La izquierda afronta grandes problemas en América Latina. La reciente elección de Sebastián Piñera, el primer presidente chileno de centro-derecha en varias décadas, se debió a la incapacidad demostrada por la coalición de centro-izquierda que ha gobernado Chile desde 1990. En toda la región se nota el desmoronamiento de la izquierda, que por mucho tiempo ha sostenido las riendas del poder.
Artículos de Samuel Gregg
Relativists beware. Whether you like it or not, truth matters – even in the economy. That’s the core message of Pope Benedict XVI’s new social encyclical Caritas in Veritate.
“Para llevar un Estado desde el grado más bajo de la barbarie hasta la máxima opulencia se necesita bien poco aparte de paz, impuestos bajos y una razonable administración de la justicia”. Adam Smith estuvo básicamente en lo correcto al describir las condiciones previas que son esenciales para una amplia prosperidad económica.
En 1948, Europa Occidental empezaba a sacudirse los escombros de la Guerra Mundial. Alemania seguía presa del racionamiento, su moneda valía cada vez menos y millones de personas dependían del mercado negro para sobrevivir.
Los aumentos de impuestos son noticia en todas partes. Dos candidatos presidenciales en Estados Unidos expresan sus intenciones de incrementarlos a quienes ganan mucho y en especial a las petroleras. En Venezuela, Hugo Chávez amenaza con altos impuestos a empresas de alimentos con “beneficios exagerados”, mientras en ese paraíso del socialismo del siglo XXI escasean los alimentos.
¿Por qué el gigante alemán no soporta a su pequeño vecino, el libre y próspero Liechtenstein? La presión fiscal en uno y otro país tiene mucho que ver en el asunto.
“Esperanza”. Como la palabra “amor”, se usa en exceso en la actualidad, pero es el tema fundamental de la nueva encíclica Spe Salvi de Benedicto XVI. Al igual que su primera encíclica Deus Caritas Est analizaba el tema del amor, el Papa teólogo del catolicismo ha elegido centrarse en una dimensión imprescindible del mensaje cristiano.
Muchos estarán de acuerdo en que las dos visiones del futuro más poderosas del siglo XIX pertenecieron a Karl Marx y a Alexis de Tocqueville. De ser esto cierto, es la del último la que parece haber triunfado. El fracaso del comunismo en Europa Central y Oriental y en la antigua Unión Soviética hubiese deleitado a este aristócrata francés, quien durante sus últimos años identificó el emergente movimiento socialista con una nueva amenaza para la libertad.
Cuando varias empresas alemanas se mudaron a Eslovaquia, el anterior canciller acusó a ese país de actuar de manera “no-europea”. Aparentemente, para ser realmente europeo hay que darle al Gobierno la mitad de los ingresos.
Todo sistema social y económico que aspire a ser humanitario tiene, necesariamente, que reflejar la naturaleza del hombre. El comunismo fracasó, en parte, porque negaba ciertas verdades humanas; especialmente, el hecho de que estamos capacitados para decidir.

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