<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!-- generator="wordpress/2.3.2" -->
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>Fundación Burke</title>
	<link>http://www.fundacionburke.org</link>
	<description></description>
	<pubDate>Fri, 03 Feb 2012 09:12:53 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.3.2</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>Cartoon: nuevas-viejas promesas de Obama</title>
		<link>http://www.fundacionburke.org/2012/02/03/cartoon-nuevas-viejas-promesas-de-obama/</link>
		<comments>http://www.fundacionburke.org/2012/02/03/cartoon-nuevas-viejas-promesas-de-obama/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 03 Feb 2012 09:12:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>www.townhall.com</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[American Review]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.fundacionburke.org/2012/02/03/cartoon-nuevas-viejas-promesas-de-obama/</guid>
		<description><![CDATA[
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.fundacionburke.org/wp-content/uploads/2012/02/gm12012420120125030929.jpg" alt="gm12012420120125030929.jpg" /></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.fundacionburke.org/2012/02/03/cartoon-nuevas-viejas-promesas-de-obama/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Mi imagen de Él sigue siendo la de un abuelo de barbas blancas y voz cascada</title>
		<link>http://www.fundacionburke.org/2012/02/03/mi-imagen-de-el-sigue-siendo-la-de-un-abuelo-de-barbas-blancas-y-voz-cascada/</link>
		<comments>http://www.fundacionburke.org/2012/02/03/mi-imagen-de-el-sigue-siendo-la-de-un-abuelo-de-barbas-blancas-y-voz-cascada/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 03 Feb 2012 09:11:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Barros</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Cultura y Libros]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.fundacionburke.org/2012/02/03/mi-imagen-de-el-sigue-siendo-la-de-un-abuelo-de-barbas-blancas-y-voz-cascada/</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;Diplomáticos de carrera, ricas herederas, enfermos con las horas contadas, ovejas perdidas (y recuperadas), ex-presidiarios, exitosos empresarios, versos sueltos de partido, autoridades del Estado, juristas de reconocida competencia, hombres de (...)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>&#8220;Diplomáticos de carrera, ricas herederas, enfermos con las horas contadas, ovejas perdidas (y recuperadas), ex-presidiarios, exitosos empresarios, versos sueltos de partido, autoridades del Estado, juristas de reconocida competencia, hombres de academia y de ciencia, compañeros del metal, un activista social&#8230;&#8221; Pese a lo que podría parecer, esta enumeración rimada de personajes no sale de una canción de Joaquín Sabina, sino de </em>No es bueno que Dios esté solo<em>; el libro que Gonzalo Altozano ha escrito para descubrir qué tienen en común gente tan dispar. La respuesta a este interrogante es sorprendente, muy sorprendente, y quizás por ello miles de lectores están comprando </em>No es bueno que Dios esté solo<em>, que ya se ha convertido en uno de los </em>best-sellers<em> de la temporada.</em><strong>- ¿Quién es el entrevistado que a usted, por el motivo que fuera, le ha impresionado más?</strong></p>
<p>- Bernard Nathanson, 75.000 abortos en el dorso de su juramento hipocrático, incluido el de su propio hijo, tras el cual, dice, no sintió pena ni culpa, solo la satisfacción por el trabajo bien hecho. Nathanson -que terminaría pidiendo su admisión en la Iglesia católica- es la prueba de que Dios escribe derecho con renglones torcidos.</p>
<p><strong>- Su libro recoge una amplia variedad de personajes, pero todos acaban por compartir el mismo factor: en algún momento de sus vidas se han acercado a Dios. ¿Hay un elemento común denominador en el proceso o cada uno lo hace a su tiempo y manera?</strong></p>
<p>- Cada uno tiene su propia historia. A Gustavo Pérez Puig, por ejemplo, no le duelen prendas en reconocer que volvió a la vida de fe según cumplía años y se acercaba la fecha de caducidad. &#8220;Por si acaso&#8221;.  </p>
<p><strong>- Solo ha entrevistado a dos eclesiásticos. ¿Por qué?</strong></p>
<p>- Es verdad, solo hay dos sacerdotes: Javier Alonso Sandoica y José Luis Martín Vigil. Lo cierto es que están en el libro más por su faceta de periodista y escritor que por la de sacerdote. Respondiendo a su pregunta: buscábamos entrevistados que dejaran al lector sin palabras. O como mucho con una sola palabra: &#8220;¡coño!&#8221;. Un cura hablando de Dios&#8230; Como que entra en su -exiguo- sueldo, ¿no?</p>
<p><strong>- De todos sus entrevistados, ¿quien es el que ha estado más cerca de las puertas del infierno?</strong></p>
<p>- Fabio McNamara, pero no porque lo diga yo, sino porque lo dice él mismo. En materia de sexo, drogas y <em>Rock &amp; Roll</em>, Fabio dice haberlo probado todo. Hubo un momento, cuando Fabio no podía caer más bajo, en que un cura le dijo a su madre: &#8220;Usted, rece, rece, que ya caerá, ya caerá&#8221;. Y cayó, cayó. Hoy, en el día a día de Fabio entran la misa, la visita al Santísimo, el rezo del Rosario, la confesión frecuente, el estudio de la Teología&#8230; Cosas veredes.</p>
<p><strong>- ¿Qué acerca más a Dios: la alegría o el dolor?</strong></p>
