El Sur tuvo buenas razones para decidir su secesión; jurídicas, históricas, económicas, éticas… La ucronía es un ejercicio muy interesante en este caso, pues de haberse dividido Estados Unidos en dos, el curso de la historia habría cambiado.
Artículos de José Carlos Rodríguez
El profesor Manuel Pastor ha abundado en el contraste entre su valoración de la figura de Abraham Lincoln y la mía y, de un plumazo, tachado de falaz el punto de partida de mis críticas al primer presidente republicano. Asimismo, ha expulsado al Instituto Juan de Mariana y sus ideas a los anillos de Saturno de lo que se ha llamado movimiento liberal-conservador. Todo esto es, a la vez, sugerente y aleccionador.
El profesor Manuel Pastor, en un repaso a la literatura reciente sobre Abraham Lincoln, se dolía en este espacio de que se pudiese comparar a Barack Obama con el 16º presidente de los Estados Unidos. Especialmente, teniendo en cuenta que Lincoln es el epítome del conservadurismo. Quizá tenga más sentido la interpretación exactamente contraria.
José María Marco ha realizado una hazaña ciertamente audaz. Ha escrito un libro sobre algo de lo que todo el mundo opina y casi nadie conoce: la derecha americana. Una derecha que, desde la marginalidad, supo tomar conciencia de sí misma, ser intelectualmente activa y versátil y, finalmente, vencer en el campo de las ideas y las políticas a una izquierda esclerotizada.
José María Marco ha realizado una hazaña ciertamente audaz. Ha escrito un libro sobre algo de lo que todo el mundo opina y casi nadie conoce: la derecha americana. Una derecha que, desde la marginalidad, supo tomar conciencia de sí misma, ser intelectualmente activa y versátil y, finalmente, vencer en el campo de las ideas y las políticas a una izquierda esclerotizada.
Seguro que entre sus últimos pensamientos hubo uno por el que se reconfortó por sus contribuciones a nuestras libertades. Descanse en paz.

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