevado a su choque con la etnia han -que continúan y parecen crecer- no se quiere hablar. Para algunos grandes dirigentes de nuestros días hay muertos y represiones de primera y de segunda. Incluso pocos muertos de primera y muchos muertos de segunda. Como en Tegucigalpa, donde dos muertos son mucho más valiosos que 156 víctimas mortales y mil heridos en Urumqi.

Publicado en www.abc.es

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