"To be conservative is to prefer the familiar to the unknown, to prefer the tried to the untried, fact to the mistery, the actual to the possible, the limited to the unbounden, the near to the distant, the sufficient to the superabundant, the convenient to the perfect, present laughter to utopian bliss."
Michael Oakeshott

Suscríbase al boletín:

La sorprendente decisión del Tribunal Supremo sobre Obamacare reaviva el debate sobre la reforma sanitaria en EE.UU.

Publicado por Ted Ruf el 6 de Julio de 2012 en American Review.
Enviar el artículo por email
Imprimir este articulo

 La decisión del Tribunal Supremo de validar la ley de reforma sanitaria del Presidente Obama por una votación de cinco jueces a favor y cuatro en contra ha sido un (…)

 La decisión del Tribunal Supremo de validar la ley de reforma sanitaria del Presidente Obama por una votación de cinco jueces a favor y cuatro en contra ha sido un verdadero “shock” tanto para los que apoyan la ley como para sus detractores. La decisión tiene matices e implicaciones políticas para las elecciones presidenciales este otoño.

Las 10 cosas que hay que saber sobre la decisión del Tribunal Supremo y Obamacare:

1) El Tribunal Supremo esencialmente dio la razón a los demandantes que argumentaban que el “mandato individual” que obliga a los ciudadanos a comprar un seguro médico o pagar una multa es anticonstitucional y supondría una ampliación del poder del Congreso de “regular comercio” sin precedentes. La opinión de la mayoría sostiene que el Congreso, de hecho, no tiene tal poder. “El poder de regular comercio presupone la existencia de actividad comercial para regular. El Congreso no puede utilizar la Cláusula sobre Comercio [de la Constitución]… precisamente porque los individuos en este supuesto no están haciendo nada.” En otras palabras, el Congreso puede regular el comercio existente pero no puede regularlo donde no existe. Tampoco puede obligar a los ciudadanos a participar en una transacción para que el comercio exista para regularlo después. Por tanto, parece que la decisión nos salva de la Teoría del Brócoli donde hipotéticamente el Congreso podría obligar a los ciudadanos a comprar brócoli o cualquier otra cosa porque lo considere sano para ellos, por ejemplo.

2) Esta victoria parcial duró poco porque el Presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, descubrió una interpretación alternativa de la polémica provisión que permite considerarla constitucional. Roberts declaró que la multa prevista en la provisión se puede entender como un impuesto. Como el Congreso tiene el poder de establecer impuestos la provisión es válida. En esencia Roberts tuvo que redactar la ley de nuevo para salvarla y acabó haciendo precisamente lo que no corresponde al Tribunal: asumir la función de un legislador.

3) El Juez Roberts estaba, sobre todo, interesado en proteger la imagen del Tribunal. Cuando parecía que iba a invalidar la ley los custodios de la opinión de la élite lanzaron ataques “preventivos” acusando al Tribunal de ser parcial y una bastión de conservadores partidistas. Parece que han surtido efecto. Roberts hizo lo impensable. Abandonó a los cuatros jueces que proponían invalidar la ley. Se unió a los cuatro jueces de la rama progresista del Tribunal. La polémica está servida. En primer lugar, encontrar esta ley anticonstitucional no hubiera sido un acto partidista sino una interpretación medida y razonable como sus propias palabras sobre la Cláusula de Comercio demuestran. No hubiera sido una decisión ni de derechas ni de izquierdas sino de fidelidad a la Constitución. En segundo lugar, la izquierda nunca ha tenido escrúpulos ni preocupaciones por la “imagen del Tribunal” cuando ha perpetrado barbaridades en el pasado como el ejercicio de bruta fuerza judicial que fue el descubrimiento de un derecho constitucional al aborto en la notoria sentencia del caso Roe vs. Wade. Roberts habrá salvado la reputación del Tribunal entre la élite progresista pero ha dejado al país en grave peligro.

4) Barack Obama y los demócratas han cometido el mayor fraude legislativo en la historia de los EE.UU. Durante el proceso de aprobación de la ley en el Congreso, ellos insistían una y otra vez que el “mandato individual” no era un impuesto precisamente porque no podían reunir los votos necesarios entre sus propios congresistas para apoyar un nuevo impuesto. Ahora resulta que la única manera de hacer que la ley sea constitucional es llamar su provisión más crítica un impuesto.

5) La decisión del Tribunal Supremo no será la última palabra sobre Obamacare. La polémica opinión ha reavivado el debate sobre el sistema sanitario en los EE.UU. y estará al centro de la campaña electoral en los próximos meses.

6) Obamacare sigue siendo un disparate legislativo basado en la creencia de que el gobierno es capaz de distribuir los servicios sanitarios de manera más eficiente que el mercado. En realidad representa una peligrosa expansión del Estado que no solucionará los problemas que achacan el sistema sanitario norteamericano como el fuerte crecimiento de los costes y la falta de cobertura médica para determinados segmentos de la población. Las regulaciones de esta ley introducen nuevas y fuertes distorsiones en el mercado del seguro médico privado que aumentarán las primas. Además Obamacare es deficitaria y hará explotar la deuda del país que ya ha alcanzado el 100% del PIB poniendo en duda su solvencia a medio plazo.

7) La grave amenaza para la libertad religiosa en EE.UU. sigue presente. La decisión del Tribunal Supremo no ha tratado esta cuestión. Sigue vigente el nefasto decreto del Departamento de Sanidad y Servicios Humanos que obliga a las empresas a proporcionar un seguro médico a sus empleados que incluye productos y servicios anticonceptivos (incluso los abortivos) y la esterilización. Múltiples organizaciones con afiliación religiosa como hospitales y sociedades benéficas han solicitado una excepción a este mandato argumentando que el uso de estos productos y servicios es contrario a las enseñazas morales de su fe y hasta ahora no han tenido la obligación de financiarlo. La Administración ha negado la excepción por objeción de conciencia a estas organizaciones. La excepción se limita sólo a empleados de los propios templos de la religión en cuestión y no a las organizaciones afiliadas a pesar de ser una lógica extensión de su misión religiosa. Básicamente Obama pretende re-definir el ejercicio de la religión limitándolo exclusivamente a la actividad que se desarrolla en el propio templo. A partir de ahora, el gobierno tendrá control sobre qué constituye “religión” y de que manera se puede y se debe ejercer.

8) El aparente triunfo de Obama puede convertirse en una victoria pírrica. Su principal logro legislativo se ha redefinido como una de las mayores subidas de impuestos en la historia de EE.UU. No es un mensaje atractivo para una campaña electoral. Tendrá que defender su ley ante un público ya escéptico sobre sus supuestos beneficios.

9) El 60% de los norteamericanos se muestran contrarios a la ley. Y el 50% desean su derogación (Fuente: Real Clear Politics).

10) Ahora la única manera de parar esta ley es cambiar al inquilino de la Casablanca y devolver el control del Senado a los Republicanos en las elecciones en noviembre. El candidato del Partido Republicano, Mitt Romney, ha declarado que su primera prioridad, de ser elegido, sería derogar Obamacare. El juicio del Juez Roberts ha decepcionado pero él ha acertado en la siguiente reflexión que incluyó en su decisión, “El Tribunal no manifiesta ninguna opinión en cuanto a la sabiduría de la Affordable Care Act [Obamacare]. Bajo la Constitución, ese juicio es reservado al Pueblo.” En noviembre, el Pueblo tendrá la última palabra…

Publicado en http://www.intereconomia.com/blog/elecciones-usa-2012/obamacare-constitucional-si-tribunal-supremo-no-sera-ultima-palabra-2012070

Envíe un comentario