<p>- Soledad Pérez de Ayala, q.e.p.d, llevaba desde niña haciendo ejercicios espirituales al modo ignaciano y, sin embargo, no fue hasta que se vio atada a una camilla para someterse a una sesión de quimioterapia que comprendió el Principio y Fundamento. El dolor como escuela de oración, claramente.</p>
<p><strong>- Más de cien entrevistados hablándole de la gran cuestión: Dios. ¿Podría extraer usted de todos estos testimonios una imagen de Él?</strong></p>
<p>- Mi imagen de Él, lo siento, sigue siendo la que tenía cuando era niño: la de un abuelo de barbas blancas y la voz cascada del tipo que narraba en <em>off </em>aquellos anuncios de <em>Miel de La Granja San Francisco</em>.</p>
<p><strong>- ¿Hasta qué punto influye el entorno familiar de los entrevistados en su religiosidad?</strong></p>
<p>- Son muchos los entrevistados que, tras una peripecia vital agitada, vuelven a la fe al reclamo del calorcillo aquel del hogar de sus padres. Pero, claro, con esta respuesta se lo estamos poniendo a tiro a los amigos del psicoanálisis. Así que mejor sea recurrir a Shane Paul O&#8217;Doherty -ex terrorista del IRA- y Joseph Pearce -ex <em>hooligan</em>-. Ninguno de los dos se crió en un hogar católico. Pero los dos terminaron pidiendo su incorporación en la Iglesia católica. Casualmente -o no- los dos comenzaron su proceso de conversión en la cárcel.</p>
<p>Publicado en <a href="http://www.teinteresa.es/">www.teinteresa.es</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.fundacionburke.org/2012/02/03/mi-imagen-de-el-sigue-siendo-la-de-un-abuelo-de-barbas-blancas-y-voz-cascada/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Popieluszko</title>
		<link>http://www.fundacionburke.org/2012/02/02/popieluszko/</link>
		<comments>http://www.fundacionburke.org/2012/02/02/popieluszko/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 10:50:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Orellana</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Cultura y Libros]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.fundacionburke.org/2012/02/02/popieluszko/</guid>
		<description><![CDATA[Esta película no es solo una historia sobre la vida y el martirio del sacerdote Jerzy Popiełuszko, sino también un retrato del pueblo polaco, y especialmente de la Iglesia y (...)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esta película no es solo una historia sobre la vida y el martirio del sacerdote Jerzy Popiełuszko, sino también un retrato del pueblo polaco, y especialmente de la Iglesia y del movimiento <em>Solidaridad</em>. La cinta se alinea con títulos como <em>La vida de los otros</em> (2006) y <em>Katyn</em> (2007). Su aire documental no le resta fuerza narrativa, sino que contribuye a dar veracidad a la historia.Arranca con el primer viaje de Juan Pablo II a Polonia en 1979, un acontecimiento extraordinario que conmocionó al pueblo polaco, duramente reprimido bajo un implacable régimen comunista prosoviético. La primera secuencia que protagoniza Popiełuszko ocurre en agosto de 1980, cuando le piden que celebre una misa en una fundición en Varsovia, para los trabajadores que hacen huelga. Una vez allí, empieza a confesar a obreros. Esto es importante, porque el guión va a subrayar continuamente los aspectos sacerdotales de Popiełuszko, que nunca fue un agitador político, sino un pastor, y eso sí, también un patriota. Por el contrario, los servicios secretos le difamaron presentándole como un radical y un subversivo.</p>
<p>El film va recorriendo distintos episodios, como la imposición de la ley marcial o la detención de Zygmunt Zdanowicz. Asistimos a la toma de los astilleros por parte del ejército, los juicios contra los dirigentes de Solidaridad&#8230; y en todo ello Popiełuszko nunca pierde de vista su verdadera condición: &#8220;Estoy huyendo del odio&#8221;, dice refiriéndose a que no quiere odiar a sus &#8220;enemigos&#8221;. &#8220;Mi lucha es contra el mal, no contra sus víctimas&#8221;, declara en alusión a los dirigentes comunistas. En 1983 es encarcelado. En 1984 es secuestrado y asesinado. Al cerrarse la película se oyen las palabras de Juan Pablo II proclamando el martirio de Popiełuszko, beatificado en 2010.</p>
<p>Es muy notable que el cardenal Glemp haya accedido a representar su propio papel, precisamente para reparar el escaso apoyo que, según él mismo, prestó a Popiełuszko en su momento. No es el único que se representa a sí mismo. A pesar de su corte algo televisivo, la película es un monumento a la memoria histórica europea.</p>
<p>Publicado en <a href="http://www.ambosmundos.es/">http://www.ambosmundos.es</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.fundacionburke.org/2012/02/02/popieluszko/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Que no, que la solución no es bajar impuestos</title>
		<link>http://www.fundacionburke.org/2012/01/31/que-no-que-la-solucion-no-es-bajar-impuestos/</link>
		<comments>http://www.fundacionburke.org/2012/01/31/que-no-que-la-solucion-no-es-bajar-impuestos/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 31 Jan 2012 17:20:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rubén Manso Olivar</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Cultura y Libros]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.fundacionburke.org/2012/01/31/que-no-que-la-solucion-no-es-bajar-impuestos/</guid>
