"La libertad abstracta al igual que otras simples abstracciones, no puede ser encontrada."
Edmund Burke

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El patriotismo balompédico

Publicado por Carlos Segade el 12 de Julio de 2010 en Política y Sociedad.
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Le ha llamado la atención a todo el mundo la profusión de banderas españolas que, al menos en la capital de España y sus alrededores, se han desplegado mostrando solidaridad (…)

Le ha llamado la atención a todo el mundo la profusión de banderas españolas que, al menos en la capital de España y sus alrededores, se han desplegado mostrando solidaridad con la selección española de fútbol.

A los que no seguíamos el Mundial ni nos interesa el fútbol nos han llegado a tildar de “poco patrióticos” y lindezas por el estilo, a veces, quiero entender, más en broma que en serio. Los periódicos y páginas web, por aquello de lo visual, han llenado estos días de color rojigualdo las portadas y las páginas interiores.

El merchandising no se hizo esperar y se inventaron ingeniosos soportes para colocar banderas en las ventanillas de los automóviles, además de las consabidas banderas de veinte por treinta, más modestas algunas y más caras otras, que se envainan por la antena de la radio. Quien no quiso comprar una bandera nueva, recién diseñada con su adaptador último modelo, le bastó atar la antigua con nudo basto en el interior y sacarla por la ventanilla a todo trapo. Los autobuses de las rutas escolares y los municipales lucían banderas en los frentes. Las casas, adornadas como en antiguas semanas santas, con banderas como pendones.

         Cualquiera hubiera pensado que tener banderas en casa y colgarlas a la mínima expresión es en España deporte nacional. Podría pensarse que los españoles somos raza de patriotas, emocionales hasta la lágrima en lo que toca a defender lo nuestro. La bandera se saca, ya se sabe, por patriotismo vivido con naturalidad.

         Pero mucho me temo que el fenómeno mundialesco ha tenido más de sueño que de realidad. He visto gente emocionada de ver tanta bandera y he oído a periodistas esgrimir que con tanto patriota como anda suelto la unidad de España es cosa hecha e indestructible.

         ¿De verdad que lo que ha sucedido es cosa de patriotismo? Sinceramente creo que no. El fútbol es un fenómeno extraño y no voy a caer en los tópicos de discutir sobre él, porque habría que hacerlo de forma reposada y con mucho espacio. Lo que ha sucedido con el Mundial es que se ha animado a un equipo con el que la gente se identifica de forma emocional, pero no de forma racional, por ser un equipo de fútbol, porque en otros deportes, aunque los equipos de España brillen el apoyo también brilla, pero por su ausencia.

         El patriotismo puede manifestarse de forma emocional, apasionada, pero nace de una voluntad racional. El patriotismo es fundamentalmente dos cosas: entrega y compromiso. Ninguna de las dos hace falta para apoyar a un equipo de fútbol, la persona individual no se implica en ese apoyo nada más que superficialmente. Ese “hemos ganado”, saben ambas partes, el equipo y el forofo, que es mentira, pero sirve de descarga emocional, de identificación psicológica con un ganador. Es curioso ese “hemos ganado” y ese “ha perdido la selección”, pero ya se sabe, las derrotas son huérfanas.

         El patriotismo que se despliega en una guerra, por ejemplo, que es un escenario donde se ve muy claramente, implica a la persona en su totalidad. Entrega su esfuerzo, sus medios de vida, su tiempo, si acaso su vida, y existe un compromiso real con el proyecto común que se iguala al autosacrificio, aun en retaguardia. Lo mismo pasa en la paz. El político patriota se desgasta por el bien común, normalmente sin alharacas, se sacrifica y compromete con la verdad, al igual que el ciudadano que compromete su honra, su tiempo, su esfuerzo, por su país, cada uno en su lugar, calladamente, con sacrificios ignorados por la mayoría. Ahí es cuando se enarbola la bandera de un proyecto común no solo con la emoción epidérmica sino con la razón y el corazón.

