"La superstición es la religión de los espíritus débiles."
Edmund Burke

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El pecado de la deuda

Publicado por Rubén Manso Olivar el 23 de Diciembre de 2011 en Cultura y Libros.
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 Aunque esta sea mi última reseña antes de Navidad, no vamos por ello a dejar de hablar de Economía, aunque eso sí de la Economía de la Salvación, de la (…)

 Aunque esta sea mi última reseña antes de Navidad, no vamos por ello a dejar de hablar de Economía, aunque eso sí de la Economía de la Salvación, de la de usted y de la mía, y en concreto de la materia que de manera descriptiva titula esta obra porque, como dice el autor de esta semana: fuera de la humildad no hay otra puerta por la que se pueda entrar (pág. 53).

Es este un texto escrito por S.S. León XIII, cuando aún era obispo de Perugia, que el editor ha adornado con dos Cartas de Santa Teresita del Niño Jesús, al final. Un volumen pequeño, lo que se entiende por una joyita cuando hablamos de libros de muy corta extensión, que se lee en un momento y se digiere a lo largo de toda la vida.

No les voy a aburrir con citas para demostrar una tesis que no requiere demostración, pero sí quisiera salir en defensa de don Eulogio, por una vez, sin que sirva de precedente y porque es Navidad, cuando critica el excesivo nivel de endeudamiento que nos ha conducido al desastre actual y lo voy a hacer utilizando la recomendación de esta semana.

El alto grado de apalancamiento no cabe duda que es un delito de soberbia que hemos cometido todos, como sociedad, porque, como reza este libro, no hay en el mundo cosa más vana y ridícula que querer ser valorado por dotes que has recibido en préstamo de la gratuita liberalidad del Creador (pág. 21).

Es cierto que nuestro exceso de consumo no nos ha salido gratis ni nos lo ha financiado el Señor, sino el Banco Central Europeo que, además, nos cobra intereses, pero mutatis mutandi, la cita nos sirve. Al final, la soberbia parece que se paga con intereses en este mundo y en el otro, y la creación de dinero es una liberalidad gratuita de un emisor que se piensa un dios, porque crea de la nada.

Esta falta de humildad de la Sociedad moderna, que se manifiesta en la codicia, explica el resto de sus faltas porque no hay delito -por enorme y detestable que sea- hacia el que no se incline tu malvada naturaleza (pág. 22) y para muestra un botón: revisen el folletín sobre las andanzas de cualquier personaje cuyas finanzas estén en boca de todos por mor de la prensa. Cada día le sorprenderán con un más increíble todavía.

Lo dejamos aquí. Es Navidad y creo que debemos hacer caso del buen consejo de León XIII: mantente en silencio y recogimiento mientras te sea posible (pág. 23). Léanse esta recomendación en estos días, disfrútenla y recuerden que el próximo domingo nace nuestro Salvador.

Número de páginas:  94

Publicado en www.hispanidad.com

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