"The great enemy of the truth is very often not the lie —deliberate, contrived and dishonest— but the myth —persistent, persuasive and unrealistic—"
John F. Kennedy

Suscríbase al boletín:

El índice de aprobación de Obama cae 18 puntos y arrastra en su caída al Partido Demócrata

Publicado por Josu de la Varga el 8 de Septiembre de 2009 en American Review.
Enviar el artículo por email
Imprimir este articulo

La distancia entre demócratas y republicanos era en enero de 2009 de 17 puntos y ahora ya está en cinco; desempleo, reforma sanitaria y Afganistán, factores clave.

 La popularidad de Barak Obama y la aprobación que los estadounidenses otorgan a la gestión de su presidente han ido en declive desde que éste llegó a la Casa Blanca. De hecho, el índice de aprobación de Obama ha caído hasta el 50%, 18 puntos menos del que tenía en enero, al inicio de su mandato.

Cabe recordar que el presidente de los Estados Unidos contaba entonces con el respaldo del 68% de los ciudadanos y que al cabo de los primeros cien días su popularidad descendió tres puntos, mientras que a los cinco meses de mandato ya estaba en el 58%.

Sin embargo, lo más preocupante para el presidente norteamericano es que en su caída está arrastrando a su propio partido, tal como constata una reciente encuesta de Gallup.

Así, mientras la distancia en el mes de enero entre el Partido Demócrata y el Partido Republicano era favorable a los primeros en 17 puntos, ahora esa distancia se ha recortado hasta los cinco puntos.

Los factores clave de esa caída, tanto del índice de aprobación del presidente como del partido, son el creciente desempleo, la reforma sanitaria y la guerra de Afganistán.

Elecciones a la vista

La encuesta de Gallup muestra que un 45% de los ciudadanos norteamericanos se identifican con los demócratas, mientras que un 40% se definen como republicanos. También que el avance republicano se atribuye más a la pérdida de apoyo de los demócratas que a un claro avance de los republicanos.

En cualquier caso, el Partido Republicano quiere aprovechar la actual coyuntura para abrirse paso de cara a las próximas elecciones legislativas del 2010 y, dos años después, a las presidenciales del 2012.

Aparentemente, la gran ventaja de Obama es que los republicanos no cuentan, hoy por hoy, con un líder lo suficientemente carismático como para dar un vuelco contundente a las encuestas, pero, ¿qué sucederá cuando aparezca ese nuevo líder?

Hay que recordar que en los últimos meses ha sido el ex vicepresidente Dick Chaney quien se ha erigido como portavoz no oficial del partido a la hora de plantar cara a determinadas políticas puestas en marcha por Obama, como la antiterrorista.

Tres factores clave

En todo este proceso de declive de la popularidad de Obama y de su partido hay tres factores que han resultado determinantes: el primero de ellos es que Obama, a pesar de la mayoría de que dispone en las dos cámaras, tiene dificultades para tirar adelante su reforma sanitaria.

Su plan de reforma ha dividido a la sociedad y los ciudadanos no acaban de estar contentos con las propuestas de su presidente, mientras tabacaleras y aseguradoras financian una agresiva campaña del ‘no’ y corren rumores como que el Gobierno quiere apoderarse de la Sanidad entre otras cosas para promover la eutanasia.

Un segundo problema con el que se enfrenta Obama es la crisis económica, ya que aunque algunos indicadores muestran señales de recuperación, las cifras del paro van en aumento. De hecho, Robert Samuelson, el economista de referencia del Washington Post, augura que el desempleo seguirá creciendo hasta 2014.

El tercer problema es la situación en Afganistán. Esa guerra se ha convertido para algunos expertos comentaristas anglosajones, en ‘la guerra de Obama‘, de la misma forma en que para ellos la guerra de Irak fue la de Bush.

Se habla incluso de que la guerra de Afganistán podría determinar el curso de la presidencia del presidente estadounidense. Según una reciente encuesta publicada en The Economist, sólo el 18% de los americanos creen que la guerra se esté ganando, frente a un 42 por ciento que opinan lo contrario.

Además, menos de una tercera parte es favorable al envío de más tropas y dos tercios de los encuestados creen que Estados Unidos acabará retirándose sin ganar esa guerra, frente a un 35% que confía en la victoria.

Publicado en www.forumlibertas.com

Envíe un comentario