Degeneración
Hubo una época en que las Cajas de Ahorros estaban presididas por próceres ilustres que hacían del servicio a la sociedad un timbre de honor.Hubo una época en que las (…)
Hubo una época en que las Cajas de Ahorros estaban presididas por próceres ilustres que hacían del servicio a la sociedad un timbre de honor.Hubo una época en que las Cajas de Ahorros estaban presididas por próceres ilustres que hacían del servicio a la sociedad un timbre de honor, que manejaban los asuntos con una mezcla de sensatez, honradez y altura de miras realmente notable, a los que jamás se les hubiera ocurrido favorecer a amigos con créditos de riesgo, colocar a parientes o valerse de su cargo para enriquecerse, simplemente porque semejante proceder era a sus ojos una vulgaridad intolerable.
Portadores de apellidos ilustres, formados en códigos de conducta severamente autoexigentes, defensores de valores morales fuertes y libres de dependencias equívocas, al término de sus mandatos dejaban las arcas llenas, las cuentas cuadradas y una encomiable obra social. Desaparecida esta generación de caballeros intachables, amantes de las artes y acumuladores de pobladas bibliotecas, fueron sustituidos por una tropilla de politiquillos, sindicalistas y mangantes diversos -salvando las escasas y honrosas excepciones-que entraron en los consejos de administración de las otrora beneméritas entidades cual plaga de langostas, decididos a llenar obscenamente su bolsa, a enchufar a toda la familia y a utilizar los recursos de los ahorradores en proyectos disparatados para ganar clientelas electorales o para embolsarse sustanciosas mordidas.
Estas gentecillas innobles y voraces carecían de los conocimientos necesarios para gestionar con éxito una institución financiera y, como era de esperar, cabalgaron sin freno sobre alocadas burbujas hasta estrellarse. Ahora que el mal ya está hecho hay que volver atrás, limpiar las cúpulas directivas de enchufados e inútiles y sanear dolorosamente los balances. Reinando sobre esta bacanal de aprovechados, el supervisor del sistema miraba al tendido y bendecía la fiesta. Una degeneración completa.
Publicado en http://www.intereconomia.com/blog/prohibido-pisar-flores/degeneracion-20120514

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1 comentario a “Degeneración”
By Justo on May 24, 2012 | Responder
Acertadísimo, las verdades que dice molestan a la cantidad de gentuza que ha hundido las cajas, la vulgaridad no tiene remédio.Conocí a un fundador de una caja, nació en 1902 ,de família rica, después de vivir guerra y posguerra, se dedicó a las obras sociales……….