La historia del Playa de Bakio es bien conocida, y de hecho ha sido rememorada con ocasión del ataque al Alakrana.
Artículos de Óscar Elía Mañú
De entre todas las editoriales que surten de lecturas al centro-derecha español, Ciudadela es la más incorrecta dentro de las políticamente incorrectas: por su carácter abiertamente conservador, frente al progresismo y a una derecha que muchas veces se inhibe al amparo de cierto liberalismo neutro, y por su clara voluntad de hacer añicos los mitos progresistas.
Pocos conceptos políticos resultan hoy tan equívocos como el de democracia. Democráticos se consideran los Estados Unidos, Gran Bretaña o Suiza; pero también Venezuela, China, Cuba y muchos países islámicos. Por lo que hace a nuestra sociedad, en nombre de la democracia se llevan a cabo proyectos y acciones políticas que encuentran escaso acomodo en un régimen de libertades.
Pocos son ya los que dudan –salvo quizá la misma clase política que pide el voto para Europa sin decir por qué ni para qué– de que bajo la crisis económica europea late una crisis de las instituciones; de las comunitarias como de las nacionales.
Hace un año, el libro de José María Marco, “La nueva revolución americana” se constituyó en uno de los referentes intelectuales indiscutibles de parte de la derecha española.
La conjunción de la crisis del mercado financiero con la profunda crisis ideológica e intelectual de la derecha política española ha acabado por poner los principios y valores de ésta sobre la mesa autopsias.
Las sociedades occidentales están girando en sentido contrario, hasta el punto de defender la legitimidad del Estado para matar, al principio o al final de la vida.
Rodríguez Zapatero es posible porque en la sociedad española ha prendido una determinada concepción del hombre, de la política y de la misma sociedad que favorece la aparición y permanencia de determinadas figuras, de la que él mismo es el mejor ejemplo.
Son innumerables las bromas que se han hecho a cuenta de las limitaciones de Zapatero y su Gobierno, de sus torpezas e ignorancias. Pues bien: ha llegado la hora de ponerse serios. Porque muy serio es lo que se desprende del libro que Jesús Miguel de Toro ha dedicado al inquilino de La Moncloa. Madera de Zapatero confirmará en sus temores a aquellos que llevan tiempo advirtiendo del carácter pseudototalitario del proyecto del presidente, y debiera mover a la preocupación a los benévolos, los cachazudos y los despistados.
La extraña muerte del marxismo es tan extraña que de muerte tiene más bien poco.

Cargando...