		<description><![CDATA[Ahora que el Presidente del Gobierno se queja de que le van a montar una huelga general, tal vez sería el momento de que les dedicara un ratito a la (...)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ahora que el Presidente del Gobierno se queja de que le van a montar una huelga general, tal vez sería el momento de que les dedicara un ratito a la lectura que les recomiendo esta semana. Eso sí: forrada de aquel papel fuerte marrón claro con el que protegíamos los libros de texto en mi infancia, justo antes de la aparición del plástico transparente.Más que nada porque el autor, Hayek, es de esos en los que se pone de acuerdo tanto la derecha como la izquierda en que no deben ser leídos (y eso que al final le dieron un Nobel), lo que me lo hace especialmente simpático y me hace pensar que es posible que esté fuera del sistema de turnismo, las dos caras de la misma moneda en que estamos instalados. El título, mérito del editor, además, es provocador.</p>
<p>El volumen que les recomiendo no es sino la edición de dos ensayos de Hayek. El segundo es una crítica a lo que llegaron a ser los sindicatos británicos en los años 70 del siglo pasado. Realmente, es una descripción del retraso institucional español de los dos últimos siglos, que a base de querer ser siempre como los europeos, en lugar de aportar algo nuevo a Europa como en otras épocas, reproduce con retraso los errores. Así, hemos reproducido, con más o menos fidelidad, el modelo sindical que llevó a Gran Bretaña a la situación previa a la llegada de Margaret Thatcher.</p>
<p>El primero de los ensayos y el que más me ha interesado en estos momentos es un pequeño texto, apenas veintidós páginas, de 1959, que viene muy bien para luchar contra la keynesiana idea de que los salarios altos generan inflación y que la expansión crediticia como modo de generar empleo, inflación (siempre la inflación) y, por tanto, reducción de los salarios reales, es la solución.</p>
<p>Podrían pensar que esta tesis, que nos ha llevado al desastre actual estaba abandonada, pero no: ahí tienen ustedes a Paul Krugman (otro al que dieron el Nobel) con sus declaraciones en <a target="_blank" href="http://www.abc.es/20120130/economia/abci-krugman-bajada-sueldos-201201301647.html">ABC</a>, en las que está claro que no ha leído este opúsculo y ha renunciado a su deber. Nuestro presidente del Gobierno no debe olvidar la cita que de Simons hace el autor de esta semana, refiriéndose al hombre intelectualmente honesto: <strong><em>Es imposible para ese hombre ser un verdadero patriota y tener fama de ello en su tiempo </em></strong>(pág.40), aunque Krugman sí haya olvidado esta otra que hago yo, del propio Hayek, a propósito de la inmediata anterior: <strong><em>Probablemente es menos imposible en nuestra época para un economista ser un verdadero amigo de los trabajadores y tener fama de serlo </em>(</strong>ibidem).</p>
<p>Sindicatos, ¿para qué?</p>
<p>Autor:  Friedrich A. Hayek</p>
<p>Editorial:  Unión Editorial</p>
<p>Número de páginas:  104</p>
<p>Fecha publicación:  31/01/2012</p>
<p>Publicado en www.hispanidad.com</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.fundacionburke.org/2012/01/31/que-no-que-la-solucion-no-es-bajar-impuestos/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>William F. Buckley: stop a la historia</title>
		<link>http://www.fundacionburke.org/2012/01/31/william-f-buckley-stop-a-la-historia/</link>
		<comments>http://www.fundacionburke.org/2012/01/31/william-f-buckley-stop-a-la-historia/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 31 Jan 2012 17:15:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Kiko Méndez Monasterio</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[American Review]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.fundacionburke.org/2012/01/31/william-f-buckley-stop-a-la-historia/</guid>
		<description><![CDATA[ Nació para no callarse nada. En los sesenta le pusieron un pleito por difamación, porque su maneras desacomplejadas, cultas, divertidas, hacía tiempo que molestaban en los todopoderosos círculos izquierdistas, no (...)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p> Nació para no callarse nada. En los sesenta le pusieron un pleito por difamación, porque su maneras desacomplejadas, cultas, divertidas, hacía tiempo que molestaban en los todopoderosos círculos izquierdistas, no acostumbrados a que se cuestionase su supremacía intelectual y moral.</p>
<p>Durante el proceso, uno de los abogados de la parte acusadora le preguntó si era verdad que había llamado &#8220;tarugo&#8221; a Jesse Jackson, el reverendo demócrata que más adelante llegaría a postularse para la Casablanca. &#8220;No lo recuerdo -contestó Bill Buckley-, pero si no lo hice debería haberlo hecho.&#8221;Las ganas de incordiar a la progresía le venían de familia, que a su padre le expulsaron de Méjico por reunir fondos para la revuelta de los cristeros. Allí había nacido William, y allí volvió muy joven, dicen que para abrir la oficina de la CIA en la capital mejicana. Trabajó poco tiempo para la Agencia, prefirió escribir novelas de espías a protagonizarlas, porque su pelea era otra, sin disfrazarse ni esconderse, al revés, casi a voz en grito, soltando verdades que resquebrajaban los templos progres. Empezó muy pronto, nada más salir de Yale, publicando un librito que denunciaba un sistema universitario que excluía a Dios y que estaba instalado en la izquierda. Porque todo era zurdo en esa América intelectual, y por tanto también en la política. Su desconfianza al claustro de las grandes universidades, no desaparecería &#8220;Prefiero ser gobernado por las primeras doscientas personas que aparezcan en la guía telefónica de Boston, antes que por toda la universidad de Harvard.&#8221; y eso que no sabía que de esa escuela saldría Obama.</p>
