Edmund Burke




Misión
La Fundación BURKE nace en enero de 2006 con el propósito de convertirse en una institución de referencia en el panorama cultural español, con la misión de profundizar y difundir los principios tradicionales del pensamiento conservador, y de este modo contribuir a una sociedad más libre, justa y virtuosa.
Creemos que las ideas tienen consecuencias. Por ello, queremos proponer a la sociedad española aquellas ideas que han forjado la civilización occidental. Nuestra civilización es la síntesis de la filosofía griega, el derecho romano y el cristianismo. De esta síntesis derivan los principios del modelo político y social de Occidente, que han permitido el florecimiento de la libertad: gobierno limitado, libertad individual, responsabilidad personal, sometimiento del poder al Derecho, economía libre y una invariante moral para el orden político.
La debilidad de las propuestas conservadoras, fruto del complejo cultural de algunos intelectuales y políticos que teóricamente representan estos principios, situación general en Europa, se acentúa en el caso español por su particular historia del siglo XX.
Esta ausencia de una alternativa intelectual conservadora sin complejos supone una anormalidad democrática y es un grave problema cultural y político. Con frecuencia, iniciativas políticas catalogadas como “conservadoras”, en su acción de gobierno actúan aceptando la proscripción del elemento religioso en el debate público, debilitando la familia, aumentando o manteniendo el tamaño y el control del estado sobre la educación o pretendiendo remediar los problemas sociales con una administración eficaz del Estado del bienestar, consolidando así un modelo económico claramente intervencionista. Se da así la paradoja de políticos conservadores que no son conscientes de que contribuyen de este modo a debilitar las estructuras naturales de la sociedad civil, que son las que a medio y largo plazo favorecen su teórico modelo de sociedad y por ello sus posibilidades electorales.
Por ello, es imprescindible:
- Recuperar para la vida política la normalidad de una propuesta política inspirada en los principios conservadores. Con todos los matices, e incluso pluralidad de opciones ante algunos temas, reclamamos la legitimidad de los planteamientos liberal-conservadores y tradicionales.
- Aspiramos a convertirnos en punto de encuentro para el mundo conservador español. En primer lugar, a través de un trabajo riguroso de divulgación a largo plazo, y con la tranquilidad que proporciona la independencia política, queremos volver a hacer respetables no sólo los principios, sino la expresión misma “conservador”.
- Recuperar la naturaleza popular del pensamiento conservador. Es importante romper el dogma que ha impuesto el pensamiento progresista, por el cual la distinción entre izquierda y derecha tiene un fundamento económico y de clase. Queremos mostrar que los principios conservadores benefician en primer lugar a la gran clase media, mientras que el estatismo se sirve de los recursos de todos en favor de una inmensa e innecesaria burocracia y de una “inteligencia cultural” desconectada de la sociedad real.
- Queremos recuperar el valor de los tesoros y el legado de la civilización occidental cristiana. Y ello sin escindir las reivindicaciones sobre la necesaria libertad económica de los principios morales y el sentido comunitario en que esta civilización se sustenta. No hay progreso sin progreso moral. El desarrollo económico per se no garantiza el bien común de la sociedad.

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