América tiene poco tiempo para rebelarse contra el “gran recaudador” Obama
Martes por la tarde, el Columbia Institute ha organizado una conferencia en Milán de Howard Segermark, viejo lince de los pasillos del poder en Washington, una vida bien empleada maniobrando (…)
Martes por la tarde, el Columbia Institute ha organizado una conferencia en Milán de Howard Segermark, viejo lince de los pasillos del poder en Washington, una vida bien empleada maniobrando dentro del Partido Republicano. ¿El tema? Inevitablemente el conflicto actual en los Estados Unidos entre Obanomics y la revuelta popular del Tea Party, contemplado desde la perspectiva de las elecciones de mitad de período del 2 de noviembre próximo, para la cual nuestro huésped norteamericano está, sin duda, en la pole position de los observadores.Visiting Fellow en Economía Monetaria en la prestigiosa Fundación Heritage en Washington, Segermark acaba de ser elegido miembro de la junta directiva de la Philadelphia Society, la organización paraguas que reúne periódicamente en una conferencia a la élite conservadora norteamericana (además de unos pocos invitados extranjeros) desde 1964, tras la “victoriosa derrota” ese año del candidato presidencial republicano Barry M. Goldwater (1909-1988) con el objetivo de “no perder de vista” aquel mundo variado goldwateriano que en las siguientes décadas dio prueba de su importancia alcanzando el vértice político e institucional estadounidense.
Originario de Chicago, ahora Segermark trabaja de consultor en el ámbito de las relaciones institucionales, pero ha sido vicepresidente de la empresa consultora del conocido economista de la escuela de la oferta Arthur B. Laffer y durante muchos años ha trabajado en el staff del senador Jesse Alexander Helms Jr. (1921-2008) de Carolina del Norte, un campeón del conservadurismo dentro del Partido Republicano.
Por otra parte Segermark tiene muchas aficiones serias. Como ser presidente del Death Tax Repeal Working Group (una coalición de organizaciones de los Estados Unidos para la supresión de los impuestos de sucesión sobre los bienes raíces), es Secretario de la Sacred Music Foundation, miembro del consejo de administración del American Motorcyclists Political Action Committee y ex presidente de la National Civic Art Society, un grupo que promueve el retorno a las formas arquitectónicas clásicas y tradicionales. La otra tarde, en Milán, caminamos por Via Vitruvio y Howard me obsequió con una simpático arenga académica sobre la voluta vitruviana, seguida luego de dibujos en la mesa de un refinado restaurante napolitano donde su amigo de toda la vida, y testigo de boda, James W. Dale, de Marco Island, Florida, a pocas brazadas de los Everglades, hombre de negocios retirado, gran pescador y cazador de cocodrilos, ha probado su primera pizza regada con aquel magnífico Cabernet Sauvignon 2006 embotellado en los Viñedos Duckhorn en el californiano Valle de Napa que había traído especialmente desde ultramar. Por otra parte el conservadurismo y el buen vino siempre están de acuerdo, desde el gran libro de Roger Scruton I Drink Therefore I Am (Continuum, Londres 2009), hasta aquel Angelo Codevilla, con orígenes en Pavía, amigo de ambos, que en los EE.UU. hizo fortuna diseñando la famosa “guerra de las galaxias” de Ronald W. Reagan (1911-2004) y que en Plymouth, California, produce un buen tinto a menudo ayudado en la recolección por el propio Howard Segermark.
Pues bien, Segermark no tiene dudas. En noviembre los republicanos no sólo ganarán en el Congreso, sino que obtendrán una mayoría tan grande en el Senado como para evitar cualquier obstrucción legislativa que los demócratas puedan concebir. Esto cambiará poco la política internacional (la política extranjera, especialmente la dirección de las guerras, es prerrogativa del presidente federal), pero cambiará mucho a nivel doméstico. La gente, dice el analista político, está cansada de las no-soluciones económicas de Obama, de sus meteduras de pata y de su aparente incapacidad, y no está dispuesto a seguir pagando ese precio. Parece que mucho antes del fin del mundo determinado por los mayas para el solsticio de invierno de 2012, otro desastre se abatirá sobre los Estados Unidos. Sucederá, dice Segermark, el 1 de enero del próximo año, en fin, dentro de pocos meses, al inicio del décimo aniversario del fatídico 11 de septiembre.
¿Recordáis el famoso e histórico recorte de impuestos realizado por Reagan en 1981? No detuvo la recesión económica contra la que fue diseñado, al menos no hasta que entró físicamente en vigor, el 1 de enero de 1983. Obvio. Pues bien, en 2001 George W. Bush jr. redujo los impuestos de los estadounidenses con una medida que, en muchos sentidos, fue lanzada aquel mismo año para que pudiera producir efectos inmediatos. Pero esa reducción fiscal era pro tempore. Expirará al inicio del año que viene. Ahora, Obama y los suyos sostienen que el fin de esa desgravación fiscal no va a generar el efecto contrario al producido por su introducción: a saber, que el regreso del impuesto no frenará la actividad económica. Pero es cierto exactamente lo contrario. Como acaba de predecir Laffer, los EE.UU. van a sufrir un deterioro económico importante. Perfecto, es lo único que nos faltaba… Es por eso que los estadounidenses están tratando de cubrirse lo antes posible, pidiendo a gritos la reducción de impuestos. Sólo así se podrá evitar la parálisis. Pero la Administración no escucha. Bueno, los ‘Tea Party la obligarán a escuchar. Es sorprendente ver el éxito que están teniendo ya los candidatos políticos apoyados por ellos incluso contra republicanos del establishment considerados demasiado poco entusiastas.
¡Pero una vez ganadas las elecciones en noviembre, ¿ el Tea Party se difuminará, satisfecho por el éxito, acabando por salvar en el último momento a sus rivales? No se puede predecir el futuro. Pero en la medida en la que el Tea Party es el sentido común de las personas vivo en docenas y docenas de organizaciones, siglas y mundos autónomos y libres creo que se oirá hablar de ellos aún durante mucho tiempo. Afortunadamente.
Publicado en www.loccidentale.it

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