Que no, que la solución no es bajar impuestos
Ahora que el Presidente del Gobierno se queja de que le van a montar una huelga general, tal vez sería el momento de que les dedicara un ratito a la (…)
Ahora que el Presidente del Gobierno se queja de que le van a montar una huelga general, tal vez sería el momento de que les dedicara un ratito a la lectura que les recomiendo esta semana. Eso sí: forrada de aquel papel fuerte marrón claro con el que protegíamos los libros de texto en mi infancia, justo antes de la aparición del plástico transparente.Más que nada porque el autor, Hayek, es de esos en los que se pone de acuerdo tanto la derecha como la izquierda en que no deben ser leídos (y eso que al final le dieron un Nobel), lo que me lo hace especialmente simpático y me hace pensar que es posible que esté fuera del sistema de turnismo, las dos caras de la misma moneda en que estamos instalados. El título, mérito del editor, además, es provocador.
El volumen que les recomiendo no es sino la edición de dos ensayos de Hayek. El segundo es una crítica a lo que llegaron a ser los sindicatos británicos en los años 70 del siglo pasado. Realmente, es una descripción del retraso institucional español de los dos últimos siglos, que a base de querer ser siempre como los europeos, en lugar de aportar algo nuevo a Europa como en otras épocas, reproduce con retraso los errores. Así, hemos reproducido, con más o menos fidelidad, el modelo sindical que llevó a Gran Bretaña a la situación previa a la llegada de Margaret Thatcher.
El primero de los ensayos y el que más me ha interesado en estos momentos es un pequeño texto, apenas veintidós páginas, de 1959, que viene muy bien para luchar contra la keynesiana idea de que los salarios altos generan inflación y que la expansión crediticia como modo de generar empleo, inflación (siempre la inflación) y, por tanto, reducción de los salarios reales, es la solución.
Podrían pensar que esta tesis, que nos ha llevado al desastre actual estaba abandonada, pero no: ahí tienen ustedes a Paul Krugman (otro al que dieron el Nobel) con sus declaraciones en ABC, en las que está claro que no ha leído este opúsculo y ha renunciado a su deber. Nuestro presidente del Gobierno no debe olvidar la cita que de Simons hace el autor de esta semana, refiriéndose al hombre intelectualmente honesto: Es imposible para ese hombre ser un verdadero patriota y tener fama de ello en su tiempo (pág.40), aunque Krugman sí haya olvidado esta otra que hago yo, del propio Hayek, a propósito de la inmediata anterior: Probablemente es menos imposible en nuestra época para un economista ser un verdadero amigo de los trabajadores y tener fama de serlo (ibidem).
Sindicatos, ¿para qué?
Autor: Friedrich A. Hayek
Editorial: Unión Editorial
Número de páginas: 104
Fecha publicación: 31/01/2012
Publicado en www.hispanidad.com

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1 comentario a “Que no, que la solución no es bajar impuestos”
By Michelle on Feb 13, 2012 | Responder
Me parcee una buena iniciativa y no quiero dejar pasar este dia sin un comentario.Saludos