Individualismo, mercado e historia de las ideas
La defensa del individualismo, así dicho, no parece el modo de hacerse más simpático hoy día. Sin embargo, no es la primera vez que nos acercamos al mismo desde esta (…)
La defensa del individualismo, así dicho, no parece el modo de hacerse más simpático hoy día. Sin embargo, no es la primera vez que nos acercamos al mismo desde esta sección. En concreto al individualismo metodológico, el verdadero, frente al racionalista, el falso, como ya nos permitía distinguir Hayek en otra reseña anterior.No es este un texto de rápida lectura, aunque esté francamente bien escrito. Ni siquiera es corto. Sin embargo, sí puede ser fácil. Además, la organización del texto permite acercarse al mismo de una manera que puede facilitar el mismo.
En concreto, junto a los dos primeros capítulos introductorios, podemos continuar la lectura directamente por el apéndice final, dejando al margen los siete capítulos intermedios. ¿Quiere decir ello que carecen de interés? No, para nada. Simplemente son siete capítulos que hacen un repaso de la historia de las ideas comentándonos siete autores en sus aportaciones al individualismo. Esto nos permite realizar una lectura desordenada, si nos place, o parcial, si nos place también, que nos acerque al pensamiento individualista de estos autores.
Desde Hispanidad, en esto don Eulogio, mal que le pese, parece un radical austriaco, hemos criticado el apalancamiento excesivo como uno de los males de la crisis económica y, de paso, la moral que es previa a la anterior. Así, en el capítulo dedicado a Hayek podemos leer: “Este último (por Mises) había incluido la inflación del crédito entre los instrumentos más perversos del “destruccionismo” originado por los enemigos de la sociedad de mercado” (pág. 292).
Destruccionismo y sociedad de mercado, en palabras de Mises casi pueden considerarse sinónimos de socialismo (también llamaba a los socialistas, los nuevos bárbaros) y de civilización. Esta última correspondencia entre sociedad de mercado con civilización, como si fueran lo mismo, es tal vez uno de los errores del austriaco.
No cabe duda de que en la civilización florece el mercado y de que la libertad de mercado es una de las condiciones de la civilización, pero la primera es más que la segunda. Por otro lado, la civilización que tanto defiende, y con tan buena intención, no es como pretende hija de la Revolución Francesa, sino que la sobrevive como puede. Como después lo ha hecho al socialismo que tanto criticó y al avance del intervencionismo y la socialdemocracia que tan bien predijo.
Pero bueno, no me hagan mucho caso, y léanse este texto que además de su interés, sólo por los siete autores a los que dedica el cuerpo central del texto, puede abrirles innumerables nuevas lecturas y no se quedan sólo en el principio y el final de la obra, como les he dicho al principio.
Individualismo, mercado e historia de las ideas
Autor: Lorenzo Infantino
Editorial: Unión Editorial
Número de páginas: 400
Publicado en www.hispanidad.com

Cargando...




