El histórico triunfo de Scott Brown tiene resonancias a nivel nacional y supone un rotundo “No” a la agenda intervencionista y unilateral de Obama y los demócratas.
Artículos de Alberto Acereda
En la gran historia de los Estados Unidos aparece una serie de nombres y hechos que resultan poco conocidos para el público general y que entroncan directamente con el gran legado hispano de los Estados Unidos.
El último libro de Mark Levin, Liberty and Tyranny: A Conservative Manifesto (2009) se agotó en las librerías norteamericanas nada más publicarse. Hubo que hacer a toda prisa una segunda (…)
Tras Obama está la herencia de radicales como Alinsky y el grueso de quienes quieren acabar con la libertad y el sistema norteamericano, gentes que saben muy bien lo que están haciendo.
Se hace difícil encontrar en la historia de Estados Unidos otra Administración como la de Obama, una que haya hecho tanto y tan malo en tan poco tiempo.
Ahora más que nunca, el Gobierno Federal aparece cada vez más como valedor y controlador de todos los servicios posibles. Basta mirar el tamaño de sus operaciones financieras y sus presupuestos de gasto público. Basta contemplar sus actividades en diferentes campos y terrenos. Basta observar el alto porcentaje de impuestos que los ciudadanos pagamos para mantener funcionando a esos gobiernos y a toda su burocracia de poltronas, coches oficiales y viajes a cuenta del contribuyente.
¿Qué hay que matizar respecto al deseo de todo individuo de que el gobierno no invada su libertad? ¿Qué gaitas hay que templar en cuanto a apoyar la defensa inalterable de la ley y la seguridad de los ciudadanos?
El siglo XX nos enseñó que las figuras políticas más antirreligiosas, y en particular los más enconados enemigos de la tradición judeo-cristiana, fueron precisamente quienes más daño han hecho a la humanidad: Hitler, Stalin, Mao, Pol Pot…, militantes todos en el odio a los valores religiosos que forjaron Occidente.
En la Declaración de la Independencia (1776), carta fundacional de los Estados Unidos, Thomas Jefferson y otros de los Padres Fundadores establecieron algunos de los fundamentos de la libertad. Allí nos hablaron de ciertas “verdades que son evidentes por sí mismas” y que consisten en que todos los seres humanos somos creados por igual, que nuestro Creador nos dota de ciertos Derechos inalienables y que entre ellos se encuentran “la Vida, la Libertad y la Búsqueda de la Felicidad”. Esas palabras son también los cimientos del movimiento que aquí en Estados Unidos llamamos “conservador”.
La ciudad en la cima es un libro de viajes por la historia y la cultura popular de EEUU. Al hilo de las palabras que John Winthrop dirigió a los peregrinos que en 1630 condujo a las costas de América (”Seréis como una ciudad en la cima. Los ojos de todos los pueblos estarán sobre vosotros”), Martín Alonso escribe sobre el excepcionalismo americano.

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