La polémica mezquita de la zona cero divide a la sociedad norteamericana: la ambivalencia de Obama no ayuda
El arzobispo de Nueva York ha abordado la situación que está viviendo la ciudad de los rascacielos por la polémica mezquita de 14 plantas que se pretende construir cerca de (…)
El arzobispo de Nueva York ha abordado la situación que está viviendo la ciudad de los rascacielos por la polémica mezquita de 14 plantas que se pretende construir cerca de la zona cero de Manhattan. Según los representantes de esta confesión, la iniciativa parte como homenaje a las víctimas y con la intención de rezar por lo sucedido el 11 de septiembre de 2001, todo esto a dos manzanas del lugar que protagonizó el atentado terrorista más convulso de la historia occidental.
Monseñor Timothy Dolan ha subrayado la necesidad de un diálogo civilizado y respetuoso ante la controversia suscitada por el proyecto islámico de construir una mezquita llamada Park51: “Mi ruego”, ha dicho, “es que ambas partes -de una forma reflexiva, civilizada, cariñosa y respetuosa- puedan ser escuchadas, y que podamos llegar a algún tipo de decisión responsable y apropiada”.
Dolan, también ha observado que a medida que los medios de comunicación seculares han estado informando sobre la controversia, se ha sentido “halagado” al ver que un par de periodistas recordaban un ejemplo del papa Juan Pablo II en el intento de encontrar una solución en una situación similar.
El prelado norteamericano se refirió al Pontífice en referencia a cuando “hubo un caso análogo de tensión en el campo de concentración de Auschwitz”. “Fue Juan Pablo II, quien dijo: Tenemos que tener el valor de escuchar a las dos partes“.
El caso lo protagonizó un grupo de carmelitas que habían erigido una cruz cerca del sitio del antiguo campo de concentración. Sin embargo, la comunidad judía protestó por ello.
“Hubo voces sensatas en ambos lados”, ha recordado Dolan. “La parte católica, con las hermanas carmelitas diciendo, ‘Por favor, queremos orar aquí en este lugar sagrado’. Voces judías inteligentes respondían: ‘El sentimiento es muy apreciado, pero por favor no hagan nada que pueda distraer la atención del carácter sagrado judío único de este lugar’”.
Al respecto, “Juan Pablo II dijo: ‘Por qué no nos unimos de forma civilizada e inteligente, y con dignidad, y tal vez decidamos una buena solución’. Él es el que dijo: “Vamos a mantener la idea y tal vez cambiemos la dirección“. “Funcionó allí”, ha afirmado monseñor Dolan. “Podría funcionar aquí”.
La irrupción de Obama en la polémica
El presidente de los Estados Unidos, ha irrumpido en la polémica declarándose partidario de que se construya el centro cultural islámico privado que incluiría la mezquita. “Como ciudadano y como presidente”, ha declarado Obama, “creo que los musulmanes tienen el mismo derecho que cualquier otra persona en este país a practicar su religión“.
El político afroamericano ha aplicado en su discurso el principio general de libertad de culto con un sentido de oportunidad. Lo que cabría preguntarse es si una buena acción puede realizarse si no es, a la vez, oportuna. Es decir, si una persona que tiene una necesidad se le hace una buena acción que no quiere, ¿es realmente caridad? Es evidente que el sentido de la oportunidad es necesario para que esa acción sea realmente caridad.
Además, la libertad de culto a la que se refiere el presidente estadounidense se ha de situar en la línea cultural, histórica y confesional del país. Obama hace una referencia cierta desde el punto de vista legal, pero no moral y cultural. Cabría recordar que la vida es cultura y tradición cultural.
En este sentido, si la comunidad musulmana pretende homenajear a las víctimas de la masacre del 11-S, quizás hubiera sido más conveniente proponer la creación de un espacio interconfesional. Esa es, por ejemplo, la opción que escogieron para hacer el homenaje a las víctimas del ataque al Pentágono, donde construyeron un espacio de culto en el lugar siniestrado donde los viernes rezan los musulmanes, los sábados los judíos y los domingos los cristianos.
Los detractores de la postura escogida por el presidente demócrata creen que Obama es un elitista desconectado de las verdaderas inquietudes americanas y afirman que la mezquita “será percibida por millones de musulmanes como una victoria”.
La financiación, en el aire
Otro de los interrogantes que se abre es quién financiará los 65 millones de euros que costará el proyecto. Todavía no se conocen los financiadores de la idea y se baraja la posibilidad de que sean inversores de fuera de Estados Unidos, probablemente de los países árabes. Este hecho no está generando confianza en la sociedad estadounidense.
Otro aspecto que ha suscitado inseguridad en la opinión pública es el hecho de que uno de los promotores haya sido colaborador de la Secretaría de Estado de la Administración Obama y que, por lo tanto, esté vinculado en política y, además, quiera entrar en aspectos religiosos. Esta polémica genera una profunda división de la sociedad americana que, a la postre, solamente beneficia a los radicales.
Obama, peor en apoyos que Bush
La cara política de Obama ya empieza a sufrir las consecuencias de sus primeros meses en política. Una encuesta de RealClearPolitics que reproduce La Vanguardia del 26 de agosto, muestra como a la misma altura de mandato, George W. Bush contaba con el apoyo del 64% de los ciudadanos que afirmaban aprobar su gestión. Obama, sin embargo cuenta con una cifra sensiblemente inferior: solamente el 45,8% de ciudadanos aprueban su gestión.
El mismo sondeo revela como la gestión política de Bush era desaprobada por el 28% de los americanos mientras que la de Obama cuenta con el 50,1% de disconformes. Algunos analistas afirman que el actual presidente ha asumido buena parte de las políticas de su antecesor ya que los cambios ni pueden ser tan rápidos como el electorado deseaba, ni Obama está ejerciendo el liderazgo que se creyó iba a protagonizar.
Publicado en www.forumlibertas.com

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