Obamacare: Ley intrusa que pisotea nuestra libertad religiosa
¿Se acuerda cuando la entonces presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi (D-CA) nos dijo: “Hay que aprobar la ley para así poder averiguar lo que hay en ella” al (…)
¿Se acuerda cuando la entonces presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi (D-CA) nos dijo: “Hay que aprobar la ley para así poder averiguar lo que hay en ella” al defender la ley de salud del presidente Obama? Según esta premisa, nosotros nunca deberíamos cuestionar al gobierno o a los mandatarios porque ellos saben más que nosotros, el pueblo.Pues ahora resulta que la ley de salud que el presidente y todos sus aliados partidistas en el Congreso nos dijeron sería lo mejor para el país, contiene una medida que obligaría a que muchos empleadores religiosos tengan que pagar por métodos anticonceptivos - incluidas drogas abortivas - pisoteando así nuestra libertad religiosa.
Como sabemos, la libertad religiosa es piedra angular de este excepcional país y este intervencionismo debería ser motivo de alarma para todos. Seamos claros, se trata de un desafío a todas las personas de fe y a todos los que creen que el gobierno no debería estar obligando a personas y grupos religiosos a hacer algo a lo que su iglesia se opone. En palabras de Jesucristo: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Gobierno e iglesia tienen sus respectivos roles y no está bien que el gobierno trate de imponer su voluntad de esta manera.
El director de Liga Católica Bill Donohue y muchas otras confesiones están listas para defender los preceptos de su fe al oponerse a esta increíblemente intrusa medida en la ley de salud. El presidente Obama prometió al pueblo entero, incluyendo a la comunidad latina, que Obamacare sería algo positivo, no una violación de la Primera Enmienda.
Este hecho nos debería servir como lección para entender y tener siempre claro que el gobierno nunca da nada gratis. El gobierno paga por los servicios que ofrece a la ciudadanía con el dinero que pagamos en caros impuestos. Y en el caso de esta ley de salud, el presidente está exigiendo que abandonemos parte de nuestras libertades a cambio de un servicio médico que muchos ni siquiera quieren.
El efecto adverso de Obamacare es sólo uno de los muchos ejemplos que muestran lo fácil que es prometer y lo difícil que es cumplir. El presidente nos prometió algo que nunca será. En toda democracia que se precie de ese nombre, es importante cuidar de que las autoridades en el poder no se olviden de quién los puso allí y que no permitamos que ese poder los intoxique porque si no, poco a poco nos irán recortando las libertades. Que el ver los tentáculos de Obamacare en acción nos sirva de advertencia.
Publicado en www.libertad.org

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