"Nadie mirará hacia una posteridad que nunca mira hacia sus antecesores."
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La de Nikki Haley ha sido una victoria del pueblo republicano

Publicado por Marco Respinti el 15 de Junio de 2010 en American Review.
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Se celebraron las primarias del martes en varios estados de EE.UU., antes de los comicios de mitad de período del 2 de noviembre. Sacar conclusiones definitivas de unos resultados iniciales (…)

Se celebraron las primarias del martes en varios estados de EE.UU., antes de los comicios de mitad de período del 2 de noviembre. Sacar conclusiones definitivas de unos resultados iniciales y parciales, y por otra parte completamente internos en los dos principales partidos que están seleccionando con la ayuda del voto popular sus candidatos para Otoño para un escaño en el Congreso o para la dirección de algún Estado de la Unión, sería arriesgado y estúpido, pero incluso estos resultados ofrecen indicios que no podemos obviar.Entre los republicanos, es digno de mención el caso de Nimrata Randhawa, india (de la India) por su origen, y más conocida por su nombre occidental de Nikki Haley. El pasado 8 de junio consiguió dar un paso de gigante en su candidatura para el puesto de gobernador de Carolina del Sur, en lo que se ha calificado como una hazaña sin precedentes (si al final lo consigue podría convertirse en la primera mujer gobernadora de ese estado) superando a adversarios que, en teoría, estaban mucho mejor posicionados. Habiendo obtenido un increíble 49% de los votos, intentará rematar la faena en el ballotage del próximo día 22. Pues bien, ¿qué tiene de asombroso su éxito?

Tiene de asombroso que, además de ser “extracomunitaria” y conservadora sin complejos, sin vergüenza ni sentirse obligados a pedir perdón a los izquierdistas del mundo entero, a los pingüinos de la Antártida o a Jane Fonda, el triunfo de Haley (sí, de hecho ya ha triunfado, pase lo que pase después) se ha debido a la mención directa pronunciada por el ex candidato republicano a la Casa Blanca Mitt Romney y por la ex candidata presidencial republicana Sarah Palin. Es decir, por el hombre que durante meses ha conseguido ser el político más valorado por el pueblo conservador durante el primer y desastroso año de Barack Hussein Obama y por la mujer que, con razón o sin ella, un montón de gente identifica con el Tea Party, en ambos casos dos outsiders en comparación con otras figuras más vinculadas al partido y en sintonía con un electorado de derechas no automáticamente republicano enorme. En definitiva, con el conservadurismo popular y desacomplejado.

Para Haley, de hecho, el “milagro” lo ha conseguido estos apoyos imprescindibles, provenientes del mormón “dios, patria, familia y negocios”, Romney, y de la esposa-madre-madrina de todo buen americano de derechas, que pocos aspiran hoy a derrocar. Los dos juntos han sido capaces de neutralizar las malintencionadas acusaciones contra Haley en la víspera de la votación por supuestas infidelidades extraconyugales. Ella, por su parte, está tan segura de sí que ha dicho que si algo serio fuera probado abandonaría inmediatamente la escena pública; pero a los votantes “Dios, patria y familia” a los que se dirigía les bastaron las garantías del tándem Romney-Palin . Y, recuérdese, los conservadores estadounidenses sobre determinadas cuestiones no son precisamente condescendientes cuando se huele un poco a quemado…

A nosotros, sin embargo, que no somos estadounidenses y que de los supuestos amantes de Haley nada sabemos, el suceso nos confirma claramente el sorprendente poder real que puede y sabe ejercitar hoy en día sobre la política el gran movimiento conservador y el Tea Party especialmente, sobre todo después de que todo el mundo había dado por muerta a la “Right Nation”. Con una apostilla no concluyente, ¿pero es posible que si uno tiene un amante o dos, sea un escándalo sólo si la campaña electoral está en marcha? …

Publicado en www.loccidentale.it

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