Los votantes de Wisconsin restauran el sentido común
Esta semana ha sucedido algo de gran importancia en el estado de Wisconsin que puede darnos una pista sobre lo que podemos esperar de las elecciones presidenciales en noviembre. Por (…)
Esta semana ha sucedido algo de gran importancia en el estado de Wisconsin que puede darnos una pista sobre lo que podemos esperar de las elecciones presidenciales en noviembre. Por primera vez en la historia de los EE.UU. un gobernador ha sobrevivido una elección especial de destitución por voto popular. En este caso, los poderosos sindicatos de funcionarios forzaron al Gobernador Walker a someterse a este proceso electoral extraordinario abusando de un mecanismo constitucional normalmente reservado para casos de mala conducta o cohecho y no para castigar a oficiales que adoptan políticas no al gusto de un determinado segmento de la población. ¿Y qué ha provocado la rabia de los funcionarios? Nada más y nada menos que el sentido común. El Gobernador Walker ha liderado unas reformas razonables y necesarias de los exorbitantes privilegios de los empleados públicos que ponían en riesgo la solvencia de Wisconsin. Ha exigido que los funcionarios contribuyan un porcentaje de su sueldo a sus planes de jubilación y a sus pólizas de seguro médico en línea con la aportación de un trabajador del sector privado. También ha acabado con una práctica que daba mucho poder a los sindicatos. Hasta ahora las cuotas de afiliación han sido automáticamente descontadas de la nómina de todo funcionario y transferidas directamente a la tesorería de los sindicatos. En efecto todo empleado público se hacía automáticamente miembro del sindicato y el sindicato tiene un elevado número de afiliados garantizado y una vía de financiación segura. Estos recursos luego se empleaban para elegir políticos dispuestos a concederles cada vez más privilegios y condiciones de trabajo y compensación más generosas a cambio de votos. Con el tiempo los sindicatos públicos se han convertido en un brazo organizador potente del partido demócrata cuyos políticos están dispuestos a entrar en este pacto fáustico… y todo financiado con dinero público. Pero una mayoría de los contribuyentes de Wisconsin ha gritado, “¡Basta!”
Esta votación nos enseña que incluso en un estado históricamente demócrata y pro-sindicato y orgulloso de su tradición como “un laboratorio de progresismo”, la población no está dispuesta a lanzarse al abismo de la irresponsabilidad fiscal, deuda insostenible y la bancarrota. El Gobernador Walker se auto proclama “Gobernador del Tea Party” y seguramente su triunfo también es una victoria para este movimiento que ha renovado al partido republicano en todo el país con su reivindicación de gobierno limitado, responsabilidad individual y libertad. También nos demuestra que dentro del sistema norteamericano aun hay flexibilidad para la auto-corrección. Hasta el momento el candidato republicano Mitt Romney ha enfocado su mensaje electoral sobre la elevada tasa de paro, el anémico ritmo de crecimiento de la economía y su capacidad de liderazgo empresarial como la solución. EE.UU. ha llegado a una encrucijada y el pueblo norteamericano debe elegir entre el modelo socialdemócrata de Obama con un Estado cada vez más intervencionista y una recuperación de su tradicional celebración y defensa de la iniciativa y libertad individuales. Romney debería aprovechar este momento para consolidar este despertar que se ha visto al nivel nacional con el Tea Party y ahora en Wisconsin no solamente para ganar el argumento técnico económico sino también para vencer en la gran batalla de valores.
Wisconsin ha visto las orejas al lobo y ha respondido a tiempo. ¿Lo hará el resto de los norteamericanos el 6 de noviembre?
Publicado en http://www.intereconomia.com/blog/elecciones-usa-2012/los-votantes-wisconsin-restauran-sentido-comun-20120611

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1 comentario a “Los votantes de Wisconsin restauran el sentido común”
By miguel espino perigault on Jun 14, 2012 | Responder
En realidad, ls esperanza toda del jundo civilizado que hemos conocido como “occidental”, depende de las elecciones próximas de los Estados Unidos. NO se trata solamente de asuntos vitales para el destino de ese país, como lo explica y se entiende en este asunto narrado, sino que las políticas de Obama por el aborto y la homosexualidad llevarán al mundo al desastre. Un EEUU conservador influirá en la desorientada Europa y ha de servir para corregir rumbos a esa Unión Europa que traiciona sus propias raíces al lanzarse en brrazos de la locura del laicismo radical.