<p>Pero volvamos a los años cincuenta, cuando el escaso pensamiento conservador se difuminaba en residuos atomizados, marginales, agotados y antipáticos. En ese páramo el libro de Bill era algo distinto, divertido, original, irreverente: fue todo un éxito, así que se animó a defender en otro libro al demonizado McCarthy, y también respondieron los lectores, hasta que por fin, a los 29 años, se decidió a publicar su propia revista, la National Review, afirmando en el primer número que estaba dispuesto a decirle stop a la historia.<br />
Y la historia se paró a escuchar a Buckley. La fundación de esa revista ya es uno de los acontecimientos americanos más importantes del siglo pasado, porque en sus páginas se fue dando forma a toda una contrarrevolución intelectual, la que se acabaría imponiendo sobre la herencia del New Deal, llevando a Ronald Reagan a la Casablanca. Sin el vaquero en la avenida Pensilvania, el mundo habría sido muy distinto, y sin William Buckley, con su revista y su programa de televisión -Firing line-, Reagan hubiese continuado con sus papeles de secundario.<br />
Utilizando una acertadísima expresión de José María Marco, Buckley inventó &#8220;la derecha con glamour&#8221;, le quitó la naftalina a lo conservador convirtiendo su piso de la Quinta Avenida en una sesión continua de talentos de todas las tendencias, que se dejaban seducir por un anfitrión que a lo mejor acababa de llegar de su casa en Suiza, después de escribir alguno de los cincuenta libros que publicó, o que regresaba de una de las travesías en su barco, en el que recorrió el mundo. Católico y pecador de misa diaria, tampoco pedía perdón por tener pasta. En esas tertulias se trataba de todo, pero se prefería el arte, la filosofía o la literatura, a la política, porque se daba importancia a lo importante, y sabían diferenciar entre consecuencia y causa.<br />
Con el tiempo se fue convirtiendo en la referencia indiscutible de la derecha de su país. Todavía hoy, en las convenciones republicanas, se vende el debate en el que barre a Chomsky, y en YouTube se disparan las visitas de otro episodio televisivo, cuando atajó a Gore Vidal, que le estaba acusando de cripto-nazi: &#8220;Calláte tú, marica, y vuelve a tus pornografías, o tendré que golpear tu cara&#8221;. Bueno, quizá no fue esa su expresión más afortunada, pero refleja su carácter tan inasequible a los complejos.</p>
<p><em><strong>Nació en 1925, fue el sexto de diez hermanos. Cuando Reagan entró en la Casablanca, una de las primeras instrucciones que dio a sus colaboradores fue la de suscribirse a National Review, la revista de Buckley. &#8220;No aceptaré un puesto en su administración&#8221;, le advirtió el periodista. &#8220;Es una lástima, había pensado enviarle de embajador a Afganistán&#8221; contestó el presidente.&#8221;Allí sí que iría, siempre que me dejase llevar de escolta a cinco divisiones&#8221;. Murió en 2008.</strong></em></p>
<p>Publicado en <a href="http://www.intereconomia.com/">www.intereconomia.com</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.fundacionburke.org/2012/01/31/william-f-buckley-stop-a-la-historia/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Las razones del suicida</title>
		<link>http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/las-razones-del-suicida/</link>
		<comments>http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/las-razones-del-suicida/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jan 2012 16:04:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carlos Esteban</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Política y Sociedad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/las-razones-del-suicida/</guid>
		<description><![CDATA[Tiempo habrá, espero, para tratar amenas trivialidades como la política o la economía, pero permítanme empezar con algo importante, concretamente con el futuro de la Civilización Occidental, a la que (...)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tiempo habrá, espero, para tratar amenas trivialidades como la política o la economía, pero permítanme empezar con algo importante, concretamente con el futuro de la Civilización Occidental, a la que me siento particularmente vinculado.</p>
<p>En un tristemente olvidado relato de Wenceslao Fernández Flórez, El hombre que se quiso matar, un mediocre y pusilánime maestro de pueblo se convierte súbitamente en el &#8216;rey del mambo&#8217; tras anunciar públicamente su suicidio a fecha fija. Gasta hasta la última peseta de sus ahorros, literalmente como si no hubiese mañana, gallea frente al matón del pueblo, que no se atreve a enfrentarse a un hombre que no tiene nada que perder y, en fin, pasa por alto todas las prudencias cotidianas que marcan nuestra vida cuando pensamos en el precio futuro de los impulsos inmediatos.</p>
<p>Parece evidente que los individuos no se comportan igual cuando piensan que tienen toda la vida por delante que cuando su horizonte vital se mide en horas, y algo similar sucede con las sociedades. En el cálculo de previsiones que todos tendemos hacer sobre el comportamiento de tal o cual país, de esta o aquella región, siempre contamos con la voluntad de supervivencia de la civilización.</p>
