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Obama gasta en su primer año más que los anteriores presidentes

Publicado por Cristina Blas el 27 de Noviembre de 2009 en American Review.
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Más de 3,5 billones de dólares han salido de las arcas americanas, frente a 1,8 billones en los primeros 12 meses de George W. Bush. Se ha disparado el gasto federal hasta el 28% del PIB

 El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está batiendo todos los récords y también el del gasto. Durante su primer año en la Casa Blanca, su Administración ha gastado 3,5 billones de dólares, rompiendo todas las marcas de los anteriores presidentes, según la Cadena Fox.

Esta cifra es casi el doble de lo que su antecesor, George W. Bush, empleó en sus primeros 12 meses (1,8 billones de dólares). Bill Clinton gastó 1,6 billones de dólares en 1993. Y Gerald Ford ni siquiera llegó al billón.

Déficit disparado

En el año fiscal 2009 -que supone los tres últimos meses de Bush y los ocho primeros de Obama-, el Gobierno federal gastó 3,52 billones de dólares. El déficit está ya en 1,4 billones de dólares, lo que supone un billón más que el año anterior, aunque es cierto que no se puede achacar todo al nuevo.

El presidente ha gastado en nuevos programas en nueve meses más de lo que Bill Clinton lo hizo en sus ocho años. De hecho, su presupuesto de 2009 supone ya el 21% de los ocho años del último demócrata que pasó por la Casa Blanca.

Durante 40 años, el gasto federal se ha mantenido estable en porcentaje, desde el 19% de 1969, en el primer año de Richard Nixon, hasta un máximo del 23% con Ronald Reagan, y después volvió a descender con Clinton y con George W. Bush.

Más que en 60 años

El primer año de Bush, 2001, el gasto federal se estableció en el 18% del PIB y en su último año, sólo había aumentado hasta el 21%. Pero en los 12 primeros meses de Obama, se ha disparado hasta el 28%, lo que supone un incremento mayor que en los anteriores 60 años.

Obama ha repetido hasta la saciedad que el objetivo para el próximo año es reducir el elevado déficit. Es cierto que gran parte es heredado de las cargas de la anterior Administración, pero los expertos señalan que el elevado gasto de su llegada a la presidencia recaerá sobre sucesivas generaciones de americanos.

¿En qué se ha gastado todo ese dinero? Sobre todo, en planes de estímulo para impulsar la renqueante economía, tanto de salvamento de empresas como de impulso del empleo. El presidente se ha gastado unos 800.000 millones de dólares que según sus palabras “crearán o salvarán” 3,5 millones de empleos en los próximos dos años, y que ya han hecho lo propio con 640.000 empleos a un coste de 160.000 millones de dólares. Sin embargo, el paro sigue aumentando y en octubre se situó en el 10,2%, frente al 8,1% de febrero cuando se aprobó el paquete.

El capítulo de Defensa también se lleva buena parte del presupuesto público, y no parece que esta partida se vaya a reducir.

El 30 de octubre, Obama firmó una ley que autoriza un presupuesto de 680.200 millones de dólares en gasto militar. De ellos, 130.000 millones serán para las guerras de Irak y Afganistán y 550.200 millones para el Departamento de Defensa y los programas de seguridad nacional del Departamento de Energía.

Sin embargo, ha asegurado que está empeñado en reducir el malgasto. Por ejemplo, dice que se han ahorrado 2.000 millones de dólares que se pedían para más cazas F-22 que eran innecesarios o un nuevo helicóptero presidencial.

Las dos guerras en marcha en este momento han costado ya más de 900.000 millones de dólares a las arcas comunitarias y la factura continúa subiendo.

El pico de la sanidad

La sanidad también se lleva un buen pico. En 2008, la Seguridad Social y los programas Medicare y Medicaid costaron 1.300 millones de dólares, lo que supone el 43% del gasto.

Pero el proyecto estrella del presidente, la reforma sanitaria, actualmente en el Senado, no ayudará precisamente a reducir el gasto. El plan prevé dar cobertura médica a casi 31 millones de personas y a su paso por la Cámara Alta tiene un coste previsto oficial de entre 849.000 millones y un billón de dólares para los próximos diez años. Una vez que sea aprobado aquí deberá consensuarse con la versión aprobada por la Cámara de Representantes. El coste sin duda se disparará.

Para salvar el proyecto estrella de Obama, la Casa Blanca aspira a elevar el límite de endeudamiento federal, fijado en 12,2 billones de dólares.

Luego hay asuntos menores, como el Servicio Postal de EE UU, que pese a recortar empleos y servicios, perderá 7.000 millones de dólares este año y otros 7.000 millones de dólares en 2010.

Para 2010, el objetivo declarado de la Administración Obama es recortar al máximo el gasto de los programas, excepto el de empleo. No hay que olvidar que el próximo es un año electoral y el presidente no quiere más sorpresas como la derrota en los estados de Virginia y Nueva Jersey a manos de unos republicanos que parecía que iban a la deriva tras la derrota de McCain.

Pero de momento, acaba de anunciar un plan para recortar de aquí a 2020 el 17% de los  gases contaminantes, que también tendrá un coste. Para acabar de oscurecer el panorama, la economía durante el tercer trimestre crecerá más despacio de lo inicialmente previsto. La Oficina de Análisis Económico norteamericana ha revisado a la baja las previsiones, recortando el crecimiento de un 3,5% a un 2,8% anualizado. Los datos confirman que se ha salido de la peor recesión de los últimos setenta años, pero también que la locomotora mundial lo hace con menos fuerza de lo que se preveía.

También el país, al igual que su presidente, ha recuperado el hábito: el gasto de consumo en octubre ha subido más de lo esperado, un 0,7% con respecto al mes anterior. Una buena noticia, al menos.

Publicado en www.gaceta.es

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