         En los últimos años a los españoles no nos faltan razones para el ejercicio del patriotismo. Es hora de sacrificar tiempo y esfuerzo de empresarios y trabajadores para sacar la economía a flote, es tiempo de denuncia de los abusos de la justicia, de la hacienda, de las prebendas, de renuncia a las subvenciones, es tiempo para cambiar de voto y dirigirlo, por encima de prejuicios, a la unidad, al progreso, a la moralidad pública. Eso es patriotismo.

         Permítaseme dudar de que sacar la bandera, muchas banderas, por las ventanas y ventanillas mientras se vociferan cánticos irrepetibles con voz desgañitada sea un acto de patriotismo. Es bueno por sí mismo que nos acostumbremos a utilizar la bandera en múltiples ocasiones, pero no solo como símbolo de un equipo deportivo, que es a lo que se ha reducido, sino en otras muchas ocasiones donde nos jugamos más: cuando se hacen campañas electorales, porque los partidos de todos los colores se avergüenzan de usarla; cuando se homenajea a los Caídos pasados y presentes; con motivo del día de la fiesta nacional; cuando grupalmente se reivindican cosas buenas para todos los españoles; incluso porque sí, porque uno quiere, que es la razón más alta de cuantas haya en un país libre. Hagamos entre todos un uso normal y habitual de la bandera, pero hagamos también del verdadero patriotismo nuestro auténtico modo de ser españoles.

  1. 3 comentarios a “El patriotismo balompédico”

  2. By Angel Oteros on Jul 15, 2010 | Responder

    ¡Facha! ¡fascista!

    Me llevan llamando desde que en el año 2005 decidí por mi cuenta y riesgo llevar la bandera nacional en mi gorra de estilo yanki.

    En estos días se lo he echado en cara a estos fascistas rojos que amarían más a la bandera de la antigua URSS, que a la suya propia.

    No han sabido ni tan siquiera contestarme, porque parece ser que la mayoría enfrascada en la bandera les ha ahogado sus adsurdos pensamientos de hijos de putin.

    Por mí que se vayan a Cuba a vivir con el caudillo rojo de las manos rojas criminales de Fidel Castro.

  3. By Manuel Maldonado on Jul 19, 2010 | Responder

    El diccionario de la RAE define patriota como: Persona que tiene amor a su patria y procura todo su bien.

    Por desgracia, hoy en día, tras treinta años enseñando a nuestro hijos desde la escuela, los medios de comunicación, etc.… que eso del amor a la patria es algo negativo y franquista, ya quedan pocos que amen a su patria; si por nuestra patria entendemos a España, porque solamente se puede ser patriota actualmente si por patria se tiene alguna de esas diecisiete realidades nacionales en que han dividido España nuestros políticos, ya sean socialistas, populares o nacionalistas.

    En cuanto a lo de que patriota es el que procura todo el bien de su patria, tampoco nos quedan políticos (electos) que antepongan el interés general de España al de su partido; y dentro de los votantes tampoco, porque, a fin de cuentas, a estos políticos los votan mayoritariamente los españoles.

    No podemos olvidar que la desmembración de España está siendo posible gracias a las transferencias a los distintos gobiernos autonómicos. Que la mayor parte de estas transferencias no se dieron en tiempo de Felipe González sino del Sr. Aznar. Zapatero solamente está dando el tiro de gracia a nuestra patria con las nuevas reformas estatutarias, especialmente la catalana, con la ayuda del PP que apoya una reforma calcada a ésta en Andalucía o con su cláusula Camps que equipara el estatuto valenciano al catalán.

    Es tarde e inútil hablar a los españoles de patriotismo. Tal vez el único camino de salvación que le queda a nuestra Patria es hacer ver al pueblo los atrasos económicos, el sobre gasto público y las desigualdades que nos ha traído el sistema autonómico a los españoles en función de nuestro lugar de residencia, para forzar a la clase política (o sustituirla por una nueva) a anteponer el bien común a de sus partidos.

    Es la única vía de que en unos años, ser patriota, sea la cosa más normal en nuestra sociedad.

  4. By Caesar on Jul 19, 2010 | Responder

    ¿Y que me dice de que nueve dias después de ganar el mundial, sigan muchisimas de esas banderas en balcones y ventanas (yo la sigo teniendo y las veo en mi ciudad, Zaragoza, y en pueblos de todo Aragón) ¿seguro que es solo futbol?

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