<p>Pero, ¿qué pasa cuando una civilización se siente morir, cuando una generación olvida lo transmitido por las pasadas e ignora lo que debe a las futuras, porque ha decidido que no hay mañana?</p>
<p>La historia es un juego que gana el último que queda en pie. Y, en el caso que nos ocupa, no parece que vaya a ser ninguno de nosotros. Mientras los profetas de toda laya hacen sus cálculos sobre tendencias políticas, juegos de potencias y colapsos económicos, la mayoría pasa por alto el factor que va a condicionarlo todo y trastocar cualquiera de nuestros cálculos: no tenemos hijos.</p>
<p>No los tenemos, al menos, en una proporción que permita la supervivencia de nuestra civilización. En el caso europeo no hablamos de tasas por debajo de la de sustitución, 2,1, la mínima para que se mantenga, sin crecer ni disminuir, la población dada; en la mayoría de los países de nuestro entorno nos movemos por debajo del mínimo de &#8216;no retorno&#8217;, por debajo del cual ninguna civilización conocida ha logrado recuperarse.</p>
<p>Son habas contadas. Tres de cada cuatro japoneses y dos de cada tres italianos estarán jubilados en 2050. De mantenerse la actual tasa de fertilidad alemana, en los dos próximos siglos la población alemana nativa se habrá reducido al dos por ciento. No hay sistema del bienestar que pueda aguantar una pirámide demográfica que se ha dado la vuelta, y no hablamos de los &#8216;recortes&#8217; de prestaciones más o menos superfluas, sino del pago de pensiones y de la sanidad pública.</p>
<p>Ya puedo oír a los islamófobos frotándose las manos poseídos de Schadenfreude: nos invadirán, nos anegarán los incontables ejércitos del Profeta. Error: el mundo islámico está reduciendo su fertilidad aún más deprisa que Occidente. El caso iraní es el asombro de los demógrafos, porque no es frecuente que en una sola generación se pase de padres con seis o siete hijos de media a hijos que apenas tienen dos. Turquía y Argelia van inmediatamente detrás y, en general, para mediados de siglo veremos una Umma que peina canas, muy parecida a la Europa actual.</p>
<p>Nadie puede prever con fiabilidad a qué nos llevará todo esto, porque la situación carece de precedentes históricos. Sólo sabemos que, al menos en determinados aspectos, no va a ser bonito.</p>
<p>La desaparición del Estado del Bienestar está cantada, pero no es improbable que ese sea el menor de nuestros problemas. Los más acuciantes, los ignoramos. ¿Cómo actúa un país que no ve perspectivas de supervivencia frente a una amenaza bélica? ¿Qué hará China con 28 millones de varones jóvenes que no tendrán pareja, un grupo históricamente turbulento, por decir poco?</p>
<p>Dando de lado los efectos apocalípticos de un planeta envejecido, no es menos preocupante la mentalidad universal que ha llevado a este estado de cosas: una civilización poseída por la pulsión de muerte. Casi cada país, cada región, se ha convertido en un eterno adolescente sin continuidad con su pasado o consideración por su futuro, a punto de convertirse en un suicida para el que no hay mañana y cuyo comportamiento es, por tanto, impredecible.</p>
<p>Publicado en <a href="http://www.intereconomia.com/">www.intereconomia.com</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/las-razones-del-suicida/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Cartoon: de crucero con Obama</title>
		<link>http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/cartoon-de-crucero-con-obama/</link>
		<comments>http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/cartoon-de-crucero-con-obama/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jan 2012 12:11:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>www.townhall.com</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[American Review]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/cartoon-de-crucero-con-obama/</guid>
		<description><![CDATA[
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.fundacionburke.org/wp-content/uploads/2012/01/gm120124clr-obamasc20120125080239.jpg" alt="gm120124clr-obamasc20120125080239.jpg" /></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/cartoon-de-crucero-con-obama/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>La idea del “abierto las 24h” a la luz del pensamiento conservador cristiano.</title>
		<link>http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/la-idea-del-%e2%80%9cabierto-las-24h%e2%80%9d-a-la-luz-del-pensamiento-conservador-cristiano/</link>
		<comments>http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/la-idea-del-%e2%80%9cabierto-las-24h%e2%80%9d-a-la-luz-del-pensamiento-conservador-cristiano/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jan 2012 12:07:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Daniel Marín Arribas</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Política y Sociedad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/la-idea-del-%e2%80%9cabierto-las-24h%e2%80%9d-a-la-luz-del-pensamiento-conservador-cristiano/</guid>
		<description><![CDATA[1. Posiciones.¿Se debe en honor a la libertad abrir los comercios las 24 horas del día? ¿Es esto sano para una sociedad? ¿Debe tener la libertad limitaciones? ¿Es el argumento (...)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>1. Posiciones.¿Se debe en honor a la libertad abrir los comercios las 24 horas del día? ¿Es esto sano para una sociedad? ¿Debe tener la libertad limitaciones? ¿Es el argumento economicista el que debe poseer más peso en las decisiones?</p>
