"Existe un amor a la patria que tiene su fuente principal en ese sentimiento irreflexivo, desinteresado e indefinible que ata el corazón del hombre al lugar de su nacimiento."
Alexis de Tocqueville

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La ayuda al desarrollo “ha acabado con el espíritu emprendedor” de los africanos

Publicado por Víctor Ruiz el 18 de Septiembre de 2009 en Cultura y Libros.
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La economista Dambisa Moyo advierte sobre los efectos de unos programas que estrangulan a África; ¿la solución?, microcréditos y libre mercado.

 ¿Se les ayuda porque son pobres o son pobres porque se les ayuda? Esta es la pregunta que se hace la economista Dambisa Moyo en su libro Dead Aid (Ayuda muerta). La solidaridad condescendiente e interesada con que actúa Occidente en África a través de la ayuda al desarrollo “ha acabado con el espíritu emprendedor”, afirma Moyo.

En su libro, la economista africana denuncia con rotundidad que esas ayudas están condenando al continente negro a una mayor pobreza y corrupción, mientras asegura que la única solución viene de la mano de los microcréditos y el libre mercado.

Así lo subraya también el subtítulo del libro: Why aid is not working an how there is another way for Africa, que se podría traducir como ‘Por qué la ayuda no está funcionando y cómo encontrar otro camino para ayudar a África’.

En el curriculum de Moyo consta que se doctoró en Oxford y obtuvo un Master of Business Administration (MBA) en Oxford, además de pasar por el Banco Mundial y por Goldman Sachs, o de ser elegida por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo en 2009, según informa la revista Actualidad Económica en su apartado de ‘Libros’.

“Los pobres, más pobres”

En esa misma información se destaca que, en los últimos 50 años, los países ricos han invertido más de un billón de dólares (unos 700.000 millones de euros al cambio actual) en ayuda al desarrollo en África.

“La noción de que esta ayuda puede aliviar la pobreza sistemática, y que así lo ha hecho, es un mito”, dice la autora de Dead Aid, quien también considera que “La ayuda ha hecho a los pobres más pobres y ha ralentizado el crecimiento”.

Según Dambisa Moyo, todas estas ayudas no han ayudado a mejorar la vida de los africanos que viven en situación de pobreza, ya que ésta no ha cesado de aumentar desde que estos programas de desarrollo empezaron hace seis décadas.

De hecho, 700 millones de africanos viven con menos de un dólar al día, lo que equivale a decir que la renta per cápita del África subsahariana viene a ser inferior a la de los años 70, tal como explica la economista.

Su tesis es que los únicos países africanos que han prosperado son aquellos que han intentado desvincularse lo más posible de la ayuda al desarrollo, mientras que los que la han aceptado se han convertido en adictos a esa ‘droga’ solidaria.

Microcréditos y libre comercio, la solución

Moyo insiste en esa idea al considerar que la mejor manera de ayudar al continente negro es fomentando su emancipación financiera e independencia de Occidente, a través de los microcréditos, el libre comercio y la inversión exterior.

La economista pone como ejemplo a Asia, donde estas fórmulas están funcionando bien. Cabe recordar que hace 40 años China era una región con tasas de pobreza superiores a África, mientras que ahora está ayudando al continente negro con sus inversiones en busca de materias primas.

Así, su propuesta es tajante: eliminar toda la ayuda al desarrollo que recibe África en un plazo de cinco años, salvo en casos de emergencias humanitarias, y sustituir los créditos a gobiernos corruptos por el impulso de los microcréditos independientes a africanos emprendedores.

“Perpetuar estereotipos negativos”

En su libro, Moyo también critica el auge desde finales de los 90 de lo que considera ‘famoseo solidario’ con África. Cantantes como Bono de U2 o Bob Geldof, entre otros, se han empeñado en recaudar fondos para los más desfavorecidos del continente africano.

Pero, según afirma la economista zimbabuense en una anterior entrevista a la revista Newsweek, con esas acciones no consiguen otra cosa que “perpetuar estereotipos negativos”.

“Retratan un África horrorosa de guerra, pobreza, enfermedades y corrupción. Como africana, estoy cansada de ello […] Que se hagan una foto con un niño hambriento no ayuda a educar a otro niño africano que puede convertirse en ingeniero o doctor”, señala.

Publicado en www.forumlibertas.com

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