En 1948, Europa Occidental empezaba a sacudirse los escombros de la Guerra Mundial. Alemania seguía presa del racionamiento, su moneda valía cada vez menos y millones de personas dependían del mercado negro para sobrevivir.
Artículos de Samuel Gregg
Los aumentos de impuestos son noticia en todas partes. Dos candidatos presidenciales en Estados Unidos expresan sus intenciones de incrementarlos a quienes ganan mucho y en especial a las petroleras. En Venezuela, Hugo Chávez amenaza con altos impuestos a empresas de alimentos con “beneficios exagerados”, mientras en ese paraíso del socialismo del siglo XXI escasean los alimentos.
¿Por qué el gigante alemán no soporta a su pequeño vecino, el libre y próspero Liechtenstein? La presión fiscal en uno y otro país tiene mucho que ver en el asunto.
“Esperanza”. Como la palabra “amor”, se usa en exceso en la actualidad, pero es el tema fundamental de la nueva encíclica Spe Salvi de Benedicto XVI. Al igual que su primera encíclica Deus Caritas Est analizaba el tema del amor, el Papa teólogo del catolicismo ha elegido centrarse en una dimensión imprescindible del mensaje cristiano.
Muchos estarán de acuerdo en que las dos visiones del futuro más poderosas del siglo XIX pertenecieron a Karl Marx y a Alexis de Tocqueville. De ser esto cierto, es la del último la que parece haber triunfado. El fracaso del comunismo en Europa Central y Oriental y en la antigua Unión Soviética hubiese deleitado a este aristócrata francés, quien durante sus últimos años identificó el emergente movimiento socialista con una nueva amenaza para la libertad.
Cuando varias empresas alemanas se mudaron a Eslovaquia, el anterior canciller acusó a ese país de actuar de manera “no-europea”. Aparentemente, para ser realmente europeo hay que darle al Gobierno la mitad de los ingresos.
Todo sistema social y económico que aspire a ser humanitario tiene, necesariamente, que reflejar la naturaleza del hombre. El comunismo fracasó, en parte, porque negaba ciertas verdades humanas; especialmente, el hecho de que estamos capacitados para decidir.
Inflación significa depreciación del poder de compra de la moneda. Esto ocurría antes cuando el gobierno envilecía el dinero al incluir bronce en las monedas de oro, como forma de reducir artificialmente sus deudas o para financiar un aumento de sus gastos. Cuando los reyes de España llevaron a cabo esas políticas en el siglo XVI, los teólogos españoles las denunciaron como fraudulentas.
Desde el Acton Institute se analiza el papel del Banco Mundial y sus millones de dólares en ayuda y préstamos a las naciones en desarrollo. En 2005 esa ayuda alcanzó 25.000 millones de dólares y los resultados son, cuanto menos, discutibles.

Cargando...