<p>La respuesta de la corriente liberal y libertaria es superficial: Que cada uno haga lo que quiera. Además, se suele sumar a este argumento que la medida favorecerá la creación de puestos de trabajo. Sin embargo, la cuestión no es tan sencilla como apelar a la falsa idea de libertad y dejar que el resto de la tarea la haga el sistema de precios y los incentivos lucrativos.</p>
<p>Para el pensamiento liberal y libertario son el mercado y la competencia los que generan los presupuestos éticos y morales que le son necesarios y a su vez, la libertad es un bien en sí misma. Sin embargo, para Wilhelm Röpke y la corriente humanista-conservadora la libertad no lo es todo  y para que realmente sea debe regirse por unos presupuestos éticos y morales que no los genera el mercado, sino que se hallan &#8220;más allá de la oferta y la demanda . De hecho, es la propia estructura mercantil la que los pone en riesgo y los somete a una dura prueba de resistencia. </p>
<p>2. Acerca de la libertad.</p>
<p>No obstante, en vagas ocasiones se ha hecho una profunda reflexión acerca de qué es la libertad y muchos de los errores del liberalismo se encuentran en ello. La libertad no es un estado -&#8221;ausencia de coacción&#8221;-, ni un valor moral -&#8221;la ética de la libertad&#8221; -. El hombre no es libertad, sino que tiene libertad. La libertad por tanto no es esencia del hombre, sino que es un instrumento para que este actúe o no de acuerdo a su esencia. El hombre debe actuar conforme a la verdad con su libertad y el simple hecho de tenerla no garantiza ser más humano. De esta forma, la libertad será buena cuando se adecúe al hombre y mala cuando se emplee contra su naturaleza.</p>
<p>La libertad, por lo tanto, no es absoluta sino concreta y siempre sujeta a los valores morales. El ser humano es un ser moral irremediablemente, pues su razón embrida esta. Sin embargo, esta moral para el pensamiento liberal y libertario es relativa y para el pensamiento humanista-conservador de raíces cristianas es realista y objetiva. Como cada uno tiene su verdad, cada uno puede usar su libertad para lo que quiera, afirma el liberal y libertario creyéndose el defensor de la causa justa, pero en realidad apoyando el peligroso y falso relativismo. En contraposición, el humanista-conservador cristiano cree que la verdad es una y universal para el hombre y por lo tanto todos deben usar su libertad de acuerdo con estos límites fijados por la ley natural.</p>
<p>En ello también consiste la tarea del Gobierno. Él debe ser el responsable de las limitaciones a la libertad para que el mercado no se convierta en un mecanismo actuante contra el hombre. El Gobierno debe operar conformemente  para tal tarea, suponiendo ello la garantía del bien común  sin perturbación alguna del mercado.</p>
<p>3. Conclusión.</p>
<p>En este caso concreto, la apertura de los comercios las 24 horas del día supondrá una ventaja comparativa de las grandes superficies contra el pequeño comercio. Además, favorecerá la atomización de la sociedad y la desvinculación personal del hombre con sus semejantes. La conciliación familiar será otro problema que se agravará aún más de lo que está, como así lo señala en cifras el problema demográfico. Por otro lado, el ciclo vital del hombre es la actividad diurna y el reposo nocturno, y éste sólo debe ser perturbado excepcionalmente, no como norma.</p>
<p>Por lo tanto, tal medida supondrá un daño a la dignidad del hombre, entendiendo dignidad como la cualidad de digno, y digno como la situación de alguien o de algo en la que ese alguien o ese algo se corresponde con su naturaleza. Así, empleando la recta razón como metodología, en este caso concreto debemos oponernos a tal medida, no suponiendo ello una falta de la falsa libertad liberal, sino un uso correcto de la misma de acuerdo a unos principios morales, filosóficos y económicos básicos en los que la familia, el trabajo y la salud, naturales al hombre, están por encima del lucro, de la producción y del consumo desesperado, simulados al mismo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.fundacionburke.org/2012/01/30/la-idea-del-%e2%80%9cabierto-las-24h%e2%80%9d-a-la-luz-del-pensamiento-conservador-cristiano/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Los impuestos de los demás</title>
		<link>http://www.fundacionburke.org/2012/01/26/los-impuestos-de-los-demas/</link>
		<comments>http://www.fundacionburke.org/2012/01/26/los-impuestos-de-los-demas/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Jan 2012 09:38:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rubén Manso Olivar</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Política y Sociedad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.fundacionburke.org/2012/01/26/los-impuestos-de-los-demas/</guid>
