"Nadie mirará hacia una posteridad que nunca mira hacia sus antecesores."
Edmund Burke

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Es tiempo de elegir

Publicado por Carlos Rego el 13 de Enero de 2011 en Política y Sociedad.
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Parece que nuevos aires se acercan a la rancia Europa. Gracias a la crisis económica, la clase política -desgraciadamente, identificada casi por completo con el Estado-, comienza a revolverse en (…)

Parece que nuevos aires se acercan a la rancia Europa. Gracias a la crisis económica, la clase política -desgraciadamente, identificada casi por completo con el Estado-, comienza a revolverse en su asiento, incómoda por lo que pueda ocurrir. El retiro dorado, bien lejos de una opinión pública manejable, es posible que esté llegando a su fin. Sin embargo, no seamos ingenuos, este bendito cambio no lo hemos provocado nosotros. La oportunidad es hija de los dolores de la crisis… pero desaprovecharla sería de estúpidos.”En su enfrentamiento [del Estado] con la Sociedad, a la que desequilibra imprimiéndole una especie de arbitrario movimiento continuo en vez de dejarla seguir su curso natural, apenas puede ya controlarla a pesar de sus innumerables medidas disciplinarias” (Dalmacio Negro, Historias de las formas del Estado).

Los políticos andan como locos, buscando soluciones, inventado fórmulas y experimentando emplastos que mantengan un status quo lo más parecido posible al que hoy soportan los diferentes Estados (del Bienestar) de la Unión (Europea). La encrucijada ha llegado. Es tiempo de elegir (A time for choosing, ¿lo recuerdan?) entre el modelo presente de la socialdemocracia europea, que con la crisis se puede agudizar y tender hacia el capitalismo de Estado, el nuevo invento chino; o por un modelo que apueste por una mayor participación ciudadana, más parecido al paradigma norteamericano, y en cierto modo, aunque todavía en el plano teórico, a la Gran Sociedad de Cameron.

El Estado moderno se enfrenta a una crisis sin precedentes. “Desorientado, el Estado emplea sus energías en destruirla para sobrevivir, como si pudiera existir sin la Sociedad. […] Los protestantes Burke y Hegel aún podían ver el Estado, del que formaban parte las Iglesias reformadas, como el abanderado de la civilización. El Estado actual, presa de las ideologías y bioideologías que suscita su espíritu innovador, capitanea la descivilización” (Dalmacio Negro).

Elijamos, pues, lo antes posible, porque oportunidades como esta, la Historia las ofrece espaciadas. Es tiempo de elegir entre la libertad o el agravamiento de la servidumbre. Volver a ser nosotros mismos, o continuar en 1984 por los siglos de los siglos.

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