		<description><![CDATA[La semana pasada el viñetista Máximo, cuyos chistes han ganado mucho desde que los publica en el ABC, porque se le entienden (algo así como si hubiera abandonado el arte (...)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La semana pasada el viñetista Máximo, cuyos chistes han ganado mucho desde que los publica en el ABC, porque se le entienden (algo así como si hubiera abandonado el arte abstracto por el figurativo en esta nueva etapa), nos presentaba a un individuo que se decía a si mismo: habría que inventar un impuesto que pagasen los demás. La idea, no cabe duda, es genial sino fuera porque eso ya está inventado. Como nos recuerda, entre otros, por ejemplo, el profesor francés Salin (léanse su Liberalismo publicado en Unión Editorial), que critica el devenir que han tomado las democracias parlamentarias: un sistema en el que se trata de tomar el poder para imponer a los otros cargas tributarias en favor de los nuestros. Luego, en una segunda fase, añado yo,se trata de saber quienes son los otros y quienes somos nosotros, no vaya a ser que nos equivoquemos de individuo sujeto a gravamen.Así, con la perspectiva que dan ya dos semanas, nos encontramos con que el nuevo Gobierno (del que deben desconfiar, por supuesto) sube el IRPF introduciendo, además, en el mismo más progresividad. No voy añadir: si cabe, porque está claro que ha cabido, al menos en el BOE. Es claro que el déficit público sólo se puede atajar por reducción de gastos, incremento de ingresos y venta de activos públicos. Tal es su tamaño, que la pregunta no es recortes o impuestos, privatizaciones o tasas&#8230;El tamaño del Estado es insostenible. Sin embargo, no dejó de sorprenderme una medida tan socialdemócrata en el partido más conservador de los dos socialistas que gobiernan España.</p>
<p>Primero, por injusta. Hace recaer el incremento de los impuestos en la clase media asalariada y pensionada. El resto: clase alta, clase baja, o clase media por cuenta propia, tiene mecanismos de defensa fiscal ante el nuevo incremento, por lo que están encantados de que la subida de impuestos la paguen los demás. Casi les diría que para estos últimos el IRPF se ha convertido en el impuesto a los demás. Esto no ocurre con el IVA, por ejemplo, en el que el que más consume más paga o las tasas, que lo hace el que necesita el servicio y de las que, en un momento, si el servicio es imprescindible y muy gravoso, se le puede exonerar.</p>
<p>Segundo, no por que ataque el consumo como dicen algunos, sino porque ataca el ahorro. La renta (el PIB) no crece porque lo haga el consumo, sino que es el consumo el que crece porque lo hace la renta, como saben los padres de familia. El crecimiento de la renta requiere más capital y menos deuda y para eso hay que ahorrar. Sólo los que llegan a fin de mes, pueden ahorrar. Ahora el Estado, les retira ese ahorro, total o parcialmente, para sufragar su gasto. El Estado ha decidido aplicar toda la renta nacional a gasto, público o privado. Sin ahorro no hay crecimiento. En ausencia de ahorro, insisto, necesitamos un Banco Central que periódicamente nos monte una expansión crediticia o burbuja, que ya saben como acaban.</p>
<p>Tercero, por cobardía. El partido que nos gobierna no ha querido enfrentarse a sus fantasmas: no sé qué calle, televisión o periódico tomados por no sé qué agentes o grupos sociales que representan a no se quien, pero seguro que no a un grupo de españoles preocupados por sus trabajos.</p>
<p>Cuarto, porque el Gobierno (del que deben desconfiar, por supuesto) sigue sin saber quienes son los suyos ni para que le eligieron.</p>
<p>Dicho esto, espero que el Gobierno acierte y tenga suerte con sus medidas. Lo digo por nosotros, no por ellos.</p>
<p>Publicado en www.vozpopuli.com</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.fundacionburke.org/2012/01/26/los-impuestos-de-los-demas/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>El perfil del Sr. Wert y la enseñanza secundaria</title>
		<link>http://www.fundacionburke.org/2012/01/24/el-perfil-del-sr-wert-y-la-ensenanza-secundaria/</link>
		<comments>http://www.fundacionburke.org/2012/01/24/el-perfil-del-sr-wert-y-la-ensenanza-secundaria/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Jan 2012 09:29:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Caro</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Política y Sociedad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.fundacionburke.org/2012/01/24/el-perfil-del-sr-wert-y-la-ensenanza-secundaria/</guid>
		<description><![CDATA[A propósito del nombramiento del Sr. Wert como Ministro de Educación, Cultura y Deporte, pude leer estos titulares en un periódico digital: &#8220;José Ignacio Wert: un profesor universitario en Educación. (...)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A propósito del nombramiento del Sr. Wert como Ministro de Educación, Cultura y Deporte, pude leer estos titulares en un periódico digital: &#8220;<em>José Ignacio Wert: <strong>un profesor universitario</strong> en Educación. <strong>El sociólogo José Ignacio Wert se sitúa al frente de la cartera de Educación, Cultura y Deporte.&#8221;</strong></em>Sin embargo en el cuerpo del texto se decía que &#8220;Wert es sociólogo y <strong><em>ha sido profesor</em></strong> en las universidades Complutense y Autónoma de Madrid, además de subdirector del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y presidente de Demoscopia. <strong><em>Desde 1987 hasta 2003 ha sido presidente de Demoscopia, instituto privado dedicado a la investigación de opinión y mercado&#8230; Desde 2005</em></strong> preside Inspire Consultores. Wert ha sido también presidente de ESOMAR, la Asociación Global de Investigadores de Opinión y Mercado, <strong><em>así como de la EFQM (European Foundation for Quality Management)</em></strong>, que ha presidido <strong><em>entre 2003 y 2009</em></strong> en representación de BBVA.&#8221;</p>
<p>Por tanto su reciente labor profesional, desde hace 24 años, guarda relación con la gestión de la calidad y otros asuntos, no con la docencia universitaria.</p>
<p>Mi profesión consiste en algo universal, muy antiguo y con unas leyes básicas bien conocidas como es el transmitir conocimientos. Es algo que la especie viene haciendo desde que lo es. Por eso se ha podido perpetuar como tal y evolucionar como lo ha hecho.</p>
<p>Allá por 1977 un calahorrano, el profesor Escudero Escorza, que sería premio nacional a la investigación educativa afirmó: &#8220;Profesores preparados, estudiantes motivados y un ambiente educativo adecuado, son los ingredientes indispensables para garantizar el éxito en los procesos educativos&#8221;. ¿Qué se puede objetar?</p>
<p>La importancia de la enseñanza secundaria está fuera de toda duda. François Revel dijo de sus profesores que son, tal vez, el colectivo más influyente en la visión del mundo que exhibe una sociedad porque <em>&#8220;son quienes transmiten el conocimiento, o lo que ocupa su lugar, quienes moldean la cultura en su raíz y tienen en su mano la llave que abre a cada generación el acceso a una representación del universo&#8221;. </em> Y por sus resultados en su tramo obligatorio, me parece incuestionable calificar nuestro sistema de instrucción pública como desastre sin paliativos. Como incuestionable que sea fruto de claras voluntades políticas y que urja remediarlo.</p>
<p>Y, ¿qué son los <em>sistemas de gestión de la calidad</em>? Son un conjunto de pautas que algunas empresas ponen en juego, voluntariamente, para aplicar en su actividad las determinaciones de una norma, la UNE-ISO 9001 o la del  modelo EFQM, que mayoritariamente se aplica en el ámbito de la enseñanza.</p>
<p>Ahora bien la calidad en el hacer no puede confundirse con la gestión de la calidad según las normas señaladas. Son cosas totalmente dispares. Por ejemplo, si mi centro estuviera reconocido con la &#8220;Q&#8221; de oro, tras una severa auditoría EFQM, y yo impartiera la materia de mi especialidad en 2º de Bachillerato, la Física, ¿querría ello decir que mi trabajo estaría mejor realizado y mis alumnos comprenderían, aprenderían y aplicarían mejor los conceptos físicos, como las Leyes de Newton, por ejemplo? Ciertamente no.</p>
<p>Es exactamente lo que le sucede a un texto cualesquiera: no se le podrá atribuir calidad literaria por el hecho de que carezca de faltas de ortografía; son cuestiones que discurren por planos independientes.</p>
<p>La gestión de la calidad genera sobrecostes (inflación). Aquella empresa que adopta un sistema de gestión de la calidad ha de establecer pautas documentales y operativas que <em>evidencien</em> su buena aplicación: resulta preciso un <em>departamento o un responsable</em> <em>de calidad</em> para ponerlo en marcha y mantenerlo y ello genera un coste inevitable. Como se trata de algo global, toda la plantilla ha de conocer, compartir y dedicar una parte de su jornada laboral a dar cumplimiento a las exigencias de la <em>política de calidad</em>. Finalmente habrá de soportar las <em>auditorías reglamentarias</em>, internas y externas, que <em>certifiquen la conformidad</em> del sistema, lo que supone otro gasto. Tales costes productivos se repercuten, necesariamente, en el precio final de los productos fabricados o bienes suministrados.</p>
<p>El escepticismo que me suscita el asunto es total. Y el Sr Wert, sociólogo, procede de ese campo profesional según reseñan.</p>
<p>A mi modo de ver nuestra enseñanza secundaria adolece de muy graves defectos, ignora su genuino propósito y la dinámica interna más acorde con él, a la vez que opera sobre supuestos de dudosa validez con aquellos a los que hemos de formar. Y la tarea que ha de llevar a cabo está plagada de dificultades pues la complejidad, aquí y ahora, es la mayor jamás conocida. Finalmente, no se olvide que el colectivo profesional es el que es, algo también mejorable, por las propias bases en las que se sustenta la actividad.</p>
<p>Yo entiendo que el ministro, en una cartera tan amplia y compleja como la de la que hablamos, habrá de trabajar con un equipo que le marcará ciertas pautas de actuación en campos tan heterogéneos. Pero también que él, con un perfil profesional muy nítido según su trayectoria, será quien marque la impronta en ciertos asuntos como la propia selección de sus colaboradores, y no a la recíproca.</p>
<p>Por ello opino que su perfil no es el que más conviene a la enseñanza secundaria, que conozco por mi trayectoria profesional. Digo que no es el mejor director para una orquesta mediocre que tiene que interpretar una pieza de dificultad segura en una sala de conciertos abarrotada, donde la inmensa mayoría desconoce qué hacer a ciencia cierta.</p>
<p>Y también que son necesarias medidas urgentes que nada tienen que ver con presuntos blanqueos por aplicación de sistemas de calidad, como son la recuperación de los valores asociados al esfuerzo, la dedicación, la capacidad natural y el mérito, acreedores de reconocimiento y recompensa.</p>
<p>Fernando Caro.</p>
<p>Profesor del IES &#8220;Hermanos D&#8217;Elhuyar&#8221;. LOGROÑO.</p>
<p>Publicado en el diario La Rioja</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.fundacionburke.org/2012/01/24/el-perfil-del-sr-wert-y-la-ensenanza-secundaria/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>

